- La XXI Olimpiada Española de Biología reunió en Santander a 55 estudiantes de Bachillerato de todo el país y de centros españoles en el extranjero.
- Martín Serrano, de Murcia, se proclamó ganador y compartió el oro con Santiago Requero (Madrid) y los extremeños Antonio Monge y Amelia Alesón.
- La delegación de Extremadura logró un resultado histórico con dos oros y un bronce, situando a sus tres alumnos entre los mejores de España.
- Los medallistas representarán a España en las Olimpiadas Internacional e Iberoamericana de Biología y reciben premios económicos y académicos.
La Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria se ha convertido en el escenario principal de la XXI Olimpiada Española de Biología, una cita que ha reunido en Santander a algunos de los estudiantes de Bachillerato más brillantes del país en el ámbito de las ciencias. Durante varios días, el campus cántabro ha acogido pruebas teóricas y prácticas, además de un programa de actividades científicas y culturales pensado para acercar la biología a los jóvenes de una forma más amplia y cercana.
En esta edición, desarrollada entre el 12 y el 15 de marzo, han participado 55 alumnos y alumnas procedentes de todas las comunidades autónomas y un representante de los centros españoles en el extranjero. Más allá de la competición, el encuentro ha servido para que el alumnado participante comparta inquietudes, contraste sus intereses y confirme, en muchos casos, que su futuro académico y profesional pasa por la biología o por estudios afines del ámbito sanitario y científico.
Un encuentro nacional con 55 jóvenes talentos

La fase nacional de la Olimpiada ha reunido a 55 estudiantes de Bachillerato seleccionados previamente en las fases autonómicas, además de un alumno de los centros españoles en el extranjero, que en esta ocasión procedía del IES Severo Ochoa de Tánger. Todos ellos llegaron a Santander tras superar pruebas muy exigentes en sus comunidades, lo que convierte la cita en un auténtico escaparate del talento juvenil en ciencias biológicas.
La Asociación Olimpiada Española de Biología (AOEB), formada por profesorado de Secundaria y de universidad, es la entidad encargada de organizar cada año esta competición. Desde que se puso en marcha en 2005, impulsada inicialmente por docentes de Canarias, la Olimpiada ha ido extendiéndose hasta contar con fases locales en todas las comunidades autónomas, en Ceuta y Melilla y en los centros españoles en el exterior.
El número de representantes por territorio en la fase nacional se determina en función de los centros que participan en cada fase autonómica. Así, las delegaciones pueden estar formadas desde un solo estudiante hasta un máximo de seis, en el caso de aquellas comunidades con mayor volumen de centros implicados. Este sistema pretende premiar la participación y mantener un equilibrio entre las distintas realidades educativas del país.
Además de los exámenes, la organización preparó un programa paralelo de actividades para que los participantes conocieran mejor el entorno de Cantabria y la relación entre la biología y el patrimonio natural y cultural. Los alumnos visitaron el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, donde contaron con explicaciones del personal del Ecoparque de Trasmiera sobre la Casa de Mareas y el Molino de Santa Olaja, y disfrutaron de una jornada de campo con ornitólogos que pusieron a su disposición telescopios y su experiencia en observación de aves.
El programa se completó con recorridos guiados por el Museo Marítimo del Cantábrico y el Museo de Prehistoria de Cantabria, visitas conducidas por guías de la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Santander. Estas actividades permitieron contextualizar la biología en ámbitos tan diversos como la conservación marina, la evolución humana o la biodiversidad del entorno cantábrico.
Ganadores y medallistas de la XXI Olimpiada Española de Biología

El estudiante murciano Martín Serrano se ha situado en lo más alto de la clasificación de esta XXI Olimpiada Española de Biología, logrando una de las medallas de oro y el primer puesto nacional. Junto a él, han completado el grupo de oro el madrileño Santiago Requero y los extremeños Antonio Monge Álvarez de Toledo y Amelia Alesón Orallo, que han firmado un resultado especialmente destacado para la delegación de Extremadura.
Las medallas de plata han recaído en Miguel Masa (Madrid), Pau Alfaro (Cataluña), Ángel Alemany (Comunitat Valenciana) y Patricia Pueyo (Aragón). Todos ellos han quedado entre los primeros puestos de una clasificación muy reñida, en la que la diferencia entre medallas se ha decidido por pocos puntos, reflejando el alto nivel general del alumnado participante.
El listado de premiados se completa con las medallas de bronce, que han sido para Helena Galán Rodríguez (Extremadura), José Antonio Mala (Islas Baleares), Raquel Hidalgo (Asturias) y Carlos Olasolo Ezquerro (La Rioja). En el caso riojano, Olasolo, alumno del Colegio Santa María de Logroño, acudía a Santander tras ser segundo en la fase local y ha culminado la competición con un lugar entre los mejores de España.
La representación cántabra corrió a cargo de Javier Fernández, del IES José María Pereda, y Marina Quintana, del IES Santa Clara, que actuaron como anfitriones en un certamen celebrado en su propia comunidad. Aunque en esta ocasión no se llevaron medalla, su presencia ha sido clave en un evento que busca tanto premiar el rendimiento como fomentar el interés por las ciencias biológicas.
Para el coordinador de la Olimpiada, Félix Javier Sangari García, investigador del Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBTEC) y profesor de la Facultad de Medicina, el principal valor del encuentro es que el alumnado compruebe que “hay más gente como ellos”, con un entusiasmo y un interés por la biología muy por encima de la media. Según ha explicado, esta experiencia no solo refuerza la vocación científica, sino que también les ayuda a orientar su futuro hacia estudios como Medicina, Biología, Veterinaria o Farmacia.
La delegación de Extremadura: dos oros y un bronce históricos

Entre todas las delegaciones, una de las que más ha llamado la atención ha sido la de Extremadura, que ha conseguido un pleno de medallas con sus tres representantes y se ha colado de lleno entre los primeros puestos de la clasificación. Sus estudiantes han firmado uno de los mejores resultados que se recuerdan para la comunidad en esta competición nacional.
El mejor clasificado ha sido Antonio Monge Álvarez de Toledo, del Colegio Salesiano María Auxiliadora de Mérida, que ha obtenido medalla de oro y el tercer puesto nacional. Esta posición le sitúa entre los cuatro mejores estudiantes de España y le asegura su presencia en la próxima Olimpiada Internacional de Biología. Su trayectoria en la fase nacional confirma el nivel que ya había mostrado en la fase autonómica extremeña.
También ha logrado medalla de oro Amelia Alesón Orallo, alumna del IES Bárbara de Braganza de Badajoz, que ha alcanzado el cuarto puesto nacional. Su actuación refuerza la imagen de Extremadura como una de las comunidades con mayor proyección en el ámbito de la educación científica preuniversitaria, especialmente en biología.
La tercera integrante del equipo extremeño, Helena Galán Rodríguez, del IES Universidad Laboral de Cáceres, ha conseguido una medalla de bronce y el noveno lugar en la clasificación general, completando así un resultado muy destacado: dos oros y un bronce para una delegación de tan solo tres estudiantes. En algunas informaciones se menciona que los extremeños han quedado entre los diez o los doce mejores, pero todas coinciden en que se sitúan claramente en la zona alta de la tabla.
Desde la Universidad de Extremadura y las instituciones educativas de la región se ha subrayado que este desempeño no solo supone un reconocimiento académico, sino también un impulso para las vocaciones científicas. El trabajo coordinado entre institutos y universidad, unido al esfuerzo del profesorado, se presenta como una de las claves del éxito extremeño en esta edición.
Pruebas teóricas y prácticas de alto nivel
La estructura de la XXI Olimpiada Española de Biología ha seguido el modelo establecido en ediciones anteriores, combinando pruebas teóricas y ejercicios prácticos de laboratorio. En total, el alumnado se ha enfrentado a dos exámenes teóricos, compuestos por 150 preguntas de opción múltiple que han supuesto el 60 % de la nota final.
Los contenidos de estos exámenes abarcan buena parte del currículo de Biología de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato. Entre las materias incluidas se encuentran bioquímica, evolución y biodiversidad, citología, reproducción y genética, ecología, histología, fisiología y anatomía animal y vegetal, microbiología, inmunidad y otros bloques fundamentales para la comprensión de la vida a diferentes niveles.
En el apartado práctico, el estudiantado ha desarrollado cuatro ejercicios en los laboratorios de Biología Molecular y Anatomía de la Facultad de Medicina. Entre las tareas realizadas se encuentran la disección de peces, la clasificación taxonómica de distintas especies de brezos y el análisis de muestras clínicas mediante microscopio o pruebas bioquímicas específicas, similares a las que se llevan a cabo en entornos profesionales.
Este tipo de pruebas busca poner en juego tanto los conocimientos teóricos adquiridos en clase como las habilidades de laboratorio, la capacidad de observación y el razonamiento científico. Para muchos participantes, es la primera vez que se enfrentan a un entorno experimental tan exigente y a un ritmo de trabajo tan cercano al de la universidad, algo que les permite tomar contacto directo con lo que puede ser su futuro ámbito de estudio.
Según la organización, estas actividades persiguen un doble objetivo: estimular la curiosidad científica del alumnado y, al mismo tiempo, reconocer el esfuerzo que realizan a lo largo de todo el curso. La Olimpiada se plantea así como un complemento a la formación reglada, ofreciendo una experiencia intensa que combina competición, aprendizaje y convivencia entre estudiantes con intereses muy similares.
Proyección internacional y premios para los mejores clasificados
Uno de los alicientes más importantes de la Olimpiada Española de Biología es la posibilidad de acceder a competiciones internacionales. Los cuatro estudiantes con medalla de oro —Martín Serrano, Santiago Requero, Antonio Monge y Amelia Alesón— formarán el equipo que representará a España en la Olimpiada Internacional de Biología (IBO), prevista en la ciudad de Vilnius (Lituania) durante el mes de julio.
Por su parte, los medallistas de plata serán los encargados de defender los colores de España en la Olimpiada Iberoamericana de Biología (OIAB), que se celebrará en São Paulo (Brasil) a finales de verano. Los estudiantes con medalla de bronce quedan designados como reservas para estas citas, de forma que podrán incorporarse en caso de renuncia o imposibilidad de alguno de los titulares.
De cara a estas competiciones, el equipo español recibirá formación teórica y práctica especializada en la Universidad de Málaga. Esta preparación intensiva pretende reforzar los contenidos ya trabajados en la fase nacional y entrenar habilidades específicas, como la resolución de problemas experimentales complejos o el manejo de técnicas avanzadas de laboratorio, siguiendo el modelo y el nivel de exigencia de las pruebas internacionales.
Además de la proyección exterior, la Olimpiada contempla un sistema de premios económicos financiados por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes para quienes se sitúan en los primeros puestos. Los tres mejores clasificados reciben 1.000 euros, los estudiantes que quedan del cuarto al sexto puesto obtienen 750 euros y quienes se sitúan entre el séptimo y el décimo lugar son premiados con 500 euros.
Existe también un reconocimiento específico ligado al impulso del talento femenino en ciencia. En este marco, alumnas como Amelia Alesón Orallo cuentan con un premio adicional de 1.000 euros concedido a las dos primeras chicas mejor clasificadas, en línea con las políticas de la LOMLOE y la Alianza STEAM para promover la presencia de mujeres en carreras STEM. Junto a estos apoyos económicos, los doce medallistas reciben un ejemplar del manual universitario “Biología”, de Campbell, considerado una referencia básica en la formación de biólogos y profesionales afines.
En conjunto, la XXI Olimpiada Española de Biología celebrada en Santander ha servido para poner en primer plano el interés creciente por las ciencias de la vida entre el alumnado de Bachillerato, con un ambiente de sana competencia, un nivel académico elevado y una clara apuesta por la internacionalización y la igualdad de oportunidades, en una edición en la que comunidades como Extremadura, Murcia, Madrid o Cataluña han consolidado su peso en el panorama de la educación científica preuniversitaria en España.