- WhatsApp estrena interoperabilidad en Europa para chatear con usuarios de otras apps sin salir de la propia aplicación.
- La función es opcional, se activa en Ajustes > Cuenta > Chats de terceros y llegará de forma progresiva.
- El cifrado de extremo a extremo se mantiene en el tramo de WhatsApp, pero la seguridad final depende de cada app externa.
- De momento sólo funcionan BirdyChat y Haiket, con la vista puesta en que Telegram y otros servicios se sumen más adelante.

Durante años ha parecido que WhatsApp y Telegram vivían en mundos paralelos, obligando a millones de personas en España y en el resto de Europa a tener varias aplicaciones instaladas para poder hablar con todos sus contactos. Cada grupo de amigos, familia o trabajo acababa fragmentado entre servicios distintos y, en la práctica, era el usuario quien asumía ese lío.
Esa dinámica empieza a cambiar con el despliegue de la interoperabilidad de WhatsApp con apps de terceros, una función que abre la puerta a escribir desde WhatsApp a personas que usan otras plataformas compatibles, sin necesidad de crear cuentas nuevas ni estar saltando de una aplicación a otra. El proceso será gradual, afectará sobre todo a usuarios europeos y, aunque no todo estará disponible desde el primer día, supone un giro importante en cómo entendemos la mensajería instantánea.
Qué significa que WhatsApp permita hablar con usuarios de Telegram y otras apps
Lo que Meta está poniendo en marcha es un sistema de interoperabilidad entre servicios de mensajería. Traducido al día a día, implica que podrás enviar y recibir mensajes desde WhatsApp a contactos que usen otras aplicaciones que se hayan conectado oficialmente a este sistema, sin tener que abrir esas otras apps ni registrarte en ellas.
Hasta ahora, si querías chatear con alguien que sólo estaba en Telegram, tenías que descargar Telegram, crear tu cuenta y usar esa app para hablar con esa persona. Lo mismo ocurría con servicios como Signal o iMessage, y con otras plataformas como Discord. Con esta nueva opción, WhatsApp funciona como una especie de puente: tú escribes desde tu bandeja de siempre y el mensaje llega a la otra plataforma.
Eso sí, hay una condición clave: la otra aplicación también tiene que sumarse a este sistema. Aunque se hable mucho de la posibilidad de escribir desde WhatsApp a usuarios de Telegram, esa comunicación cruzada sólo será posible cuando Telegram implemente la compatibilidad de forma oficial. Si una app decide no integrarse, simplemente aparecerá como «no disponible» dentro de los ajustes de WhatsApp y no se podrán iniciar conversaciones con sus usuarios.
De momento, las primeras en dar el paso son BirdyChat y Haiket, dos servicios poco conocidos para el gran público, pero que sirven como prueba de concepto. WhatsApp ya permite chatear con personas que usen estas plataformas, lo que deja el terreno preparado para que más adelante se sumen nombres más populares, entre ellos Telegram o Signal, si así lo deciden.
La medida no nace por iniciativa espontánea de Meta, sino como respuesta directa a la Ley de Mercados Digitales (Digital Markets Act, DMA) de la Unión Europea, que obliga a los grandes servicios considerados «guardianes de acceso» a abrirse a la competencia y permitir la interoperabilidad con aplicaciones más pequeñas.
Cómo activar los chats con otras aplicaciones desde WhatsApp
La función de interoperabilidad no viene activada por defecto, así que eres tú quien decide si quiere empezar a recibir mensajes de Telegram y de otras apps compatibles dentro de WhatsApp. Además, el despliegue se está haciendo poco a poco, por lo que es posible que todavía no la veas en tu móvil aunque tengas la app al día.
Cuando la opción llegue a tu cuenta, el proceso para ponerla en marcha es relativamente sencillo. Lo primero es actualizar WhatsApp a la última versión disponible desde la tienda de aplicaciones correspondiente, tanto en Android como en iOS, ya que la interoperabilidad se ha pensado principalmente para móviles.
Después, hay que entrar en Ajustes, acceder al apartado Cuenta y buscar la nueva sección llamada «Chats de terceros» o «Solicitudes de chats de terceros», según aparezca en tu dispositivo. Desde ahí podrás activar el sistema que permite la comunicación con otras plataformas de mensajería.
Al habilitarlo, WhatsApp muestra dos avisos informativos. El primero resume de forma sencilla en qué consiste esta función y qué implica a nivel práctico para el usuario. El segundo se centra en la parte de seguridad, protección de datos y diferencias de política de privacidad con respecto al propio WhatsApp, recordando que cada app externa gestiona la información a su manera.
Una vez superadas estas pantallas, podrás elegir desde qué aplicaciones de terceros quieres recibir mensajes y también decidir si se activan o no las notificaciones para los avisos procedentes de esas plataformas. En la práctica, funciona de forma parecida a configurar una cuenta adicional en un gestor de correo, pero aplicada a la mensajería instantánea.
Organizar la bandeja: chats externos separados o mezclados
Uno de los puntos donde WhatsApp da algo de margen al usuario es en cómo se muestran estos nuevos mensajes dentro de la app. La plataforma permite mantener los chats de otras aplicaciones en una bandeja separada o mezclarlos directamente con las conversaciones habituales.
Si eliges la bandeja independiente, todos los mensajes procedentes de Telegram, Signal o cualquier otro servicio compatible quedarán diferenciados del resto de tus chats de WhatsApp, lo que ayuda a tenerlo todo más ordenado y saber de un vistazo qué viene de fuera.
La alternativa es integrarlos con el resto de conversaciones, de forma que todo aparezca en una única lista. En este caso, se buscaría una experiencia más unificada, donde apenas notas si la persona al otro lado está en tu misma app o en otra distinta, algo que encaja con la idea de «hablar con cualquiera desde un solo sitio».
Esta preferencia no es definitiva: puedes cambiar la configuración en cualquier momento desde los ajustes de la cuenta. De esta forma, quienes al principio prefieran mantenerlo todo separado pueden probar más adelante a unificar la bandeja si ven que les resulta más cómodo.
Además de esa organización visual, la función de interoperabilidad abre la puerta a personalizar notificaciones específicas para mensajes procedentes de otras apps, de manera que puedas identificar de inmediato, por sonido o por aviso en pantalla, cuándo te escribe alguien que no está usando WhatsApp de forma directa.
Qué se puede hacer (y qué no) con los mensajes interoperables
La intención de WhatsApp es que la interoperabilidad sea lo más completa posible dentro de los límites técnicos y legales, pero por ahora existe una serie de matices sobre qué funciones están disponibles y cuáles se quedan fuera en estos chats cruzados.
En lo que sí hay margen es en el envío de archivos multimedia y otros contenidos. Los usuarios podrán compartir fotos, vídeos, notas de voz y documentos con contactos que usen otras aplicaciones compatibles, igual que hacen hoy con cualquier conversación interna de WhatsApp, siempre y cuando las plataformas externas soporten esos formatos.
Sin embargo, algunas opciones habituales de la app no se trasladan, al menos de entrada, a estos mensajes externos. Entre las más relevantes están los estados (equivalentes a las historias) y las funciones de mensajes temporales, que de momento quedan limitadas al ecosistema interno de WhatsApp.
Tampoco se integran otras características más propias de cada plataforma, como pueden ser canales, comunidades específicas o herramientas avanzadas de grupos que algunas apps ofrecen de forma diferenciada. Aquí el foco está en el intercambio de mensajes y archivos, no en replicar cada una de las funciones de cada servicio.
En cualquier caso, la base de todo es el número de teléfono. Para iniciar una conversación interoperable basta con tener el número del contacto al que quieres escribir. WhatsApp no compartirá datos personales adicionales con la otra app más allá de la información estrictamente necesaria para que llegue el mensaje, sujeto a las políticas propias de cada servicio externo.
Privacidad y cifrado: qué se mantiene y qué cambia
La privacidad ha sido uno de los aspectos más sensibles de este cambio, especialmente en Europa, donde la protección de datos es un tema muy vigilado. WhatsApp ha insistido en que su cifrado de extremo a extremo (E2EE) sigue siendo la base de las comunicaciones, también cuando se trate de mensajes dirigidos a apps de terceros.
En la práctica, esto significa que cuando envías un mensaje desde WhatsApp hacia otra plataforma compatible, el contenido viaja cifrado de extremo a extremo mientras permanece dentro de la infraestructura de WhatsApp. Meta afirma que no puede leer esos mensajes durante el trayecto, igual que ocurre hoy con cualquier chat entre dos usuarios de la app.
La diferencia está en lo que pasa al otro lado: una vez que el mensaje llega a la aplicación externa, deja de estar protegido por el ecosistema de WhatsApp y pasa a depender del sistema de seguridad y privacidad de esa otra plataforma. Si esa app no cuenta con un cifrado tan robusto o con políticas tan estrictas, la protección final puede ser distinta.
Por este motivo, al activar los chats de terceros aparece un aviso en el que se recuerda que cada servicio tiene sus propias prácticas de tratamiento de datos. Algunas aplicaciones podrían no ofrecer cifrado de extremo a extremo en todos sus mensajes, o gestionar la información personal de una forma que no coincide con la filosofía de WhatsApp.
En paralelo, se mantiene un requisito básico: el número de teléfono sigue siendo el dato clave tanto para usar WhatsApp como para recibir mensajes de otras plataformas dentro de la app. Tus contactos necesitan tener tu número para poder escribirte, pero no acceden a otro tipo de información privada a través de esta integración.
Bloqueos, seguridad y límites del control desde WhatsApp
Otro punto que conviene tener muy claro tiene que ver con el sistema de bloqueo de contactos. Mucha gente asume que, si bloquea a alguien en WhatsApp, esa persona queda vetada en cualquier circunstancia, pero con la interoperabilidad la situación se complica un poco más.
Cuando bloqueas a un número dentro de WhatsApp, esa decisión sólo se aplica dentro de la propia aplicación. Es decir, la persona bloqueada no puede escribirte a través de WhatsApp ni ver tu foto de perfil o tu estado, pero eso no impide que pueda intentar ponerse en contacto contigo mediante otra app de mensajería en la que ambos estéis presentes.
Con el nuevo sistema, ese matiz cobra más importancia. Si un contacto al que has bloqueado en WhatsApp usa, por ejemplo, Telegram u otra aplicación compatible con la interoperabilidad y tú has activado esa integración, podría enviarte mensajes desde esa plataforma a menos que también lo bloquees allí.
En la práctica, esto obliga a gestionar los bloqueos de forma independiente en cada servicio. WhatsApp no puede extender automáticamente tus decisiones de privacidad al resto de aplicaciones, ya que cada una tiene su propio sistema de cuentas y sus propias normas.
Aun con estas limitaciones, la compañía insiste en que la protección de la identidad del usuario se mantiene como prioridad. No se comparten datos personales adicionales con terceros más allá de lo que resulta imprescindible para el intercambio de mensajes, y las herramientas clásicas de control —como ocultar la hora de última conexión o la foto de perfil— siguen siendo válidas dentro del entorno de WhatsApp.
Europa como laboratorio: alcance y restricciones territoriales
La interoperabilidad de WhatsApp con otras plataformas de mensajería no se está desplegando de manera global desde el primer momento. La Unión Europea es, en la práctica, el campo de pruebas principal de este cambio, en buena medida porque es precisamente la normativa europea la que ha obligado a dar este paso.
La DMA identifica a servicios como WhatsApp como «guardianes de acceso» y les exige que permitan que aplicaciones más pequeñas se conecten a sus sistemas. El objetivo es evitar que unos pocos gigantes tecnológicos concentren toda la comunicación y dejar espacio a la competencia sin que el usuario tenga que multiplicar sus cuentas y aplicaciones.
Por ello, la nueva función está especialmente orientada a cuentas registradas con números de teléfono pertenecientes a regiones sujetas a la DMA. En términos prácticos, esto se traduce en que los usuarios de España y del resto de países de la Unión Europea serán de los primeros en ver y usar esta opción en su día a día.
Además, en esta fase inicial la interoperabilidad se centra en las versiones de WhatsApp para móviles Android y iOS. Las variantes para ordenador, como WhatsApp Web o la aplicación de escritorio, pueden tardar más en recibir funciones equivalentes, o incluso quedarse fuera en un primer momento, mientras se depuran los detalles técnicos.
Meta ha señalado que se trata de un proceso gradual, controlado y supervisado, por lo que no se espera una avalancha inmediata de apps compatibles ni un cambio brusco de un día para otro. Primero llegan las integraciones con BirdyChat y Haiket, y más adelante se irán sumando otros servicios que cumplan con los requisitos fijados.
Primeras apps compatibles y el papel de Telegram
Aunque el titular que más llama la atención es la posibilidad de que WhatsApp permita hablar con usuarios de Telegram, la realidad es que la interoperabilidad se estrena con dos nombres bastante más discretos: BirdyChat y Haiket. Son los primeros en conectar sus plataformas a la infraestructura de WhatsApp.
Estos dos servicios funcionan como ejemplos iniciales de cómo otras aplicaciones pueden usar la red de WhatsApp para enviar y recibir mensajes. Para el usuario europeo medio puede que pasen algo desapercibidos, pero su presencia es importante porque demuestra que el sistema ya está operativo y no se queda en un mero anuncio.
En paralelo, hay una gran expectación en torno a cuándo y cómo se sumarán plataformas más populares como Telegram o Signal. Ambas son referencias en el terreno de la mensajería segura y la privacidad, y cuentan con comunidades muy activas, también en España.
Si Telegram decide integrarse plenamente, los usuarios podrían recibir sus mensajes directamente en WhatsApp sin abandonar la aplicación principal. Esto facilitaría el día a día de quienes ahora tienen que gestionar conversaciones repartidas entre varios servicios y, de paso, podría cambiar el equilibrio entre apps en el mercado europeo.
Eso sí, cada nueva integración tendrá que superar una serie de requisitos técnicos y de seguridad impuestos por WhatsApp, incluyendo sistemas de cifrado a la altura y garantías básicas en el manejo de datos. No todas las plataformas tendrán el mismo interés o capacidad para adaptarse a estas condiciones, por lo que el ritmo de incorporación será diferente en cada caso.
Un cambio de fondo en cómo usamos la mensajería
Más allá de los detalles técnicos, la interoperabilidad implica un cambio relevante en la concepción de la mensajería instantánea. Hasta ahora, cada servicio funcionaba como una isla cerrada donde sólo podías hablar con quien estuviera dentro, lo que empujaba a la gente a instalar varias aplicaciones y a repartir sus conversaciones entre ellas.
Si este sistema cuaja y más plataformas deciden sumarse, WhatsApp podría convertirse en una especie de hub central de comunicaciones, algo similar a un gestor de correo capaz de recibir y enviar desde diferentes cuentas. El usuario vería reducida la necesidad de ir saltando de app en app, con una experiencia de uso más sencilla.
Al mismo tiempo, el hecho de que la función sea opcional y configurable reequilibra el poder de decisión hacia el lado del usuario. Quien prefiera seguir utilizando cada servicio por separado podrá hacerlo, y quien quiera unificarlo todo en WhatsApp tendrá esa posibilidad, siempre dentro de los márgenes que marque cada integración.
En un contexto europeo donde se prioriza la regulación y la competencia, esta apertura puede dar oxígeno a proyectos de mensajería más pequeños que, hasta ahora, tenían difícil captar usuarios por la barrera de tener que convencerles de empezar de cero en otra app.
Algunos aspectos, como el impacto real en la privacidad o la forma en que se gestionan los datos en cada servicio, seguirán bajo la lupa, pero lo que ya está claro es que la época en la que cada plataforma era un jardín completamente amurallado empieza a tambalearse.
Con esta nueva función, WhatsApp inicia una etapa en la que hablar con alguien que use otra aplicación, incluso Telegram cuando decida sumarse, deja de ser una rareza para convertirse poco a poco en una opción más del menú, siempre con la interoperabilidad, la seguridad y la regulación europea marcando el ritmo de los cambios.