Visión para la próxima era de la televisión

Última actualización: 18/02/2026
Autor: Isaac

Televisión del futuro con inteligencia artificial

La televisión está viviendo la mayor revolución desde la llegada de la alta definición: ya no se trata solo de sentarse a mirar, sino de interactuar, personalizar y conectar con todo el ecosistema del hogar. En esta nueva etapa, gigantes tecnológicos como Samsung y Apple están marcando el camino con propuestas que van desde los AI TV y Vision AI Companion hasta dispositivos de realidad mixta como Apple Vision Pro, que ponen patas arriba la forma en la que entendemos el entretenimiento.

En este contexto, el concepto de “visión para la próxima era de la televisión” engloba mucho más que nuevas pantallas: implica una TV que entiende lo que ves, adapta la imagen y el sonido en tiempo real, se integra con tu casa conectada, cuida de tus mascotas o tu bebé, y convierte el salón en un centro de experiencias inmersivas. A la vez, recoge la herencia de ideas pioneras como la de Steve Jobs, que ya soñaba con una televisión totalmente sencilla, integrada con la nube y capaz de borrar la frontera entre hardware, software y contenido.

La nueva era de la televisión: de pantalla pasiva a centro inteligente del hogar

En el marco del CES 2026 en Las Vegas, Samsung organizó una sesión “Visual Display (VD) Deep Dive” en el hotel The Wynn, liderada por SW Yong, presidente del negocio de Visual Display de la compañía. Esta presentación sirvió para exponer con detalle cómo, tras más de dos décadas liderando el mercado global de televisores, Samsung pretende volver a redefinir el papel de la TV en un hogar que cada vez está más conectado, más automatizado y más exigente con la calidad de imagen.

Según se explicó en esta sesión, el mercado de las pantallas está entrando en una fase marcada por la demanda de productos premium, diagonales cada vez mayores y experiencias inteligentes. En este escenario, la estrategia de Samsung para los próximos años combina tecnologías como Micro RGB, OLED y mini LED con tamaños gigantes que persiguen una inmersión total en el contenido, tanto en casa como en otros espacios.

El propio Yong subrayó que estamos viviendo un cambio profundo: la televisión está dejando de ser un aparato pensado solo para “ver cosas” y se está convirtiendo en un dispositivo interactivo que dialoga con el usuario, entiende el contexto y se adapta a él. Esta transformación se apoya sobre todo en la integración de inteligencia artificial de nueva generación, que se suma a la ya consolidada reputación de Samsung en cuanto a hardware.

Para el año 2026, Samsung considera que su división de Visual Display se juega un punto de inflexión: la apuesta pasa por Micro RGB y OLED como punta de lanza del segmento premium, por mini LED como vía para democratizar prestaciones avanzadas y por pantallas de gran formato que eleven aún más la sensación de estar “dentro” de la película, la serie o el videojuego.

Todo este movimiento estratégico persigue que el catálogo completo de la marca lleve las experiencias de visualización de última generación a un público cada vez más amplio, consolidando su posición de referencia mundial. Para Samsung, el liderazgo no se mantiene por inercia, sino mediante innovación constante, sumando a la potencia del hardware unas experiencias mucho más inteligentes y conectadas.

Vision AI Companion: la TV que entiende lo que ves y cómo lo ves

En el núcleo de este nuevo enfoque está Vision AI Companion (VAC), una plataforma inteligente integrada en casi toda la gama de TVs Samsung que redefine por completo cómo se relaciona el usuario con la pantalla. Lejos de ser un simple asistente, VAC analiza lo que se está reproduciendo, anticipa posibles necesidades y despliega en pantalla información contextual útil, convirtiendo la TV en una especie de compañero digital presente en el día a día.

Esta integración de inteligencia artificial permite que la televisión sea más intuitiva, conversacional y profundamente personalizada. El sistema es capaz de interpretar imágenes y vídeos en tiempo real, extraer datos relevantes mediante modelos de aprendizaje profundo, entendiendo además el papel del big data, y actuar en consecuencia, ya sea ajustando automáticamente parámetros de imagen y sonido o proponiendo contenidos y funciones relacionadas.

Al llevar la IA a todo su ecosistema, Samsung amplía el rol del televisor más allá del entretenimiento clásico: la TV se vincula con otros dispositivos del hogar inteligente para ofrecer una experiencia de control centralizado y de interacción continua. En lugar de varios aparatos desconectados, el usuario se encuentra con una red coordinada, donde la televisión actúa como el gran panel de mando visual y sonoro.

Este enfoque responde a un compromiso declarado por la compañía: construir experiencias conectadas que se adapten a cada persona, sin sacrificar la calidad de imagen ni la fiabilidad del producto. El objetivo es que la IA aporte valor tangible —comodidad, seguridad, disfrute— y no se quede en un simple reclamo de marketing o en una lista de especificaciones técnicas difícil de entender.

De la mano de Vision AI Companion, se abre la puerta a usos que hace pocos años sonaban a ciencia ficción: desde reconocer tipos de contenido para optimizar al vuelo brillo, contraste, color y nitidez, hasta equilibrar diálogos, efectos y música para lograr una experiencia auditiva de gama alta sin esfuerzo del usuario. Todo ello, acompañado por una interfaz que busca ser sencilla y accesible incluso para quien no es especialmente tecnológico.

Micro RGB de 130 pulgadas y el salto a las pantallas gigantes

Durante la misma sesión en CES 2026, Hun Lee, vicepresidente ejecutivo del negocio de Visual Display, se encargó de detallar uno de los anuncios más llamativos: el nuevo televisor Micro RGB de 130 pulgadas, presentado como un hito técnico sin precedentes dentro de la industria. Esta pantalla representa la culminación de años de investigación en tecnologías de emisión directa, miniaturización de píxeles y gestión avanzada de color.

Lee recalcó que, a medida que mejora la resolución, el rango dinámico y la calidad del contenido en general, es lógico que los usuarios busquen un nivel de inmersión mucho más profundo. Las pantallas de gran formato responden precisamente a esta demanda: cuando el tamaño crece al mismo ritmo que la calidad, la sensación es la de estar en una sala de cine, pero dentro del propio salón.

Frente a la obsesión habitual por las cifras técnicas, el vicepresidente subrayó que el desarrollo de estos productos se centra en las experiencias concretas que vive la gente frente al televisor. Tecnologías como Vision AI Companion o la propia microestructura de los píxeles de Micro RGB no se conciben como un fin en sí mismo, sino como herramientas para que ver una película, jugar a un videojuego o seguir un evento deportivo resulte más envolvente, cómodo y memorable.

Además, Samsung reafirmó su compromiso con las llamadas TVs lifestyle, propuestas que combinan prestaciones de alta gama con diseños pensados para integrarse en la decoración y en diferentes usos cotidianos. En lugar de un “cubo negro” colgado en la pared, la televisión se plantea como un elemento más del espacio, adaptable y con una presencia estética cuidada.

Mientras celebra veinte años consecutivos como la marca de televisores número uno a nivel global, Samsung aprovecha este tipo de anuncios para lanzar un mensaje nítido: el liderazgo en el sector se sostiene sobre innovación continuada, excelencia en hardware y servicios inteligentes bien integrados. La carrera no va solo de quién tiene más pulgadas, sino de quién ofrece experiencias más ricas, personales y relevantes.

Adiós Smart TV, hola AI TV: la apuesta comercial de Samsung Vision AI

Más allá de los anuncios tecnológicos, Samsung también está poniendo en marcha estrategias comerciales agresivas para impulsar la adopción de sus nuevos AI TV. En mercados como Chile, la compañía ha lanzado campañas de preinscripción para quienes quieran ser de los primeros en comprar un televisor de la nueva línea Vision AI, ofreciendo descuentos y sorteos exclusivos.

Estas acciones promocionales incluyen la posibilidad de ganar productos como un televisor Neo QLED de 65 pulgadas con barra de sonido premium o un smartphone Galaxy S25 Ultra. Para participar, los usuarios deben registrarse a través de un formulario en la web oficial de Samsung, destinado específicamente a la preventa de los Vision AI.

Desde la propia marca se insiste en una idea clara: dar “carpetazo al concepto clásico de Smart TV” y dar la bienvenida a los AI TV, televisores que funcionan como centros de inteligencia capaces de aprender de los hábitos de uso, reducir al mínimo los ajustes manuales y ofrecer una experiencia mucho más fluida. La televisión se adapta a la persona, y no al revés.

En este nuevo paradigma, Vision AI analiza en tiempo real las imágenes y vídeos que aparecen en la pantalla y, mediante modelos de aprendizaje profundo, extrae información útil para tomar decisiones automáticas. Esto se traduce, por ejemplo, en ajustes dinámicos de la imagen según la escena, el tipo de contenido o las condiciones de luz de la sala, y en un sonido que equilibra diálogos, efectos y música sin que el usuario tenga que entrar en menús complicados.

La compañía fija fechas concretas para estas campañas de registro, tras las cuales envía un cupón de descuento canjeable solo para la compra de un televisor Vision AI de la nueva familia. Con ello, busca acelerar la transición hacia esta generación de productos y acostumbrar al público a un concepto de televisión donde la inteligencia artificial ya no es un extra, sino el eje del dispositivo.

Funciones avanzadas: cuidado del hogar, entretenimiento y personalización extrema

Una de las facetas más llamativas de Vision AI y de los nuevos AI TV es su capacidad para ir mucho más allá del uso tradicional de la televisión. Entre las funciones destacadas se encuentran herramientas como Pet / Baby Care, pensadas para ayudar a monitorizar una habitación donde haya bebés o mascotas, apoyándose en la cámara y el micrófono del equipo.

Gracias a estas capacidades, el sistema puede detectar sonidos, movimientos o situaciones relevantes y, en combinación con otros dispositivos conectados, ajustar parámetros como la iluminación, el volumen o la temperatura del entorno. La TV, en este caso, se convierte en un punto de vigilancia y control que complementa cámaras, altavoces inteligentes y otros sensores del hogar.

En el terreno del ocio, una de las funciones que más llaman la atención es el modo Karaoke, que permite transformar prácticamente cualquier canción en una pista instrumental, utilizando el teléfono móvil como micrófono improvisado. Esta característica refuerza el papel de la televisión como centro de entretenimiento social, ideal para reuniones familiares o de amigos.

Al sumar estas funciones a la mejora automática de la imagen y el sonido, Vision AI consigue que cada sesión delante del televisor esté adaptada a las preferencias y necesidades del usuario. Si se está viendo una película nocturna, la TV ajusta el brillo y los negros; si se trata de un partido de fútbol, prioriza la nitidez y el movimiento; si se escucha música, potencia la escena sonora.

Todo este conjunto de herramientas refuerza la idea de que la nueva era de la televisión no se define solo por la resolución o por el tamaño de la pantalla, sino por la capacidad de la TV para interactuar, aprender y responder en tiempo real. De ser un aparato estático y homogéneo, pasa a ser un dispositivo dinámico, que ofrece experiencias diferentes según quién, cuándo y cómo lo utilice.

Steve Jobs, Apple TV y la visión que lleva al Apple Vision Pro

Mientras Samsung empuja el concepto de AI TV y Vision AI Companion, resulta imposible ignorar otra gran influencia en la idea de la “televisión del futuro”: la visión que tuvo Steve Jobs sobre cómo debía ser la próxima generación de TV. Según relató su biógrafo Walter Isaacson, el cofundador de Apple aseguró en vida que había “descifrado” cómo tenía que ser una televisión verdaderamente simple, integrada y coherente con el ecosistema Apple.

Jobs imaginaba un dispositivo que se sincronizara de forma impecable con todos los equipos de la marca y con iCloud, de manera que el usuario no tuviese que lidiar con múltiples mandos, cables y menús confusos. Su objetivo era crear la interfaz más sencilla posible, en la que acceder a canales, contenidos bajo demanda o bibliotecas personales fuese prácticamente transparente.

Durante años, muchos se preguntaron si esa visión se materializó realmente en el Apple TV tal y como lo conocemos, un pequeño reproductor que ha ido evolucionando hasta soportar contenido 4K y una integración profunda con los servicios de Apple. Sin embargo, con la llegada del Apple Vision Pro, un dispositivo de realidad mixta que superpone experiencias digitales en el entorno físico, se ha reavivado el debate.

Vistos los conceptos detrás de Vision Pro, algunos analistas consideran que, más que un televisor tradicional, puede ser la interpretación moderna de aquella idea de Jobs: un sistema donde la pantalla deja de estar anclada a la pared y pasa a acompañar al usuario en un espacio tridimensional, ofreciendo experiencias audiovisuales interactivas, sociales, productivas y de entretenimiento en una única plataforma.

La trayectoria de Jobs en el terreno del contenido digital, desde la autoedición en los primeros Mac hasta su papel en Pixar tras adquirir el estudio, pudo influir decisivamente en esta visión. Para él, las películas y los vídeos podían entenderse como software que se ejecuta sobre un hardware capaz de ofrecerles un nuevo tipo de experiencia, algo que encaja bien con la forma en la que Apple trata hoy los contenidos de Apple TV+ o las apps inmersivas de Vision Pro.

Del Macintosh TV al Apple TV y más allá: cómo se fue fraguando la idea

La historia de Apple con la televisión empezó de forma titubeante. A principios de los noventa, la compañía lanzó el Macintosh TV, un híbrido entre ordenador personal y televisor que pretendía ser la puerta de entrada al ocio doméstico digital. Sin embargo, el experimento no cuajó: el producto se abandonó rápidamente y quedó como una curiosidad en la trayectoria de la empresa.

Más de una década después, en 2006, Apple regresó a este terreno con la primera generación de Apple TV, una caja pensada para llevar contenidos digitales al televisor del salón. Este dispositivo fue evolucionando con sucesivas actualizaciones hasta que, tras la muerte de Jobs, llegó una versión cuya interfaz y sincronización con iCloud y otros dispositivos se acercaba mucho más a lo que Isaacson recogía en la biografía.

La combinación de Apple TV, la expansión de iCloud y el lanzamiento de Apple TV+ —con contenido original producido siguiendo la estela de Pixar— constituyó un paso clave para hacer realidad esa visión de una televisión fácil de usar, centrada en el usuario y alimentada desde la nube. Aun así, se percibía la sensación de que faltaba un eslabón más audaz.

Ese eslabón podría estar en el Apple Vision Pro. Analistas como Ben Bajarin han sugerido que el verdadero acierto de este dispositivo está en su carácter de plataforma flexible capaz de albergar trabajo, ocio y socialización en un mismo entorno inmersivo. En su opinión, lanzar simplemente un televisor convencional habría sido menos ambicioso que crear una experiencia completa donde el contenido audiovisual convive con aplicaciones, herramientas de productividad y espacios compartidos.

Aunque es probable que Jobs no imaginara exactamente un visor de realidad mixta cuando hablaba con Isaacson, muchos ven en Vision Pro la continuación lógica de su obsesión por interfaces sencillas, integración absoluta y experiencias audiovisuales de nueva generación. La televisión del futuro, en este planteamiento, no tiene por qué ser un rectángulo en la pared: puede ser un universo digital que se despliega a nuestro alrededor.

En definitiva, tanto la apuesta de Samsung por los AI TV y Vision AI como la trayectoria de Apple hacia dispositivos como Apple TV y Vision Pro reflejan una misma idea de fondo: la próxima era de la televisión se define por la inteligencia, la integración y la inmersión. En lugar de competir solo por tener más pulgadas o más resolución, las marcas buscan ofrecer experiencias que entiendan al usuario, se adapten a su contexto y se integren de forma natural en la vida diaria, ya sea desde el salón o desde un entorno de realidad mixta.

HBO Max
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Visión para la próxima era de la televisión

Última actualización: 18/02/2026
Autor: Isaac

Televisión del futuro con inteligencia artificial

La televisión está viviendo la mayor revolución desde la llegada de la alta definición: ya no se trata solo de sentarse a mirar, sino de interactuar, personalizar y conectar con todo el ecosistema del hogar. En esta nueva etapa, gigantes tecnológicos como Samsung y Apple están marcando el camino con propuestas que van desde los AI TV y Vision AI Companion hasta dispositivos de realidad mixta como Apple Vision Pro, que ponen patas arriba la forma en la que entendemos el entretenimiento.

En este contexto, el concepto de “visión para la próxima era de la televisión” engloba mucho más que nuevas pantallas: implica una TV que entiende lo que ves, adapta la imagen y el sonido en tiempo real, se integra con tu casa conectada, cuida de tus mascotas o tu bebé, y convierte el salón en un centro de experiencias inmersivas. A la vez, recoge la herencia de ideas pioneras como la de Steve Jobs, que ya soñaba con una televisión totalmente sencilla, integrada con la nube y capaz de borrar la frontera entre hardware, software y contenido.

La nueva era de la televisión: de pantalla pasiva a centro inteligente del hogar

En el marco del CES 2026 en Las Vegas, Samsung organizó una sesión “Visual Display (VD) Deep Dive” en el hotel The Wynn, liderada por SW Yong, presidente del negocio de Visual Display de la compañía. Esta presentación sirvió para exponer con detalle cómo, tras más de dos décadas liderando el mercado global de televisores, Samsung pretende volver a redefinir el papel de la TV en un hogar que cada vez está más conectado, más automatizado y más exigente con la calidad de imagen.

Según se explicó en esta sesión, el mercado de las pantallas está entrando en una fase marcada por la demanda de productos premium, diagonales cada vez mayores y experiencias inteligentes. En este escenario, la estrategia de Samsung para los próximos años combina tecnologías como Micro RGB, OLED y mini LED con tamaños gigantes que persiguen una inmersión total en el contenido, tanto en casa como en otros espacios.

El propio Yong subrayó que estamos viviendo un cambio profundo: la televisión está dejando de ser un aparato pensado solo para “ver cosas” y se está convirtiendo en un dispositivo interactivo que dialoga con el usuario, entiende el contexto y se adapta a él. Esta transformación se apoya sobre todo en la integración de inteligencia artificial de nueva generación, que se suma a la ya consolidada reputación de Samsung en cuanto a hardware.

Para el año 2026, Samsung considera que su división de Visual Display se juega un punto de inflexión: la apuesta pasa por Micro RGB y OLED como punta de lanza del segmento premium, por mini LED como vía para democratizar prestaciones avanzadas y por pantallas de gran formato que eleven aún más la sensación de estar “dentro” de la película, la serie o el videojuego.

Todo este movimiento estratégico persigue que el catálogo completo de la marca lleve las experiencias de visualización de última generación a un público cada vez más amplio, consolidando su posición de referencia mundial. Para Samsung, el liderazgo no se mantiene por inercia, sino mediante innovación constante, sumando a la potencia del hardware unas experiencias mucho más inteligentes y conectadas.

Vision AI Companion: la TV que entiende lo que ves y cómo lo ves

En el núcleo de este nuevo enfoque está Vision AI Companion (VAC), una plataforma inteligente integrada en casi toda la gama de TVs Samsung que redefine por completo cómo se relaciona el usuario con la pantalla. Lejos de ser un simple asistente, VAC analiza lo que se está reproduciendo, anticipa posibles necesidades y despliega en pantalla información contextual útil, convirtiendo la TV en una especie de compañero digital presente en el día a día.

Esta integración de inteligencia artificial permite que la televisión sea más intuitiva, conversacional y profundamente personalizada. El sistema es capaz de interpretar imágenes y vídeos en tiempo real, extraer datos relevantes mediante modelos de aprendizaje profundo, entendiendo además el papel del big data, y actuar en consecuencia, ya sea ajustando automáticamente parámetros de imagen y sonido o proponiendo contenidos y funciones relacionadas.

Al llevar la IA a todo su ecosistema, Samsung amplía el rol del televisor más allá del entretenimiento clásico: la TV se vincula con otros dispositivos del hogar inteligente para ofrecer una experiencia de control centralizado y de interacción continua. En lugar de varios aparatos desconectados, el usuario se encuentra con una red coordinada, donde la televisión actúa como el gran panel de mando visual y sonoro.

Este enfoque responde a un compromiso declarado por la compañía: construir experiencias conectadas que se adapten a cada persona, sin sacrificar la calidad de imagen ni la fiabilidad del producto. El objetivo es que la IA aporte valor tangible —comodidad, seguridad, disfrute— y no se quede en un simple reclamo de marketing o en una lista de especificaciones técnicas difícil de entender.

De la mano de Vision AI Companion, se abre la puerta a usos que hace pocos años sonaban a ciencia ficción: desde reconocer tipos de contenido para optimizar al vuelo brillo, contraste, color y nitidez, hasta equilibrar diálogos, efectos y música para lograr una experiencia auditiva de gama alta sin esfuerzo del usuario. Todo ello, acompañado por una interfaz que busca ser sencilla y accesible incluso para quien no es especialmente tecnológico.

Micro RGB de 130 pulgadas y el salto a las pantallas gigantes

Durante la misma sesión en CES 2026, Hun Lee, vicepresidente ejecutivo del negocio de Visual Display, se encargó de detallar uno de los anuncios más llamativos: el nuevo televisor Micro RGB de 130 pulgadas, presentado como un hito técnico sin precedentes dentro de la industria. Esta pantalla representa la culminación de años de investigación en tecnologías de emisión directa, miniaturización de píxeles y gestión avanzada de color.

Lee recalcó que, a medida que mejora la resolución, el rango dinámico y la calidad del contenido en general, es lógico que los usuarios busquen un nivel de inmersión mucho más profundo. Las pantallas de gran formato responden precisamente a esta demanda: cuando el tamaño crece al mismo ritmo que la calidad, la sensación es la de estar en una sala de cine, pero dentro del propio salón.

Frente a la obsesión habitual por las cifras técnicas, el vicepresidente subrayó que el desarrollo de estos productos se centra en las experiencias concretas que vive la gente frente al televisor. Tecnologías como Vision AI Companion o la propia microestructura de los píxeles de Micro RGB no se conciben como un fin en sí mismo, sino como herramientas para que ver una película, jugar a un videojuego o seguir un evento deportivo resulte más envolvente, cómodo y memorable.

Además, Samsung reafirmó su compromiso con las llamadas TVs lifestyle, propuestas que combinan prestaciones de alta gama con diseños pensados para integrarse en la decoración y en diferentes usos cotidianos. En lugar de un “cubo negro” colgado en la pared, la televisión se plantea como un elemento más del espacio, adaptable y con una presencia estética cuidada.

Mientras celebra veinte años consecutivos como la marca de televisores número uno a nivel global, Samsung aprovecha este tipo de anuncios para lanzar un mensaje nítido: el liderazgo en el sector se sostiene sobre innovación continuada, excelencia en hardware y servicios inteligentes bien integrados. La carrera no va solo de quién tiene más pulgadas, sino de quién ofrece experiencias más ricas, personales y relevantes.

Adiós Smart TV, hola AI TV: la apuesta comercial de Samsung Vision AI

Más allá de los anuncios tecnológicos, Samsung también está poniendo en marcha estrategias comerciales agresivas para impulsar la adopción de sus nuevos AI TV. En mercados como Chile, la compañía ha lanzado campañas de preinscripción para quienes quieran ser de los primeros en comprar un televisor de la nueva línea Vision AI, ofreciendo descuentos y sorteos exclusivos.

Estas acciones promocionales incluyen la posibilidad de ganar productos como un televisor Neo QLED de 65 pulgadas con barra de sonido premium o un smartphone Galaxy S25 Ultra. Para participar, los usuarios deben registrarse a través de un formulario en la web oficial de Samsung, destinado específicamente a la preventa de los Vision AI.

Desde la propia marca se insiste en una idea clara: dar “carpetazo al concepto clásico de Smart TV” y dar la bienvenida a los AI TV, televisores que funcionan como centros de inteligencia capaces de aprender de los hábitos de uso, reducir al mínimo los ajustes manuales y ofrecer una experiencia mucho más fluida. La televisión se adapta a la persona, y no al revés.

En este nuevo paradigma, Vision AI analiza en tiempo real las imágenes y vídeos que aparecen en la pantalla y, mediante modelos de aprendizaje profundo, extrae información útil para tomar decisiones automáticas. Esto se traduce, por ejemplo, en ajustes dinámicos de la imagen según la escena, el tipo de contenido o las condiciones de luz de la sala, y en un sonido que equilibra diálogos, efectos y música sin que el usuario tenga que entrar en menús complicados.

La compañía fija fechas concretas para estas campañas de registro, tras las cuales envía un cupón de descuento canjeable solo para la compra de un televisor Vision AI de la nueva familia. Con ello, busca acelerar la transición hacia esta generación de productos y acostumbrar al público a un concepto de televisión donde la inteligencia artificial ya no es un extra, sino el eje del dispositivo.

Funciones avanzadas: cuidado del hogar, entretenimiento y personalización extrema

Una de las facetas más llamativas de Vision AI y de los nuevos AI TV es su capacidad para ir mucho más allá del uso tradicional de la televisión. Entre las funciones destacadas se encuentran herramientas como Pet / Baby Care, pensadas para ayudar a monitorizar una habitación donde haya bebés o mascotas, apoyándose en la cámara y el micrófono del equipo.

Gracias a estas capacidades, el sistema puede detectar sonidos, movimientos o situaciones relevantes y, en combinación con otros dispositivos conectados, ajustar parámetros como la iluminación, el volumen o la temperatura del entorno. La TV, en este caso, se convierte en un punto de vigilancia y control que complementa cámaras, altavoces inteligentes y otros sensores del hogar.

En el terreno del ocio, una de las funciones que más llaman la atención es el modo Karaoke, que permite transformar prácticamente cualquier canción en una pista instrumental, utilizando el teléfono móvil como micrófono improvisado. Esta característica refuerza el papel de la televisión como centro de entretenimiento social, ideal para reuniones familiares o de amigos.

Al sumar estas funciones a la mejora automática de la imagen y el sonido, Vision AI consigue que cada sesión delante del televisor esté adaptada a las preferencias y necesidades del usuario. Si se está viendo una película nocturna, la TV ajusta el brillo y los negros; si se trata de un partido de fútbol, prioriza la nitidez y el movimiento; si se escucha música, potencia la escena sonora.

Todo este conjunto de herramientas refuerza la idea de que la nueva era de la televisión no se define solo por la resolución o por el tamaño de la pantalla, sino por la capacidad de la TV para interactuar, aprender y responder en tiempo real. De ser un aparato estático y homogéneo, pasa a ser un dispositivo dinámico, que ofrece experiencias diferentes según quién, cuándo y cómo lo utilice.

Steve Jobs, Apple TV y la visión que lleva al Apple Vision Pro

Mientras Samsung empuja el concepto de AI TV y Vision AI Companion, resulta imposible ignorar otra gran influencia en la idea de la “televisión del futuro”: la visión que tuvo Steve Jobs sobre cómo debía ser la próxima generación de TV. Según relató su biógrafo Walter Isaacson, el cofundador de Apple aseguró en vida que había “descifrado” cómo tenía que ser una televisión verdaderamente simple, integrada y coherente con el ecosistema Apple.

Jobs imaginaba un dispositivo que se sincronizara de forma impecable con todos los equipos de la marca y con iCloud, de manera que el usuario no tuviese que lidiar con múltiples mandos, cables y menús confusos. Su objetivo era crear la interfaz más sencilla posible, en la que acceder a canales, contenidos bajo demanda o bibliotecas personales fuese prácticamente transparente.

Durante años, muchos se preguntaron si esa visión se materializó realmente en el Apple TV tal y como lo conocemos, un pequeño reproductor que ha ido evolucionando hasta soportar contenido 4K y una integración profunda con los servicios de Apple. Sin embargo, con la llegada del Apple Vision Pro, un dispositivo de realidad mixta que superpone experiencias digitales en el entorno físico, se ha reavivado el debate.

Vistos los conceptos detrás de Vision Pro, algunos analistas consideran que, más que un televisor tradicional, puede ser la interpretación moderna de aquella idea de Jobs: un sistema donde la pantalla deja de estar anclada a la pared y pasa a acompañar al usuario en un espacio tridimensional, ofreciendo experiencias audiovisuales interactivas, sociales, productivas y de entretenimiento en una única plataforma.

La trayectoria de Jobs en el terreno del contenido digital, desde la autoedición en los primeros Mac hasta su papel en Pixar tras adquirir el estudio, pudo influir decisivamente en esta visión. Para él, las películas y los vídeos podían entenderse como software que se ejecuta sobre un hardware capaz de ofrecerles un nuevo tipo de experiencia, algo que encaja bien con la forma en la que Apple trata hoy los contenidos de Apple TV+ o las apps inmersivas de Vision Pro.

Del Macintosh TV al Apple TV y más allá: cómo se fue fraguando la idea

La historia de Apple con la televisión empezó de forma titubeante. A principios de los noventa, la compañía lanzó el Macintosh TV, un híbrido entre ordenador personal y televisor que pretendía ser la puerta de entrada al ocio doméstico digital. Sin embargo, el experimento no cuajó: el producto se abandonó rápidamente y quedó como una curiosidad en la trayectoria de la empresa.

Más de una década después, en 2006, Apple regresó a este terreno con la primera generación de Apple TV, una caja pensada para llevar contenidos digitales al televisor del salón. Este dispositivo fue evolucionando con sucesivas actualizaciones hasta que, tras la muerte de Jobs, llegó una versión cuya interfaz y sincronización con iCloud y otros dispositivos se acercaba mucho más a lo que Isaacson recogía en la biografía.

La combinación de Apple TV, la expansión de iCloud y el lanzamiento de Apple TV+ —con contenido original producido siguiendo la estela de Pixar— constituyó un paso clave para hacer realidad esa visión de una televisión fácil de usar, centrada en el usuario y alimentada desde la nube. Aun así, se percibía la sensación de que faltaba un eslabón más audaz.

Ese eslabón podría estar en el Apple Vision Pro. Analistas como Ben Bajarin han sugerido que el verdadero acierto de este dispositivo está en su carácter de plataforma flexible capaz de albergar trabajo, ocio y socialización en un mismo entorno inmersivo. En su opinión, lanzar simplemente un televisor convencional habría sido menos ambicioso que crear una experiencia completa donde el contenido audiovisual convive con aplicaciones, herramientas de productividad y espacios compartidos.

Aunque es probable que Jobs no imaginara exactamente un visor de realidad mixta cuando hablaba con Isaacson, muchos ven en Vision Pro la continuación lógica de su obsesión por interfaces sencillas, integración absoluta y experiencias audiovisuales de nueva generación. La televisión del futuro, en este planteamiento, no tiene por qué ser un rectángulo en la pared: puede ser un universo digital que se despliega a nuestro alrededor.

En definitiva, tanto la apuesta de Samsung por los AI TV y Vision AI como la trayectoria de Apple hacia dispositivos como Apple TV y Vision Pro reflejan una misma idea de fondo: la próxima era de la televisión se define por la inteligencia, la integración y la inmersión. En lugar de competir solo por tener más pulgadas o más resolución, las marcas buscan ofrecer experiencias que entiendan al usuario, se adapten a su contexto y se integren de forma natural en la vida diaria, ya sea desde el salón o desde un entorno de realidad mixta.

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