La vaporización es el cambio del estado líquido al gaseoso y es el proceso inverso de licuefacción.

Una sustancia puede someterse al proceso de vaporización de tres maneras: evaporación, ebullición y calentamiento.

En el estado líquido, las partículas que forman la sustancia están más cercanas entre sí que en el estado gaseoso.

De esta manera, la fuerza de unión entre átomos y moléculas es mayor en líquido que en gas.

Por lo tanto, la sustancia se moverá al estado gaseoso cuando haya un cambio en la fuerza de unión entre sus partículas.

Evaporación

Evaporación Es un proceso de vaporización en el cual el cambio de estado ocurre gradualmente.

Las partículas dentro de un líquido tienen velocidades variables. Por lo tanto, hay partículas con valores de energía cinética más altos que otros.

Estas partículas escapan cuando exhiben velocidades suficientemente grandes a través de la superficie libre del líquido.

De esta manera, ya no sufren la acción de las fuerzas de unión internas del líquido y pasan al estado gaseoso.

Hay algunos factores que influyen en la velocidad con la que ocurre la evaporación. Podemos mencionar: temperatura, naturaleza y área de la superficie libre del líquido, presión y concentración de vapor cerca de la superficie libre del líquido.

Secar la ropa es un ejemplo de evaporación.

Ebullición

Cuando un cuerpo recibe calor, el grado de agitación entre las partículas que lo componen aumenta y, en consecuencia, su temperatura también aumenta.

Al alcanzar un cierto valor de temperatura, llamado punto de ebullición, la sustancia comenzará a cambiar de fase.

Por ejemplo, el agua bajo presión de 1 atmósfera comienza a hervir cuando alcanza una temperatura de 100 ° C. El hierro hervirá solo cuando su temperatura sea igual a 2 800 ° C.

La ebullición Es un proceso de vaporización más rápido que la evaporación y la temperatura durante la ebullición permanece constante.

Además, para que un líquido se convierta por completo en un gas, debe recibir una cierta cantidad de calor.

El calor latente La ebullición es la cantidad de calor por unidad de masa que un cuerpo debe recibir para pasar a la fase gaseosa. Este valor depende de la sustancia que lo constituye.

El agua hirviendo es un ejemplo de ebullición

Calefacción

El calentamiento es un tipo de vaporización que ocurre cuando se libera un líquido en una superficie que tiene una temperatura más alta que su punto de ebullición.

En esta situación, el líquido pasará rápidamente al estado gaseoso.

Un ejemplo de calentamiento es cuando arrojamos unas gotas de agua en un plato muy caliente.

Cambios de fase

Además de la vaporización, existen otros procesos de cambio de estado. Son ellos:

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