- Incliva lidera un proyecto nacional para abordar el cáncer de cabeza y cuello con técnicas punteras.
- El estudio integra análisis de ADN tumoral en sangre, imagen médica y datos clínicos.
- Colaboran cinco centros de referencia en España bajo protocolos comunes y enfoque traslacional.
- La inteligencia artificial facilitará anticipar recaídas y personalizar tratamientos.
En València, la investigación contra el sarcoma y otros tumores de cabeza y cuello da un paso al frente gracias a una iniciativa liderada por el Instituto de Investigación Sanitaria Incliva, del Hospital Clínico Universitario de València. Esta vez, el objetivo es perfeccionar el tratamiento y el seguimiento de pacientes con cáncer de cabeza y cuello localmente avanzado, apostando por la combinación de biopsia líquida e inteligencia artificial para ofrecer respuestas más ágiles y precisas desde las primeras fases de la enfermedad.
La coordinación del proyecto recae en la doctora Gema Bruixola, especialista del Servicio de Oncología Médica del Clínico y referente en investigación sobre tumores sólidos. Este esfuerzo, conocido como proyecto MOLECULAR, cuenta con la participación de cinco instituciones clave en España, uniendo las capacidades del Incliva con el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), el Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA), el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid (i+12) y el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) de Barcelona.
La alianza de estos centros no es casual: cuatro de ellos ya colaboran en el Grupo de Biopsia Líquida de CIBERONC, centrado en desarrollar nuevos biomarcadores y herramientas diagnósticas a partir del ADN tumoral circulante. A este equipo se añade el grupo de radiómica del VHIO, encargado de explotar el potencial de la imagen médica apoyada por modelos de inteligencia artificial. Este enfoque permitirá, por primera vez en este campo, integrar datos moleculares y de imagen para afinar los diagnósticos y adaptar los tratamientos de forma individualizada.
El análisis molecular en sangre ayuda a detectar recaídas anticipadamente
La iniciativa se ha puesto en marcha a partir de muestras ya recogidas de más de 200 pacientes, a las que se sumarán nuevas extracciones y exámenes de imagen. El uso de la biopsia líquida, es decir, el análisis del ADN tumoral en sangre, abre la puerta a detectar signos de recaída incluso antes de que estas sean apreciables en pruebas convencionales, brindando a los especialistas un margen crucial para actuar de forma anticipada.
En palabras de la doctora Bruixola, la clave está en «ofrecer a los pacientes tratamientos adaptados a su perfil biológico desde el primer momento y anticiparse a posibles recaídas, gracias a la inteligencia artificial y los datos moleculares». La integración de esta información con otros parámetros clínicos e imágenes facilita a los médicos tomar decisiones más informadas en cada paso.
Trabajo en red y enfoque multidisciplinar
La estructura del proyecto MOLECULAR abarca siete áreas diferenciadas, que van desde la recogida y procesado de muestras hasta el diseño de un ensayo clínico piloto con nuevos recursos diagnósticos y terapéuticos. Cada institución implicada asume tareas de acuerdo a su experiencia, pero la coordinación central garantiza el uso de protocolos homogéneos, el intercambio fluido de información y la suma de conocimientos desde distintas especialidades.
La colaboración permite acelerar la recogida de datos, validar los resultados en diversos entornos hospitalarios y optimizar recursos, lo que reduce costes y amplía el alcance potencial del estudio. Trabajar en red también facilita la implantación de nuevas estrategias diagnósticas en distintos contextos, preparando el terreno para aplicar este mismo modelo a otros tipos de tumores en el futuro.
Impacto, financiación y futuro del estudio
MOLECULAR ha sido galardonado con una de las Ayudas a la Investigación Médica de la Fundación Mutua Madrileña, dotada con cerca de 300.000 euros, lo que respalda la viabilidad del estudio y refuerza la apuesta por la investigación traslacional, centrada en llevar los avances del laboratorio al cuidado real de los pacientes. La doctora Bruixola ha remarcado que este apoyo es esencial para abordar investigaciones de esta magnitud y para dar visibilidad a patologías que tradicionalmente cuentan con menos recursos y difusión.
Además, este proyecto puede tener un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes al mejorar la precisión en la toma de decisiones clínicas y facilitar tratamientos más personalizados. La iniciativa también sienta las bases para un modelo colaborativo que puede extenderse a otras áreas de la oncología, abriendo nuevas posibilidades de tratamiento y seguimiento adaptado a cada paciente.
Estas acciones, que combinan experiencia técnica, análisis molecular y tecnología avanzada, posicionan a València como un referente en la investigación multidisciplinar sobre sarcoma y otros tumores complejos, con la vista puesta en anticipar recaídas, mejorar tratamientos y, sobre todo, en hacer llegar los avances científicos a la práctica clínica diaria de los pacientes.