El utilitarismo es una corriente filosófica creada en el siglo XVIII por los filósofos británicos Jeremy Bentham (1748-1832) y John Stuart Mill (1806-1873).

Este modelo se caracteriza por ser un sistema filosófico moral y ético donde una acción útil se llama la más correcta, y de ahí surge su nombre. En este sentido, la búsqueda del placer es una característica importante.

Por lo tanto, las acciones apuntan a un fin donde las consecuencias se centran en el placer y la felicidad, así como la utilidad de esos actos.

Por lo tanto, ella investiga las acciones y los resultados que proporcionan bienestar a los seres sintientes, es decir, aquellos que conscientemente tienen sentimientos.

Empíricamente, los hombres pueden regular y elegir sus acciones. Por lo tanto, se hace posible ya través de la conciencia alcanzar el placer en lugar del sufrimiento y el dolor.

Los mejores pensadores

Jeremy Bentham (1748-1832)

Filósofo inglés y que utilizó por primera vez el término "utilitarismo" en la obra "Una introducción a los principios de moral y legislación"(1789).

Para este filósofo, lo que cuenta es una visión cuantitativa del placer llamada hedonismo cuantitativo. En este sesgo, cuanto mayor sea la duración e intensidad de las acciones correctas, mayores serán las consecuencias positivas, o incluso la felicidad generada.

Solo más tarde, con John Stuart Mill, se conceptualizó ampliamente el concepto de utilitarismo.

John Stuart Mill (1806-1873)

A diferencia de Bentham, Mill propone que el placer como base de la filosofía utilitaria no debe estar marcado por la cantidad sino por la calidad de estos actos.

Su teoría fue publicada en 1861 en la obra "Utilitarismo". Este trabajo cubre el aspecto ético relacionado con el concepto, también llamado hedonismo cualitativo. En esta perspectiva, debemos incluir la calidad de los placeres más allá de su duración e intensidad.

Mill dividió los placeres en dos categorías. El primero, considerado superior, estaría relacionado con las emociones, los sentimientos y la cognición. Por otro lado, los llamados placeres inferiores estarían asociados con los placeres carnales.

ObsAdemás de estos, podemos destacar al economista francés Jean-Baptiste Say (1767-1832) y al filósofo francés Étienne Bonnot de Condillac (1715-1780).

También lee: