Un vistazo sin precedentes al nacimiento de un nuevo sistema solar

Última actualización: 21/07/2025
Autor: Isaac
  • Detección inédita del instante inicial de formación planetaria fuera del Sistema Solar
  • Observaciones realizadas con los telescopios James Webb y ALMA
  • Identificación de minerales calientes en proceso de solidificación alrededor de HOPS-315
  • Este sistema representa una oportunidad única para entender el origen de nuestro Sistema Solar

Imagen genérica del nacimiento de un sistema solar

Científicos de diversos países han logrado captar por vez primera el momento exacto en que comienzan a formarse los planetas en torno a una estrella joven similar al Sol. Este avance, fruto de observaciones conjuntas utilizando el telescopio espacial James Webb y el radiotelescopio ALMA en Chile, ofrece una imagen novedosa de las fases iniciales del nacimiento de un nuevo sistema solar.

La detección de minerales en estado de solidificación en el disco de polvo que rodea a la estrella HOPS-315, ubicada en la nebulosa de Orión a unos 1.300 años luz de nuestro planeta, supone un hito en la exploración del origen planetario fuera de nuestro vecindario estelar. Hasta la fecha, nunca se había documentado directamente esta etapa tan primitiva en la formación de planetas.

La estrella HOPS-315: un laboratorio cósmico para los astrónomos

Disco protoplanetario alrededor de una estrella joven

El proceso ha sido observado alrededor de HOPS-315, una protoestrella que se considera un análogo del Sol en su juventud. A su alrededor se aprecia un disco de gas y polvo —llamado disco protoplanetario—, un entorno ideal para que surjan los denominados planetesimales, los bloques iniciales de los futuros planetas. Los expertos consideran este hallazgo como una ventana directa a las condiciones similares a las que dieron origen a la Tierra y a los demás planetas de nuestro propio Sistema Solar.

Gracias a la tecnología de los instrumentos empleados, los investigadores han podido distinguir con gran precisión la región del disco donde comienza este proceso, justo en una franja equivalente a la actual órbita del cinturón de asteroides en el Sistema Solar. Aquí, las temperaturas alcanzan el punto necesario para que los minerales más resistentes empiecen a condensarse a partir del gas caliente.

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Minerales en formación: la clave del desarrollo planetario

Primeros rastros de minerales en sistema planetario

Los minerales identificados incluyen compuestos de silicio y magnesio, semejantes a los encontrados en meteoritos antiguos de la Tierra. La detección de monóxido de silicio (SiO) tanto en estado gaseoso como en cristales sugiere que la transición de gas a sólido ya ha comenzado. Este es el primer paso para la agregación de partículas que, con el tiempo, podrán crecer hasta constituir planetas completos.

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El hallazgo también confirma que estos minerales se están formando actualmente en el propio disco de HOPS-315. El análisis de los vientos y chorros de material que expulsa la estrella —evidenciados en imágenes espectroscópicas— descarta que dichos compuestos procedan de la nube originaria que dio nacimiento a HOPS-315, reforzando la idea de que asistimos a la auténtica génesis de los primeros sólidos planetarios.

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Un espejo para el origen de nuestro propio Sistema Solar

Análogo del sistema solar primitivo en formación

La semejanza entre HOPS-315 y los primeros compases del sistema solar es notable. Tanto la composición de los minerales como las condiciones físicas recrean un escenario que debió de ser muy parecido al que permitió el surgimiento de la Tierra hace más de 4.500 millones de años. Esto abre nuevas posibilidades para comparar teorías sobre la evolución de nuestro entorno planetario y analizar qué procesos son universales en la creación de sistemas solares.

Hasta ahora, los astrónomos solo habían deducido la secuencia a partir de restos fósiles en meteoritos y simulaciones por ordenador. Sin embargo, ver el proceso real en tiempo real proporciona una confirmación directa y tangible de lo que se creía, además de un banco de pruebas para explorar posibles diferencias entre sistemas solares nacientes y modelos teóricos.

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