- La transformación digital y la Inteligencia Artificial están generando un cambio profundo en el mercado laboral, exigiendo nuevas competencias y aprendizaje continuo a trabajadores de todas las edades.
- Diversas administraciones y entidades, como universidades, gobiernos autonómicos y empresas, despliegan programas formativos, lanzaderas de empleo y aulas digitales para mejorar la empleabilidad y responder a la demanda de talento tecnológico.
- Iniciativas pioneras, como el Plan Nacional de Capacitación Digital en la Comunitat Valenciana o los programas de formación e inserción laboral en Extremadura y Murcia, ponen especial atención en los colectivos más vulnerables y en la inclusión digital.

La transformación digital continúa marcando el paso en la evolución de la empleabilidad en España y a nivel global, convirtiéndose en un elemento fundamental para acceder a nuevas oportunidades laborales y crecer profesionalmente. El impacto de la tecnología, especialmente de la Inteligencia Artificial y la digitalización de procesos, obliga a empresas, universidades y administraciones a adaptar sus estrategias para preparar a la ciudadanía para los desafíos y exigencias de un mercado laboral en constante cambio.
El avance de la digitalización está generando una necesidad creciente de habilidades y competencias que hasta hace pocos años apenas se consideraban relevantes. Este panorama exige un esfuerzo colectivo no solo para formar a quienes acceden al mercado por primera vez, sino también para actualizar los conocimientos de quienes ya forman parte de él y minimizar el riesgo de exclusión digital, especialmente en colectivos vulnerables.
La urgencia del aprendizaje digital y la actualización profesional

A nivel internacional, organismos como el Foro Económico Mundial estiman que la mitad de los trabajadores necesitarán adquirir nuevas aptitudes para no quedar desfasados ante la revolución tecnológica. Por su parte, estudios recientes de la Comisión Europea reflejan que una de cada cuatro pequeñas y medianas empresas tiene dificultades para encontrar profesionales con el perfil adecuado para cubrir sus puestos tecnológicos. En regiones como América Latina, la falta de personal cualificado ha dejado más de dos millones de vacantes digitales sin cubrir, según la UNESCO.
El auge de la Inteligencia Artificial y la robotización están cambiando drásticamente la demanda de perfiles laborales y las condiciones de acceso al empleo. El aprendizaje a lo largo de la vida se ha convertido en una necesidad y no en una opción, tal y como muestra el informe global ‘Habilidades del futuro’, impulsado por diversas instituciones y en el que han participado miles de personas de diferentes regiones. La mayoría de los encuestados reconoce la importancia de reciclarse profesionalmente y adquirir nuevas competencias como clave para su desarrollo laboral. Además, en el marco de la transformación digital en empleabilidad es fundamental impulsar la formación continua y la actualización de habilidades.
En España, esta tendencia es especialmente visible: siete de cada diez consideran crucial la formación continua y seis de cada diez ven en la automatización una oportunidad para liberarse de tareas mecánicas y centrarse en funciones de mayor valor añadido.
Programas e iniciativas para impulsar la empleabilidad digital
Administraciones autonómicas como la Junta de Extremadura, la Región de Murcia y la Generalitat Valenciana están desplegando una batería de programas formativos y de apoyo al empleo centrados en la digitalización y el desarrollo de nuevas competencias. La colaboración entre entidades públicas, universidades y empresas tecnológicas resulta clave para que la ciudadanía acceda a recursos y oportunidades de mejora profesional.
Por ejemplo, la Junta de Extremadura, a través del Servicio Extremeño Público de Empleo, ha puesto en marcha varias lanzaderas de empleo que ofrecen asesoramiento personalizado, formación en habilidades digitales y acompañamiento para la inserción laboral. Estas acciones, dirigidas a personas desempleadas de diferentes edades y perfiles (con especial atención a mujeres y mayores de 40 años), han conseguido tasas de éxito superiores al 50%, demostrando la utilidad de los programas centrados en la digitalización y la orientación laboral.
En la Región de Murcia, el Gobierno autonómico ha incrementado significativamente su presupuesto destinado a innovación, emprendimiento y formación profesional. Se han consolidado líneas de apoyo a empresas emergentes, startups tecnológicas y formación específica para jóvenes y colectivos vulnerables, así como el desarrollo de plataformas basadas en inteligencia artificial para conectar oferta y demanda de empleo de manera más efectiva. Para profundizar en cómo la transformación digital en empleabilidad impulsa estos procesos, es recomendable estudiar las estrategias de empresas tecnológicas.
La Comunitat Valenciana también destaca por el impulso de la transformación digital a través de la creación de 121 aulas de competencias digitales en centros de Formación Profesional y Educación de Personas Adultas. Esta red, integrada en el Plan Nacional de Capacitación Digital y financiada con fondos europeos, busca dotar a la ciudadanía –especialmente a los mayores de 55 años– de las herramientas necesarias para desenvolverse en un entorno cada vez más tecnificado.
El papel de la universidad y la empresa privada en la capacitación digital
El compromiso de las universidades y la empresa privada resulta igualmente esencial. Iniciativas como el programa formativo de la Universidad San Jorge en Aragón, que cuenta con el sello de calidad europeo Euro-Inf, ponen el foco en grados de alta empleabilidad como la Ingeniería Informática, la Ciberseguridad y la Inteligencia Artificial. El contacto directo con el mundo profesional, la colaboración con empresas líderes en el sector y la puesta en valor de competencias transversales refuerzan las posibilidades de inserción laboral de los graduados.
La conexión entre universidad y mercado laboral se traduce en experiencias prácticas, participación en concursos tecnológicos y premios, así como la posibilidad de obtener dobles titulaciones en áreas de alta demanda. Gracias a estos esfuerzos, la inserción de los titulados en áreas TIC supera en muchos casos el 90%, situándose como referente de éxito en la formación orientada a la transformación digital y la empleabilidad.
Por parte de la empresa privada, el Banco Santander destaca por su apuesta a largo plazo con programas como Santander Open Academy, que ofrece becas, cursos y recursos de aprendizaje en colaboración con entidades académicas y tecnológicas. Para profundizar en los beneficios de estas alianzas, visita nuestro apartado sobre la transformación digital en empleabilidad.
Digitalización inclusiva y nuevos retos de futuro
La apuesta por la transformación digital no solo se centra en adquirir competencias técnicas, sino también en garantizar la inclusión de personas en situación de desventaja digital. Proyectos autónomicos y nacionales ponen especial atención en la capacitación de adultos mayores, mujeres, colectivos rurales o personas con baja cualificación. El uso de aulas digitales, tutorías individualizadas y el acceso a plataformas online juega un papel clave para reducir la brecha digital.
Por otro lado, los programas de inserción laboral actuales tienden a incorporar contenidos como inteligencia emocional, preparación de entrevistas, elaboración de itinerarios personalizados y contacto directo con empresas, facilitando la adaptación a un mercado en transformación constante. Para ampliar esta visión, te invitamos a leer sobre la transformación digital en empleabilidad.
Gracias a estas iniciativas repartidas por toda la geografía española, cada vez más personas pueden acceder a empleos en sectores tecnológicos, adaptar sus trayectorias profesionales e incluso emprender proyectos innovadores vinculados a la economía digital.
El refuerzo de la coordinación entre administraciones, la universidad y el sector privado, junto al uso inteligente de la tecnología y el diseño de itinerarios formativos flexibles, marcan el camino para afrontar los desafíos de una empleabilidad digital más inclusiva, dinámica y sostenible.