El trabajo infantil en Brasil se define por todas las actividades laborales realizadas por personas menores de 16 años, ya sean remuneradas o no.

Los datos del IBGE de 2015 muestran que aproximadamente 2.5 millones de niños y adolescentes entre 5 y 17 años trabajan en el país.

Las actividades más comunes son las tareas domésticas, la agricultura, la construcción, los vertederos y el tráfico de drogas.

Causas del trabajo infantil en Brasil

El uso del trabajo infantil en Brasil tiene como objetivo obtener ganancias, porque los niños generalmente ganan menos que los adultos.

Sin embargo, está la cuestión cultural e histórica, expresada en palabras antiguas pero aún utilizadas, como: "El trabajo infantil es poco, pero quienes lo hacen están locos"

El trabajo infantil está presente en la imaginación popular brasileña. Después de todo, el hijo de un esclavo ya nació en esta condición. Entonces nos acostumbramos a pensar que un niño puede hacer un trabajo, no importa cuán pesado sea.

Otra idea muy amplia es que apunta a trabajar como una alternativa para evitar que los niños y adolescentes ingresen al mundo del crimen.

La solución, sin embargo, es proporcionar educación de modelo completo, atención médica preventiva y curativa, y acceso a actividades recreativas y culturales.

¿Dónde se produce el trabajo infantil en Brasil?

Trabajo infantil por estados. Fuente: Red Peteca

Según los datos del IBGE, los estados más ricos del sur y sudeste son los líderes en la explotación del trabajo infantil.

La mayoría de los casos de explotación fueron registrados por el IBGE en São Paulo, seguido de Minas Gerais y Bahía.

La práctica es alta en Paraná, Río de Janeiro y Santa Catarina. Sin embargo, no hay un estado brasileño donde los niños no sean explotados como mano de obra.

La lucha contra el trabajo infantil en Brasil

Brasil fue el pionero en desarrollar la lista llamada TIP (trabajo infantil prohibido), que contiene las peores formas de explotación del trabajo infantil.

Ellos son: agricultura, tala, pesca, industria extractiva, industria del tabaco, industria de la construcción, trabajo infantil doméstico.

También ratificó el Convenio núm. 182 de la OIT. que prohíbe el trabajo infantil y condena prácticas como el trabajo infantil doméstico. En Brasil, la Convención está regulada por el Decreto 6.481 de 2008.

La protección se produce porque los niños y adolescentes todavía están en formación y no deben ser sometidos a actividades que limiten su pleno desarrollo. El trabajo, además de limitar el crecimiento infantil, impide el acceso a la educación y la reducción de las diferencias sociales.

Los niños expuestos al trabajo están sujetos a enfermedades y abusos laborales.

En el caso del trabajo infantil doméstico, Brasil ha sido signatario del Convenio núm. 182. Está comprobado que dicha actividad somete a los niños a explotación sexual, abuso físico, aislamiento social y psicológico.

Las tareas domésticas no son saludables, están marcadas por movimientos repetitivos que pueden causar lesiones difíciles de tratar e incluso permanentes.

En esta actividad, los trabajadores están sujetos a tendinitis, bursitis, hematomas, fracturas, quemaduras y deformidades lumbares.

El compromiso del gobierno brasileño es eliminar las actividades diarias de los niños para 2025, un objetivo que está lejos de alcanzarse.

Video sobre trabajo infantil en Brasil

¿Cómo identificar el trabajo infantil? ¿Cómo perjudican las actividades laborales al niño? Encuentre la respuesta a estas preguntas mirando el video "Infancia media: trabajo infantil en Brasil".

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