- La Comisión Europea concluye que TikTok no protege la privacidad de los menores, exponiéndolos a ciberacoso y contactos no deseados.
- Apple retrasa hasta 2027 el lanzamiento de sus gafas inteligentes para abordar las preocupaciones de privacidad generadas por los dispositivos de Meta.
- Bruselas podría imponer a TikTok una multa de hasta el 6% de sus ingresos anuales si no corrige las deficiencias señaladas.
- Apple estudia eliminar la cámara de sus gafas o limitarla a funciones de inteligencia artificial para evitar el estigma de la vigilancia.
La privacidad se ha convertido en el eje central de dos grandes movimientos en el ámbito tecnológico europeo. Por un lado, la Comisión Europea ha puesto el foco sobre TikTok por no garantizar la seguridad de los menores en su plataforma. Por otro, Apple retrasa el lanzamiento de sus primeras gafas inteligentes para asegurarse de que no repiten los errores de sus competidores en materia de protección de datos. Ambas situaciones reflejan cómo la regulación y la confianza del usuario están redefiniendo las prioridades de las grandes tecnológicas.
En el caso de TikTok, Bruselas ha emitido un dictamen preliminar que señala que la red social incumple la Ley de Servicios Digitales (DSA) al no proteger adecuadamente a los menores. La investigación, abierta desde febrero de 2024, concluye que la configuración por defecto de las cuentas de los jóvenes las hace públicas, permitiendo que cualquier adulto acceda a sus contenidos y los recomiende a otros usuarios. Esto, según el ejecutivo comunitario, facilita el ciberacoso, los contactos no deseados y comportamientos depredadores>. Además, preocupa que los vídeos puedan permanecer en la plataforma de forma indefinida, arrastrando riesgos hasta la edad adulta.
TikTok bajo la lupa de Bruselas por la privacidad de los menores

La Comisión Europea ha dado a TikTok un plazo para responder a estas conclusiones. Si la respuesta no es satisfactoria, podría emitir una decisión de incumplimiento y aplicar una multa de hasta el 6% de los ingresos anuales globales de la compañía>. No es la primera vez que la plataforma china se enfrenta a sanciones en Europa: en 2023, la Comisión de Protección de Datos de Irlanda le impuso una multa de 345 millones de euros por permitir cuentas a menores de 13 años, y este mismo año otra sanción de 530 millones por transferir datos de usuarios europeos a China, confirmada por el Tribunal Superior de Irlanda. En febrero de 2026, Bruselas ya había señalado a TikTok por su «diseño adictivo», con funciones como la reproducción automática y el desplazamiento infinito que perjudican la salud mental de los jóvenes.
Mientras tanto, la compañía ha rechazado las acusaciones calificándolas de «rotundamente falsas», pero la presión regulatoria no cesa. La DSA exige a las plataformas de muy gran tamaño, como TikTok, que implementen medidas robustas para proteger a los menores, y Bruselas considera que la configuración actual de la red social sigue exponiéndolos a riesgos graves>. La decisión final podría sentar un precedente importante para la regulación de las redes sociales en la Unión Europea.
Apple retrasa sus gafas inteligentes para priorizar la privacidad

En paralelo, Apple se enfrenta a un desafío de otra índole pero igualmente ligado a la privacidad. La compañía de Cupertino ha retrasado el lanzamiento de sus primeras gafas inteligentes, cuyo nombre en código es N50, hasta finales de 2027, con una presentación prevista en la WWDC de junio de ese año. El motivo principal, según el periodista de Bloomberg Mark Gurman, es la preocupación por el estigma de privacidad que han generado las gafas inteligentes en Europa, que ya han sido prohibidas en juzgados, casinos, baños y áreas infantiles de cruceros por el temor a grabaciones no consentidas.
Apple quiere diferenciarse apostando por un procesamiento local de los datos, evitando el reconocimiento facial y sistemas de análisis permanente del entorno. De hecho, se han probado prototipos sin cámara, y otro modelo en el que las cámaras solo se usarían para que la inteligencia artificial interprete el entorno del usuario, sin permitir grabar vídeos ni tomar fotos. La prioridad número uno para los equipos de hardware de Vision es la privacidad, según fuentes internas, y la compañía está trabajando tanto en el producto como en el mensaje de confianza que lo acompañará. Aunque eliminar la cámara limitaría el atractivo frente a las Ray-Ban Meta, Apple confía en que su apuesta por la IA y la seguridad de los datos será suficiente para convencer a los usuarios.
El retraso también permitirá a los desarrolladores crear aplicaciones para este nuevo wearable, que aspira a ser un híbrido entre AirPods y Apple Watch, con acceso a Siri, reproducción de música y llamadas. Sin embargo, el principal escollo sigue siendo la desconfianza del público: muchas personas se sienten incómodas al estar cerca de alguien que lleva unas gafas con cámara, sin saber si están grabando>. Apple sabe que necesitará varios años para perfeccionar el software, las directrices y la colaboración con reguladores, pero no podrá evitar por completo el mal uso que algunos usuarios puedan hacer del dispositivo.
Ambos casos demuestran que la privacidad ya no es un añadido opcional en la tecnología, sino un requisito fundamental que condiciona el desarrollo de productos y la aplicación de las leyes. Mientras la UE aprieta las tuercas a las plataformas digitales, las empresas como Apple intentan adelantarse a las críticas para no perder la confianza de sus clientes. La protección de los datos personales se ha convertido en un campo de batalla donde se juega el futuro de la innovación y, al mismo tiempo, los derechos fundamentales de los ciudadanos.