La teoría de la población neomalthusiana, o neomalthusianismo, es una teoría demográfica contemporánea adaptada de la teoría desarrollada por el economista inglés Thomas Malthus (1736-1834).

Según ella, es necesario tener anticonceptivos en los países más pobres para que pueda haber una mejor calidad de vida.

Para entender el neomalthusianismo

Como se dijo anteriormente, la teoría neomalthusiana es una reanudación de la teoría desarrollada por Malthus.

Según su teoría, la producción de alimentos crecería en una progresión aritmética (1, 2, 3, 4, 5 …), mientras que el crecimiento de la población se produciría en una progresión geométrica (1, 2, 4, 8, 16, 32 …).

De esta forma, la producción de recursos sería incapaz de cubrir las necesidades de la población, provocando un deterioro de la calidad de vida.

Así, Malthus propuso una reeducación moral que apuntaba a responsabilizar a los individuos del control de la natalidad y, en consecuencia, del mantenimiento de las condiciones de vida.

Dependería de las personas fomentar la abstinencia, los matrimonios tardíos y la planificación familiar (solo tener tantos hijos como puedan alimentar).

A partir del siglo XIX, las revoluciones industriales y el desarrollo tecnológico en la producción generaron desprestigio sobre la teoría maltusiana.

Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XX y la explosión demográfica en todo el mundo, algunos estudiosos comenzaron a retomar la teoría malthusiana.

Para ellos, una readaptación de la teoría de Malthus, el neomalthusianismo, podría evitar la retracción de la economía global.

vea también: Teoría malthusiana.

Teoría neomalthusiana y control poblacional

La tesis defendida por el neomalthusianismo implica el uso de estrategias de control poblacional por parte de los gobiernos, principalmente en países y áreas subdesarrolladas.

Según la teoría neomalthusiana, la expansión de la población es la principal fuente de miseria.

De esta manera, obliga a los gobiernos a transferir fondos, que podrían destinarse a la economía, en medidas de ayuda social para estos sectores más pobres de la población.

Así, el neomalthusianismo se diferencia de la tesis de Malthus al reemplazar el factor moral e individual en el control de las tasas de natalidad por la promoción de métodos anticonceptivos por parte de los gobiernos.

Según esta tesis, sólo mediante el control de la población se podrá reducir el desempleo, la miseria y, finalmente, destinar recursos a inversiones destinadas a la expansión económica.

El antagonismo entre la teoría neomalthusiana y reformista

Existen diferentes teorías de población que buscan relacionar la expansión demográfica con los problemas sociales. El neomalthusianismo exige la intervención estatal en el crecimiento de la población para reducir la pobreza.

La teoría reformista propone que la explotación de los más pobres es fuente de desigualdades sociales. Estas desigualdades se reflejan en la reducción de condiciones básicas de subsistencia como: vivienda, alimentación, salud, educación y seguridad.

Estos factores combinados contribuyen a una disminución de la capacidad de planificación familiar y un crecimiento demográfico exacerbado.

Por lo tanto, hay una inversión de causa y efecto entre teorías:

  • Teoría neomalthusiana – causa: alta tasa de natalidad; efecto: desempleo y miseria.
  • Teoría reformista – causa: explotación, desempleo y miseria; efecto: alta tasa de natalidad.

La teoría reformista se basa en varios estudios que muestran la reducción de la natalidad en países que invierten en la calidad de vida de sus ciudadanos.

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Licenciada en Filosofía por la Universidad Estatal de Río de Janeiro (UERJ) y Maestría en Ciencias de la Educación por la Universidad de Porto (FPCEUP).