- Telefónica Tech traspasa a Hiberus sus negocios en Colombia, México y Chile dentro de su plan Transform & Grow.
- El acuerdo incluye una alianza estratégica y garantiza la continuidad de empleo, contratos y servicios.
- Hiberus incorpora unos 500 profesionales, eleva su plantilla a 4.500 y aumenta su facturación prevista hasta unos 350 millones.
- La operación refuerza a Hiberus en Latinoamérica y permite a Telefónica centrarse en España, Brasil, Alemania y Reino Unido.

La decisión de Telefónica Tech de vender sus negocios en Colombia, México y Chile a la consultora aragonesa Hiberus marca un nuevo capítulo en la reordenación del grupo español en Latinoamérica. La operación, cuyo importe no ha sido desvelado, se enmarca en la estrategia de simplificación y foco en mercados clave que la compañía impulsa bajo la presidencia de Marc Murtra.
Para Hiberus, firma tecnológica del Grupo Henneo y con sede en Aragón, el acuerdo supone un salto relevante en su crecimiento internacional y en su posicionamiento como proveedor especializado en servicios digitales avanzados. La compañía refuerza su huella en América y consolida una alianza de largo recorrido con Telefónica para seguir atendiendo a grandes clientes corporativos.
Alcance de la operación y alianza estratégica
El acuerdo contempla la adquisición por parte de Hiberus del 100% de los negocios de Telefónica Tech en Colombia, México y Chile, incluyendo sus sedes y actividades de servicios digitales en esos mercados. Se trata de la unidad orientada a soluciones de ciberseguridad, cloud, Internet de las Cosas (IoT), big data, inteligencia artificial y blockchain, que hasta ahora operaba bajo el paraguas de la división tecnológica del grupo Telefónica.
Más allá del traspaso de activos, el documento firmado entre ambas empresas establece una alianza estratégica de largo plazo. Gracias a este marco de colaboración, Telefónica Tech podrá seguir prestando servicio a sus clientes multinacionales en la región, apoyándose en la estructura de Hiberus como socio local. Desde las compañías insisten en que la operación no conllevará cambios en la calidad ni en la continuidad de los servicios para las grandes cuentas corporativas.
La transacción está sujeta todavía a las autorizaciones regulatorias y a los trámites habituales en este tipo de procesos, pero las partes dan por sentado que el perímetro acordado y el esquema de colaboración tecnológica a futuro permiten una transición ordenada y sin sobresaltos para los clientes.
Uno de los elementos clave del acuerdo es la garantía de continuidad de las relaciones laborales y contractuales existentes. La integración del negocio se llevará a cabo respetando la normativa de cada país, preservando los puestos de trabajo y las condiciones de los equipos implicados, un aspecto especialmente sensible en este tipo de reorganizaciones regionales.
En paralelo, se ha precisado que el Centro de Operaciones Digitales (Digital Operations Center, DOC) situado en Colombia queda fuera del perímetro de la venta. Este centro seguirá formando parte de Telefónica Tech, operando con normalidad dentro de su red global y manteniendo los mismos estándares de calidad, disponibilidad y excelencia operativa que hasta ahora.
Telefónica reordena su presencia en Latinoamérica

La venta de estos negocios B2B se inscribe en la reorientación global de Telefónica en América Latina. La compañía había iniciado previamente la desinversión en sus filiales de operación de telecomunicaciones en la región y, como consecuencia, la necesidad de mantener estructuras técnicas asociadas a esos servicios empresariales se ha ido reduciendo.
Bajo el liderazgo de Marc Murtra al frente de Telefónica, el grupo ha acelerado en los últimos años su salida de varios mercados latinoamericanos. La operadora ya ha completado la venta de sus filiales de telecomunicaciones en Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay, y tiene pactada la desinversión en su negocio de Colombia, pendiente todavía de las autorizaciones gubernamentales correspondientes. Paralelamente, negocia su salida de México y estudia alternativas para Chile, uno de los activos más valorados de su cartera regional.
En este contexto, la venta de las unidades de Telefónica Tech en Colombia, México y Chile constituye un paso adicional en la simplificación del grupo en la zona. Al desprenderse de los negocios de servicios a empresas (B2B) vinculados a esas filiales, se elimina la necesidad de sostener estructuras técnicas específicas cuyo propósito principal era complementar la actividad de telecomunicaciones en dichos países.
La operación encaja con el plan estratégico Transform & Grow de Telefónica Tech, orientado a ganar agilidad organizativa, optimizar recursos y centrar la inversión en mercados considerados prioritarios para el grupo: España, Brasil, Alemania y Reino Unido. Reduciendo complejidad en Latinoamérica y apoyándose en socios especializados como Hiberus, la división tecnológica busca enfocarse en soluciones digitales de mayor valor añadido para sus principales geografías.
En palabras de María Jesús Almazor, directora de operaciones de Telefónica Tech para España y América, este acuerdo constituye “un paso natural dentro de nuestra evolución como compañía de servicios digitales del Grupo Telefónica, en el marco del nuevo Plan Estratégico Transform & Grow”. Almazor subraya que la alianza permite mantener la cercanía con los clientes multinacionales y asegurar que el catálogo de servicios se preste con los mismos niveles de compromiso y calidad.
Hiberus da un salto en su expansión internacional

Desde la óptica de Hiberus, la compra supone un hito dentro de su plan de expansión internacional. La tecnológica aragonesa ya contaba con presencia previa en Colombia y México, así como en otros países de la región como Ecuador y Argentina, pero la operación refuerza de manera notable su posición en Hispanoamérica y le brinda una nueva plataforma en Chile, un mercado donde hasta ahora no tenía presencia directa.
La integración de estos negocios permitirá a Hiberus potenciar capacidades en áreas de alto crecimiento de la tecnología moderna, como la ciberseguridad, los servicios cloud y las soluciones de IoT y big data. Además, la compañía destaca que la nueva escala alcanzada en la región facilitará la oferta de servicios de nearshoring hacia Norteamérica, una línea estratégica que el grupo viene impulsando en los últimos años.
El acuerdo implica también la incorporación de alrededor de 500 profesionales altamente especializados, que se suman a los aproximadamente 4.000 empleados con los que ya contaba Hiberus. De este modo, su plantilla pasará a rondar los 4.500 trabajadores, consolidando a la compañía como un actor de peso en el sector tecnológico de habla hispana.
En el plano financiero, la empresa prevé cerrar 2025 con una facturación de unos 250 millones de euros. La integración de las actividades adquiridas en Colombia, México y Chile permitirá aumentar de forma automática los ingresos en torno a 100 millones de euros adicionales, lo que situaría el volumen de negocio cerca de los 350 millones. Este impulso refuerza la trayectoria de crecimiento que la compañía viene registrando en los últimos ejercicios.
Según explica Sergio López, consejero delegado de Hiberus, la operación “sienta las bases de una alianza estratégica con Telefónica con una visión de largo plazo” y contribuye a consolidar un cambio estructural en el perfil de la compañía. López recuerda que en 2022 el negocio internacional tenía un peso muy limitado en la facturación total, mientras que hoy ya supera el 25% y, tras esta integración, se aproximará al 40%.
Hoja de ruta Azul Infinito y proyección europea
El movimiento se alinea con la hoja de ruta conocida como Azul Infinito, el plan estratégico de Hiberus con horizonte 2030. Esta planificación contempla convertir a la firma en una compañía global con unos ingresos cercanos a los 1.000 millones de euros y una plantilla en torno a los 12.000 empleados a finales de la década. La adquisición del negocio latinoamericano de Telefónica Tech constituye uno de los pilares para acelerar esa progresión.
De cara al arranque de 2026, y una vez consolidados los activos integrados, los objetivos internos manejan la referencia de alcanzar unos 400 millones de euros de facturación, apoyados tanto en el crecimiento orgánico como en operaciones corporativas selectivas. El refuerzo en Latinoamérica se combina con una estrategia complementaria en Europa y el norte de África, con presencia en países como Polonia o Marruecos, concebidos como plataformas para atender a los mercados de Francia y Alemania.
En total, Hiberus suma ya actividad en alrededor de 15 países y una red de unas 35 oficinas, de las que más de la mitad se sitúan fuera de España. La compañía ha ido consolidando su huella internacional mediante distintas operaciones, como la compra de Devomex en México, la participación mayoritaria en Link a BTS Group para operar en Ecuador y Colombia, o una alianza con el Grupo Clarín en Argentina.
La integración del negocio de Telefónica Tech en Colombia, México y Chile se añade a ese historial, pero con un matiz relevante: viene acompañada de un acuerdo de colaboración estable con uno de los grandes grupos de telecomunicaciones europeos. Para Hiberus, contar con Telefónica como socio tecnológico de referencia refuerza su posicionamiento tanto en el mercado latinoamericano como en los proyectos de servicios digitales con alcance transnacional.
La venta de los negocios de Telefónica Tech en Colombia, México y Chile a Hiberus combina la necesidad de Telefónica de simplificar su estructura y concentrarse en sus mercados prioritarios con la ambición expansiva de una tecnológica española en pleno crecimiento. Mientras el grupo de telecomunicaciones conserva el control de activos estratégicos como el DOC colombiano y garantiza la atención a sus grandes clientes mediante una alianza a largo plazo, Hiberus gana tamaño, talento y presencia internacional para avanzar en su plan Azul Infinito y reforzar el papel de España como plataforma de servicios digitales hacia Latinoamérica y Europa.
