- Más de 270 niñas panameñas participaron en la cuarta edición de Technovation Girls Panamá 2026.
- Los proyectos se centraron en salud mental, medio ambiente, educación, inclusión y participación ciudadana.
- El programa es impulsado por Senacyt con apoyo de la Fundación Ciudad del Saber y una amplia red de aliados.
- Los equipos semifinalistas podrán representar a Panamá en la competencia global junto a más de 60 países.

La edición 2026 de Technovation Girls Panamá ha vuelto a situar al país en el mapa de la innovación tecnológica liderada por niñas y adolescentes. En su cuarto año consecutivo, el programa consolida un espacio en el que las participantes no solo aprenden a programar, sino que se enfrentan a problemas reales de su entorno y proponen soluciones digitales con impacto social.
Esta iniciativa, alineada con un movimiento global para cerrar la brecha de género en tecnología, refuerza la idea de que las niñas pueden liderar proyectos de alto nivel desde edades tempranas. La experiencia formativa, que combina herramientas tecnológicas, emprendimiento y trabajo en equipo, busca que las jóvenes ganen confianza para convertirse en creadoras, y no solo usuarias, de la tecnología.
Cuarta edición nacional: participación y formación intensiva
En la cuarta edición nacional de Technovation Girls Panamá 2026, celebrada el sábado 9 de mayo en Ciudad de Panamá, participaron más de 270 niñas y jóvenes de entre 8 y 18 años. Acompañadas por 50 mentoras voluntarias, las participantes culminaron varios meses de trabajo en los que desarrollaron proyectos tecnológicos basados en problemáticas que ellas mismas detectaron en sus comunidades.
El proceso no se limitó al diseño de una aplicación o herramienta digital; estuvo estructurado como un recorrido completo de emprendimiento tecnológico. Las niñas comenzaron observando su entorno, identificando desafíos concretos y analizando sus causas, para después convertir esas preocupaciones en propuestas tecnológicas viables.
Durante las sesiones de trabajo, las participantes reforzaron competencias como programación, uso de inteligencia artificial, diseño de productos digitales, liderazgo y trabajo colaborativo. A ello se sumó la elaboración de planes de negocio básicos, orientados a que comprendieran cómo escalar y sostener sus soluciones en el tiempo.
Uno de los aspectos más destacados de la edición 2026 fue la claridad con la que las participantes expresaron sus preocupaciones y el modo en que las tradujeron en proyectos concretos. Lejos de centrarse únicamente en la parte técnica, las jóvenes mostraron una comprensión profunda de los problemas sociales, ambientales y educativos que las rodean.
Temáticas clave: salud mental, medio ambiente y educación STEAM
Los proyectos presentados en el evento nacional giraron en torno a un conjunto de temas que, según la organización, reflejan de forma bastante fiel las inquietudes de la juventud panameña. Una parte importante de las propuestas se enfocó en la salud mental, el bienestar emocional y la seguridad personal, áreas que han cobrado protagonismo en los últimos años entre las nuevas generaciones.
Otro bloque de proyectos se centró en la protección del medio ambiente y la sostenibilidad, con soluciones orientadas a la gestión de residuos, el cuidado de los recursos naturales o la sensibilización frente al cambio climático. Las niñas buscaron combinar datos, aplicaciones móviles y herramientas interactivas para cambiar hábitos y promover prácticas más responsables.
La educación y el acceso a oportunidades en disciplinas STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas) también ocuparon un lugar destacado. Varias iniciativas buscaban facilitar el aprendizaje de estas materias, reducir brechas de acceso y motivar a otros jóvenes a interesarse por carreras científicas y tecnológicas.
Además, se presentaron proyectos enfocados en inclusión social y participación ciudadana, que trataban de acercar a más personas a servicios básicos, información útil o plataformas de denuncia y diálogo comunitario. Esta línea de trabajo subraya el interés de las participantes por construir entornos más equitativos y participativos.
En conjunto, el abanico de propuestas mostró cómo las niñas están conectando la tecnología con realidades cotidianas como la educación, la salud, la seguridad y el medio ambiente, dejando claro que el objetivo no es solo aprender a programar, sino utilizar estas habilidades para cambiar la realidad que tienen más cerca.
Apoyo institucional y red de espacios seguros para aprender
Technovation Girls Panamá es ejecutado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), en alianza con la Fundación Ciudad del Saber y una red de organizaciones y centros educativos que facilitan espacios físicos y virtuales para el desarrollo del programa.
En esta edición, la iniciativa se apoyó en la Red de Rincones Clubhouse, la Junta Comunal de Juan Díaz, la Universidad Santa María la Antigua (USMA) y diversos centros de enseñanza que actuaron como sedes para los equipos. Estos lugares funcionaron como laboratorios de aprendizaje, donde las niñas pudieron reunirse, experimentar y avanzar en sus prototipos.
El enfoque territorial del programa permitió ampliar su alcance más allá de la capital. Mediante una modalidad virtual, la participación se extendió a provincias como Los Santos, Herrera, Chiriquí, Bocas del Toro y Coclé, lo que garantizó una presencia prácticamente nacional. De esta forma, niñas de contextos muy distintos tuvieron la oportunidad de acceder a la misma formación y presentar sus proyectos.
El evento nacional se celebró en el Centro de Convenciones de Ciudad del Saber, donde se reunieron las participantes, las mentoras, representantes institucionales y profesionales invitados. La jornada arrancó con un panel titulado “Problemas que importan”, en el que expertos de sectores diversos compartieron experiencias sobre cómo identificar desafíos relevantes y transformarlos en oportunidades de innovación.
Este tipo de actividades complementarias buscó ofrecer a las niñas una visión más amplia del impacto real de la ciencia y la tecnología en la vida cotidiana, así como mostrar referentes cercanos de mujeres y hombres que trabajan en áreas de alto impacto social.
Fomento de vocaciones científicas y tecnológicas en niñas
Durante el evento, el secretario nacional de la Senacyt, Eduardo Ortega Barría, subrayó la necesidad de que Panamá y el mundo cuenten con una mayor presencia de mujeres en las disciplinas científicas y tecnológicas. En sus palabras, la sociedad requiere más voces femeninas que lideren proyectos, investigaciones y soluciones tecnológicas orientadas al bien común.
El programa Technovation Girls Panamá se enmarca precisamente en este objetivo de reducir la brecha de género en tecnología y motivar a más niñas a considerar carreras vinculadas con la ciencia, la ingeniería o el desarrollo digital. La idea es que se vean a sí mismas como protagonistas de la innovación, y no únicamente como consumidoras de productos tecnológicos.
Ortega Barría destacó que las participantes están trabajando en temas cruciales como la educación, la salud, el medioambiente y la sostenibilidad, integrando no solo la parte técnica de sus proyectos, sino también componentes de planificación, modelo de negocio y sostenibilidad en el tiempo.
El requisito de construir un plan de negocio básicos para cada solución, aunque sea de forma introductoria, permite que las niñas entiendan mejor cómo estructurar una iniciativa, estimar recursos y pensar en la viabilidad de lo que están desarrollando. De este modo, el aprendizaje va más allá de la programación y entra en el terreno del emprendimiento.
Además, el programa busca fortalecer el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la confianza en las propias capacidades de las participantes. El hecho de presentar sus ideas ante jurados profesionales, recibir retroalimentación y debatir con otros equipos contribuye a que pierdan el miedo a exponer en público y a defender sus propuestas.
Competencia nacional, jurado especializado y proyección global
La fase culminante de Technovation Girls Panamá 2026 fue la competencia nacional de pitch, en la que las niñas presentaron sus soluciones tecnológicas ante un jurado integrado por profesionales vinculados a la organización Women in Tech y otros aliados estratégicos.
Cada equipo dispuso de un tiempo limitado para explicar el problema que habían elegido, la solución propuesta, la tecnología empleada y el modelo de implementación previsto. Este formato de presentación buscó simular situaciones reales de emprendimiento, en las que es necesario comunicar con claridad, sintetizar la información y responder preguntas en tiempo real.
La evaluación de los proyectos, basada en criterios como pertinencia del problema, grado de innovación, uso de la tecnología y potencial de impacto, servirá para seleccionar a los equipos que pasarán a la fase semifinal internacional. Estos equipos tendrán la oportunidad de representar a Panamá en la competencia global de Technovation Girls.
En la fase global, las jóvenes panameñas compartirán espacio con participantes de más de 60 países, intercambiando experiencias, ideas y enfoques sobre cómo utilizar la tecnología para mejorar sus comunidades. Además, optarán a un cupo en la final internacional que, para este ciclo, tiene prevista su sede en India.
La trayectoria reciente de Panamá en el programa añade un punto extra de expectativas: en 2025, el país logró clasificar por primera vez a dos equipos entre las finalistas globales, un hito que reforzó la visibilidad de las participantes panameñas y puso de manifiesto el nivel de los proyectos que se desarrollan en el marco de Technovation Girls.
Con estos antecedentes, la edición 2026 se percibe como una oportunidad para consolidar la presencia de Panamá en la escena internacional del programa y, al mismo tiempo, para seguir inspirando a nuevas generaciones de niñas a involucrarse en la ciencia y la tecnología desde edades tempranas.
En conjunto, Technovation Girls Panamá 2026 se configura como mucho más que una competencia puntual: es un proceso de varios meses que articula formación, mentoría, creación de proyectos y exposición pública, con el propósito de que las niñas se reconozcan como agentes de cambio capaces de idear y liderar soluciones tecnológicas para los desafíos que les preocupan en su día a día.