- España lidera en Europa la proporción de startups fundadas exclusivamente por mujeres, con fuerte presencia en salud, SaaS y biotecnología.
- Persisten grandes brechas de financiación, sobre todo en inteligencia artificial y rondas avanzadas, donde casi todo el capital sigue en manos de equipos masculinos.
- Programas como Desafía San Francisco y Tetuan Valley, junto con redes y comunidades, están acelerando la aparición de nuevas fundadoras tech.
- La diversidad en equipos mixtos muestra mejor desempeño en captación de capital, señalando una oportunidad clara para inversores y corporaciones.
El universo de las startups tecnológicas cofundadas por mujeres en España y en Europa está viviendo un momento clave. No es una moda pasajera, sino el resultado de años de trabajo silencioso, programas de apoyo específicos, mucha formación científica y tecnológica y, también, de la determinación de miles de emprendedoras que han decidido lanzarse pese a las barreras de financiación y de visibilidad que todavía persisten.
Hoy encontramos mujeres al frente de proyectos punteros en IA, biotecnología, salud, energía, fintech, agro, educación digital o blockchain, liderando desde fases súper tempranas hasta scaleups que ya facturan millones y operan en decenas de países. El panorama es complejo y lleno de matices: hay avances claros en creación de empresas y diversidad en los equipos, pero también una brecha enorme cuando miramos quién capta el capital en rondas de Serie B en adelante o quién está liderando el desarrollo de tecnología en inteligencia artificial.
Programas que impulsan startups tecnológicas lideradas por mujeres

Uno de los grandes catalizadores en España ha sido el programa Desafía San Francisco, impulsado por Red.es e ICEX, que en una de sus ediciones se enfocó de forma exclusiva en acelerar el talento emprendedor femenino. En esa convocatoria participaron diez startups tecnológicas dirigidas por mujeres que, durante dos semanas en Estados Unidos, vivieron una inmersión total en los ecosistemas de San Francisco y Silicon Valley.
A lo largo de esa estancia, las participantes accedieron a mentorías especializadas, sesiones de networking de alto nivel y ponencias con referentes del ecosistema. El objetivo no era solo aprender a escalar sus proyectos, sino también tejer una comunidad colaborativa de emprendedoras que se apoyaran mutuamente en la siguiente fase de crecimiento, tanto en España como fuera.
Los proyectos seleccionados cubrían ámbitos muy diversos, pero siempre con un fuerte componente tecnológico: desde educación online y software empresarial hasta plataformas de datos para el sector agro, salud sexual, vehículos conectados o realidad virtual inmersiva. En todos los casos, las participantes eran CEOs o directivas de alto nivel en sus compañías, con capacidad real de decisión sobre producto, estrategia y expansión internacional.
El programa Desafía, en sentido amplio, se ha consolidado como una plataforma clave para que las startups españolas aterricen en ecosistemas tecnológicos internacionales. Ofrece asesoramiento, formación continua, acompañamiento en la entrada a otros mercados y conexión con agentes clave (inversores, corporaciones, hubs de innovación), creando una comunidad estable de emprendedores, mentores y empresas consolidadas.
Startups españolas lideradas o cofundadas por mujeres: casos destacados

En los últimos años se ha multiplicado el número de scaleups españolas con mujeres en el equipo fundador. Según la plataforma Ecosistema Startup, en España hay más de 1.185 scaleups (empresas tecnológicas que ya superan el millón de euros de facturación anual) y, de ellas, alrededor de un 20% cuenta con al menos una mujer como cofundadora. Madrid es la comunidad con más compañías de este tipo, seguida de cerca por Catalunya, Andalucía y la Comunidad Valenciana.
En paralelo, los datos del Informe sobre el rol de la mujer emprendedora reflejan que el porcentaje de mujeres fundadoras sobre el total de emprendedores se mantiene todavía en niveles modestos, en torno al 15-16%. Hay más de mil mujeres identificadas como fundadoras de startups en España, con mayor concentración en Catalunya y la Comunidad de Madrid, seguidas de la Comunidad Valenciana y Andalucía. Aun así, la evolución a largo plazo es claramente ascendente, tanto en número absoluto de emprendedoras como en su peso en sectores clave.
Si miramos por sectores, destacan sobre todo salud, SaaS e inteligencia artificial en volumen total de mujeres fundadoras. En términos relativos, los ámbitos donde las emprendedoras tienen mayor peso dentro del total de fundadores son moda, economía circular y biotecnología, mientras que en áreas como fintech sigue predominando de forma abrumadora el talento masculino.
Ejemplos de scaleups y startups tecnológicas con mujeres cofundadoras
El mapa español está lleno de casos de éxito liderados por mujeres en prácticamente todas las verticales. A continuación repasamos, de forma agrupada, muchas de las startups y scaleups más relevantes en las que hay cofundadoras o CEO mujeres ocupando cargos clave.
Fintech, finanzas y modelos de negocio basados en datos
En el terreno de las finanzas y la analítica de datos sobresalen varios nombres. AZA Finance, por ejemplo, impulsada por Elizabeth Rossiello, quiere revolucionar las transferencias internacionales ofreciendo un servicio online, rápido y transparente, con comisiones reducidas y cobertura en más de 200 países y decenas de divisas.
Otra referencia es Fintonic, fundada por Lupina Iturriaga, que se ha convertido en una app clave de finanzas personales en España, permitiendo centralizar cuentas, tarjetas y seguros de distintos bancos para ayudar a organizar el presupuesto y fomentar el ahorro de una forma muy visual.
En el ámbito B2B, destaca Twinco Capital, cofundada por Sandra Nolasco y Carmen Marín, una fintech que financia cadenas de suministro globales desde la orden de compra hasta el pago final, usando análisis avanzado de datos para ofrecer financiación temprana y competitiva a proveedores.
En un plano más jurídico-financiero se sitúa Abogados para tus deudas, con Elisabet de Vargas al frente, un despacho especializado en ley de segunda oportunidad y derecho bancario que utiliza herramientas digitales para acompañar a particulares en procesos de cancelación o reestructuración de deudas.
IA, big data y software B2B
La inteligencia artificial y el análisis de datos son otro terreno donde las fundadoras están ganando terreno. 1millionbot, liderada por Celia Sánchez, desarrolla asistentes virtuales basados en IA y ocupa una posición de liderazgo en chatbots para universidades y administraciones públicas, con un fuerte foco en I+D.
Smartme Analytics, creada por Lola Chicón, se orienta a conectar empresas y consumidores mediante datos observacionales, enriqueciendo el first party data de las compañías con información de uso de dispositivos móviles en tiempo real, siempre cumpliendo con la normativa de privacidad.
PiperLab, cofundada por Maite Gilarranz, se especializa en extraer valor de los datos mediante big data y data science. Desarrollan modelos algorítmicos sobre los datos internos de sus clientes, complementados con variables externas, para ayudar a tomar decisiones estratégicas mejor informadas.
En el mundo del software industrial, Mlean (con Angélica Lozano como CTO y cofundadora) aporta una plataforma para gestionar la mejora continua en fábricas, digitalizando procesos de planta y conectando a las personas con los flujos operativos para ganar eficiencia y reducir uso de papel.
Workdeck, dirigida desde Barcelona, ofrece un software de automatización de servicios profesionales (PSA) que integra procesos clave de las empresas de servicios y abre la puerta a incorporar modelos de IA basados en agentes para optimizar la gestión.
Educación, formación digital y nuevos modelos de aprendizaje
El ámbito de la edtech y la formación continua está plagado de ejemplos de liderazgo femenino. Founderz, con Anna Cejudo como cofundadora, apuesta por la educación descentralizada en emprendimiento y negocios, con programas sobre blockchain en alianza con actores globales como Binance.
Assembler Institute of Technology, donde Kasia Adamowicz forma parte del equipo fundador, funciona como una universidad 2.0 centrada en programación y ciencia de datos, con una metodología 100% práctica, proyectos reales y pago a éxito en buena parte del coste de los másteres.
Teamlabs, cofundada por Berta Lázaro, es un laboratorio de aprendizaje radical que diluye las fronteras entre mundo académico y profesional, impartiendo grados y posgrados basados en emprendimiento en equipo y aprendizaje aplicado, en alianza con la Universidad de Mondragón.
Fiction Express, con Cristina Puig como cofundadora, propone una plataforma de lectura interactiva para mejorar la comprensión lectora, donde son los propios estudiantes quienes deciden, votando, cómo continúa la trama de los libros publicados por capítulos.
Otra propuesta innovadora es Xpeer, impulsada por Daniela Clape, una app acreditada por organismos europeos que ofrece microaprendizaje para profesionales sanitarios con cursos en formato vídeo, personalizados mediante algoritmos que recomiendan contenidos según el perfil del usuario.
Salud, bienestar y biotecnología
La salud y la biotecnología son quizá los terrenos donde más se nota el peso de las cofundadoras, especialmente en Catalunya. Un informe sobre el ecosistema deeptech catalán apunta que un tercio de las startups de tecnología avanzada de la región tienen mujeres en su fundación, y que en subsectores como biomedicina, IA aplicada a salud o materiales sostenibles una parte muy significativa de las empresas destacadas están cofundadas por mujeres CEO o directoras generales.
Entre los casos médicos y biotech más avanzados encontramos a Admit Therapeutics, creada por la bioquímica Marta Barrachina, que desarrolla un test de sangre para el diagnóstico temprano del Alzheimer y ya está realizando estudios piloto en España y Estados Unidos, con acuerdos comerciales en cierres avanzados.
Roka Furadada, de Judit Camargo, ha desarrollado un principio activo para cremas solares que se activa con la luz solar y adapta su protección al nivel de radiación. La empresa cuenta con una veintena de clientes que utilizan su tecnología y prevé superar ampliamente el millón de euros de facturación anual.
En el ámbito del agua, Ecomemb, liderada por Raquel García Pacheco, trabaja en regenerar membranas de ósmosis inversa para reutilizarlas en instalaciones existentes u otras nuevas, con apoyo de programas como Neotec y planes de expansión internacional.
The Blue Box, cofundada por Judit Giró y Lidia Navarro, desarrolla un sistema tecnológico que detecta cáncer de mama mediante una prueba de orina, inspirado en el olfato de los perros. El proyecto ha levantado varios millones de euros para llevar a cabo ensayos clínicos y lograr la aprobación regulatoria europea.
Oniria Therapeutics, impulsada por Mireia Valls (junto a instituciones como VHIO, UB e ICREA), está centrada en fármacos que aborden la persistencia y recurrencia del cáncer, con ayudas millonarias para avanzar candidatos concretos hacia fases clínicas.
Nema Health, con la abogada y directiva Olga Rué como CEO, busca llevar la inmunoterapia personalizada a melanomas avanzados, partiendo de la investigación académica y trasladándola a un modelo empresarial capaz de escalar soluciones clínicas.
Integra Therapeutics, cofundada por Avencia Sánchez-Mejías, trabaja en plataformas de edición del genoma capaces de cortar, escribir y pegar ADN para generar nuevas terapias génicas y celulares. Ha cerrado una ronda de financiación importante y ha publicado resultados en revistas científicas de primer nivel.
Gate2Brain, liderada por Meritxell Teixidó, es otra spinoff que desarrolla péptidos capaces de cruzar la barrera hematoencefálica, facilitando que fármacos lleguen al cerebro para tratar, por ejemplo, tumores cerebrales pediátricos. El proyecto se encuentra en fase preclínica regulatoria con la vista puesta en ensayos clínicos en pocos años.
Sycai, cofundada por Cristina García (ingeniera mecánica con experiencia en automoción), integra IA en el análisis de imágenes médicas para detectar precozmente cáncer de páncreas, hígado y riñón. Ya hay hospitales utilizando su solución, y la compañía ha captado varios millones para continuar su desarrollo.
Reveal Genomics está dirigida por una cofundadora con sólida trayectoria en biología molecular y oncología, y se enfoca en diagnósticos avanzados para seleccionar la mejor terapia en pacientes con cáncer. La empresa avanza en la autorización europea y prepara su entrada en el mercado estadounidense con previsiones de facturación ambiciosas.
En reproducción asistida, Lumiris —cofundada por investigadoras procedentes del IBEC— combina tecnología fotónica e inteligencia artificial para seleccionar mejor los embriones en clínicas de fertilidad, con financiación relevante y horizonte claro de salida al mercado en pocos años.
También en el terreno del bienestar y la salud aplicada al consumidor aparecen proyectos como MYHIXEL, una marca de salud sexual masculina con base científica y tecnológica; Komvida, de Beatriz Magro, que ha llevado la kombucha ecológica producida en España a más de 10.000 puntos de venta; MyRealFood, cofundada por Sofía Belenguer, que mediante una app ayuda a identificar ultraprocesados, compartir recetas y seguir planes de alimentación; o LICO Cosmetics, liderada por ingenieras especializadas en formulación que desarrollan tratamientos cosméticos para problemas específicos de la piel.
Movilidad, proptech, energía y sostenibilidad
En la intersección entre tecnología, movilidad y sostenibilidad también hay una presencia femenina muy notable. Clikalia, por ejemplo, es una proptech que compra, reforma y vende o alquila viviendas usando tecnología para acelerar los procesos, aportando liquidez al mercado inmobiliario y mejorando la eficiencia energética de los inmuebles.
LetMePark aplica algoritmos predictivos e inteligencia artificial a la experiencia de aparcar, tanto en vía pública como en parkings privados, ofreciendo una solución automatizada para conductores que quieren ahorrar tiempo y reducir el estrés asociado al estacionamiento.
Yup, con María del Camino Calleja como cofundadora, se centra en crear un ecosistema de aparcamientos para vehículos de movilidad personal (patinetes, bicis, etc.), combinando hardware y plataformas SaaS, big data y conectividad para fomentar una movilidad más sostenible.
KOMOBI, donde participa Beatriz Martín Morell, desarrolla dispositivos inteligentes para motocicletas con funciones de seguridad, geolocalización en tiempo real y registro de rutas, y está lanzando servicios avanzados de detección de accidentes y conexión con emergencias.
En el frente energético, Holaluz, con Carlota Pi como CEO, lleva años defendiendo un modelo basado en energía 100% renovable, generación distribuida y relación de confianza con el cliente, liderando la transformación del sector eléctrico español desde una filosofía de empresa que quiere cambiar el mundo.
ENDEF Solar, cofundada por Isabel Guedea, se dedica a diseñar e instalar soluciones de energía solar y eficiencia energética con un enfoque muy fuerte en autoconsumo, comunidades energéticas, almacenamiento y servicios de ingeniería para desbloquear la integración de renovables.
Verso ofrece infraestructuras para recarga de vehículos eléctricos y sistemas fotovoltaicos sostenibles, tanto en entornos residenciales como industriales, con un acompañamiento técnico completo desde el diseño hasta el mantenimiento.
En el agro, Visual Nacert —dirigida por Lucía Iborra— diseña soluciones tecnológicas para la gestión sostenible de explotaciones agrícolas, digitalizando millones de hectáreas, conectando a cientos de miles de agricultores y ofreciendo herramientas de agricultura de precisión.
CrowdFarming, cofundada por Juliette Simonin, introduce un modelo de compra directa a productores agrícolas bajo demanda, evitando la sobreproducción y el desperdicio de alimentos, mientras crea vínculos directos entre consumidores y agricultores.
Consumo digital, eCommerce y nuevos estilos de vida
En el entorno B2C hay un buen número de startups donde el liderazgo femenino ha sido decisivo para crear marcas queridas por el usuario. Singularu Jewels, de Cristina Aristoy, ha construido una marca de joyería de tendencia a precios accesibles con fuerte presencia omnicanal y comunicación muy cercana.
Komvida, ya mencionada, ha revolucionado el segmento de bebidas saludables elaboradas de forma artesanal, generando empleo femenino en entornos rurales y apostando por la economía local. Nora Real Food, creada por Nora Vallcorba, ofrece menús caseros a domicilio o a oficinas con ingredientes de calidad y foco en hacer la vida diaria más sencilla.
Wabi Home, cofundada por Lara Beltrán, es una tienda online de muebles e interiorismo inspirada en la filosofía Wabi-Sabi, con diseño propio, materiales duraderos y un estilo minimalista cálido pensado para hogares tranquilos y acogedores.
We Are Knitters, de Pepita Marín, ha popularizado en todo el mundo kits de punto y crochet con lanas naturales, creando a su alrededor una comunidad enorme en redes sociales de personas aficionadas al DIY y al slow fashion.
Colchón Morfeo, fundada por Elena Fernández, ha reinventado la venta de colchones de alta gama nativos digitales, permitiendo probarlos 100 días en casa, optimizando la cadena de suministro y ofreciendo precios ajustados al eliminar intermediarios.
Desfase, con Marta Fernández de la Vega como cofundadora, propone un modelo de restaurante 100% delivery con cocina sin humos, lo que reduce drásticamente la inversión inicial y permite escalar cocinas urbanas con mayor rapidez.
Tutrocito, cofundada por María Coronel, se centra en ofrecer materiales y soluciones para el hogar a medida por Internet, facilitando que cualquier persona pueda encargar piezas personalizadas fabricadas en España y recibirlas en casa sin complicarse.
Food for Joe, con Albane Sabatier como cofundadora, prepara dietas personalizadas para perros y gatos con ingredientes naturales, cocinadas en España y enviadas a domicilio, aprovechando la tendencia hacia una alimentación más cuidada también para mascotas.
Blockchain, Web3 y tecnologías inmersivas
En el espacio blockchain y Web3 también hay fundadoras con un rol muy visible. Blue Room Innovation, impulsada por Denisa Gibovic, trabaja en proyectos de economía circular, reciclaje y NFTs, aplicando blockchain para trazabilidad y nuevos modelos de participación, además de ofrecer servicios de innovación de extremo a extremo.
Oaro, fundada por Pilar Troncoso, se especializa en soluciones de identidad, seguridad y trazabilidad mediante blockchain, inteligencia artificial y machine learning, con casos de uso en accesos biométricos, digitalización documental y certificación de imágenes geolocalizadas.
Vottun, cofundada por Marta Vallés, facilita que empresas y desarrolladores lancen proyectos Web3 sin necesidad de ser expertos en blockchain, gracias a una plataforma de APIs, SDKs y plantillas orientada a casos de uso como tokenización, pagos cripto, credenciales, trazabilidad y más, reconocida por analistas internacionales como Gartner.
En el terreno de la realidad aumentada y virtual, AR Vision, con Ana Teresa Valenzuela como cofundadora, desarrolla productos de tecnologías inmersivas y ha sido una de las primeras en implantar realidad aumentada en soportes publicitarios masivos. Su producto estrella, CultuAR, permite añadir capas de información aumentada sobre puntos de interés turístico.
Comunicación, marketing y gestión de personas
El marketing digital y la gestión del talento también cuentan con empresas tecnológicas cofundadas por mujeres. Samy Alliance, creada por Patricia Ratia y otros socios, es una alianza de agencias especializadas que combina tecnología propia con servicios de marketing y comunicación para captar y analizar la voz del consumidor en entornos digitales, operando ya en decenas de mercados.
PlayFilm, con Raquel Valero a la cabeza, ha desarrollado tecnología de Smart Lead Generation basada en vídeo interactivo e inteligencia artificial, multiplicando la interacción de los usuarios con anuncios móviles y mejorando drásticamente la captación de leads cualificados.
Fresh People, cofundada por Paula Arias, se centra en people management para empresas en crecimiento, combinando software y metodología propia para alinear la gestión de personas con la escalabilidad del negocio.
Flowww, con Natalia Villora como cofundadora, ha creado un ecosistema digital para negocios de belleza, bienestar y salud, que incluye gestión de citas, marketing, fidelización de clientes y analítica, todo orientado a optimizar procesos y facturación.
Traducción, contenidos y servicios profesionales digitales
En el cruce entre tecnología y servicios profesionales emergen proyectos como Voze, liderado por Adriana Jaime, un servicio 24/7 de intérpretes y traductores telefónicos y por videoconferencia, con soluciones completas en traducción jurada, técnica y de eventos.
Examenexam, cofundada por Vivienne Thönnessen, ofrece matriculación online de exámenes y herramientas para digitalizar procesos en centros examinadores, facilitando tanto la gestión interna como la búsqueda de pruebas por parte de los alumnos.
Instasent, donde Raquel López ejerce de cofundadora, proporciona un SaaS para envío de SMS transaccionales y promocionales a gran escala, incluyendo una calculadora de retorno que ayuda a empresas a estimar los beneficios de sus campañas.
Smartvel, con Esperanza Zarauz como cofundadora, desarrolla contenido de destino basado en IA para empresas de turismo y viajes, inspirando a los usuarios sobre qué hacer en cada etapa de su viaje y facilitando el acceso a información actualizada de requisitos y restricciones.
Startups en fases muy tempranas con alto potencial
En el entorno de pre-aceleración, programas como la Tetuan Valley Startup School han observado un crecimiento notable del número de proyectos fundados o cofundados por mujeres. En una de sus ediciones recientes, 8 de las 12 startups seleccionadas tenían emprendedoras al frente, con propuestas que iban desde comunidades para mujeres y soluciones de finanzas para freelance hasta software para la gestión de residuos.
Yakk, cofundada por María Azofra y Lucía Clifford, se presenta como la mayor plataforma de alquiler y flexing de España, apostando por alquilar-usar-reutilizar como alternativa al consumo tradicional, y ya ha levantado financiación relevante en sus primeras etapas.
Humara, con Laura Rodríguez Álvarez, desarrolla herramientas software para optimizar instalaciones de gestión de residuos y reciclaje, apuntando directamente a acelerar la transición hacia una economía circular a gran escala.
We Women Community, de Ainhoa Velasco y Lidia Pérez Pla, combina ecommerce, entrenamiento, nutrición y autoconocimiento para mujeres, mientras que Blue Bamboo Studio, de Paula González Gombao, ofrece una plataforma online de yoga, meditación y entrenamiento orientada al bienestar integral.
Dexva, fundada por Elizabeth Bolaños, crea herramientas rápidas y contenido educativo para ayudar a freelancers con la gestión financiera, y Upgrowz, con Mercedes Egea, propone una solución tecnológica de orientación y proyección profesional para perfiles tech.
En el terreno más social destaca ToTalk, de Alba Mezcua, centrada en ayudas técnicas para potenciar el proceso del habla, y Lázzaro, creada por Carlota Corzo, que ofrece servicios de digitalización a organizaciones sociales para renovar la colaboración y el fundraising mediante nuevas tecnologías.
Panorama europeo y papel de España en el emprendimiento femenino
Si ampliamos el foco a Europa, los datos del Barómetro sobre paridad de género en la creación y financiación de startups elaborado por Boston Consulting Group (BCG) y Sista ponen cifras muy claras. A nivel europeo, solo el 10% de las startups están fundadas por equipos exclusivamente femeninos, y estos equipos captan alrededor del 2% de la financiación total. Aunque el ecosistema está creciendo, la brecha de género sigue siendo enorme.
Entre 2022 y 2025, el número de startups creadas por equipos femeninos y mixtos aumentó en torno a un 13% en mercados como Francia, Reino Unido, Alemania, España y Suecia. Sin embargo, su peso relativo se mantiene en el 19% del total, lo que apunta a que la proporción no cambia tanto como cabría esperar, a pesar de los programas y políticas impulsados en estos años.
El estudio también señala mejoras en la paridad dentro de los equipos mixtos (unos cinco puntos de avance) y un aumento notable de mujeres que optan por emprender en solitario: del 33% en 2019 se ha pasado al 45% en 2025. Este cambio refleja, en parte, una mayor confianza en sus propias capacidades y la consolidación de referentes femeninos en el ecosistema.
En materia de financiación, las mujeres que emprenden sin socios siguen accediendo a un volumen de capital sensiblemente menor, alrededor del 7% del total. La buena noticia es que la brecha respecto a equipos masculinos se ha reducido: si en 2022 levantaban de media cuatro veces menos, en 2025 la diferencia se sitúa en torno a 3,5 veces, una mejora ligera pero significativa.
Aun así, las dinámicas de largo recorrido son muy desiguales. Los equipos exclusivamente masculinos pueden llegar a acumular en seis años de trayectoria hasta 18,5 veces más financiación que los equipos formados solo por mujeres, especialmente porque ellas casi desaparecen de las fases más avanzadas: su presencia se diluye desde las rondas ángel y pre-seed hasta valer menos del 1% en Serie D y posteriores.
Brecha de género en inteligencia artificial y sectores intensivos en capital
Donde la desigualdad se hace más visible es en inteligencia artificial. Las startups fundadas solo por mujeres representan aproximadamente el 6% del total en IA, participan en el 5% de las operaciones de financiación, pero captan menos del 1% del capital invertido en este campo. Una parte importante de los proyectos liderados por mujeres se concentra en sectores que, a día de hoy, aún no han adoptado masivamente la IA, como moda, bienestar o determinados servicios.
Por contraste, los equipos masculinos predominan en sectores más intensivos en capital y tecnología, como SaaS empresarial o bienes industriales, donde llegan a concentrar porcentajes superiores al 88-95% de los fundadores. Esta distribución sectorial explica por qué, incluso cuando hay mujeres emprendedoras, el peso del capital sigue cayendo casi siempre del lado masculino.
En las fases avanzadas del ciclo de financiación, la realidad es aún más dura: apenas se registran equipos íntegramente femeninos a partir de la Serie B, y más del 90% de las operaciones lideradas por mujeres no supera los 15 millones de euros. Es decir, ellas están presentes sobre todo en las capas de base del ecosistema, pero siguen siendo excepciones en la liga de las grandes rondas.
Analistas como Amaryllis Liampoti, managing director y partner en BCG, insisten en que la representación femenina no es solo una cuestión ética, sino un factor con impacto directo en la calidad de las decisiones y en la rentabilidad. Equipos diversos suelen evaluar mejor los riesgos, anticipar cambios de mercado con más agilidad y diseñar soluciones con mayor potencial de adopción.
La consecuencia de la brecha actual es doble: reproduce desigualdades históricas y, al mismo tiempo, reduce la frontera de creación de valor. Al dejar fuera a una parte importante del talento femenino en las tecnologías que más inversión concentran (como IA o deeptech), el ecosistema limita su propia capacidad para innovar y competir a escala global.
España como caso singular dentro de Europa
Dentro de este contexto, España aparece como un caso particular. Es el país europeo con mayor proporción de startups creadas exclusivamente por mujeres, en torno al 12% en 2025, dos puntos más que en 2022. Esto indica un crecimiento sostenido del emprendimiento femenino, pese a que el peso de los equipos mixtos en nuevas iniciativas sea todavía muy bajo, alrededor del 2%.
Si esta tendencia se mantiene, algunos analistas señalan que la presencia de equipos mixtos podría reducirse aún más de aquí a 2030, desplazando el escenario ideal de paridad plena en equipos fundadores hacia un horizonte lejano. En paralelo, tanto hombres como mujeres muestran una inclinación creciente a emprender en solitario, lo que complica la naturalidad de los equipos gender-diverse.
El Barómetro también advierte que la proporción de fondos captada por empresas creadas solo por mujeres se ha reducido algunos puntos desde 2022, mientras que los equipos mixtos han visto cómo su inversión media ha pasado de 4 a 12 millones de euros. Es decir, cuando hay diversidad real en el equipo fundador, el mercado empieza a responder mejor.
Aun así, las startups compuestas exclusivamente por mujeres siguen recaudando casi cinco veces menos que las creadas por hombres. Y si miramos solo al ámbito de la inteligencia artificial en España, los equipos masculinos acumulan más del 99% del capital invertido, levantando de media más de diez veces el volumen que los equipos femeninos.
En contraste, las startups con equipos mixtos en IA logran una posición relativamente sólida: representan en torno al 6% de las rondas de inversión y se sitúan solo algo por debajo del nivel de financiación de los equipos masculinos, lo que refuerza la idea de que la diversidad, cuando existe, puede ser una ventaja competitiva real.
Responsables como Adriana de José, managing director y partner de BCG y responsable de Diversidad en Iberia, subrayan que España muestra una de las evoluciones más visibles en apoyo al emprendimiento femenino, pero que las brechas de capital y la escasa presencia en tecnologías estratégicas siguen siendo un freno importante. Para consolidar el avance, será necesario un esfuerzo coordinado entre instituciones públicas, grandes empresas e inversores que permita convertir la tendencia actual en un cambio estructural sostenible.
El momento que vive el ecosistema de startups tecnológicas cofundadas por mujeres es de madurez incipiente: proliferan los ejemplos de éxito en biotecnología, IA aplicada, fintech, energía o consumo digital; se multiplican los programas específicos, se consolidan redes de apoyo y comunidades emprendedoras, y España se sitúa en la parte alta de Europa en porcentaje de startups creadas por mujeres. Falta todavía cerrar la brecha en financiación avanzada y en presencia en sectores de IA y deeptech más intensivos en capital, pero la base creada en esta década apunta a una generación de fundadoras mucho más visible, conectada internacionalmente y capaz de competir de tú a tú en los grandes mercados.