- El Ministerio de Industria, Enisa, Startup Valencia y VDS lanzan 'Startups por el Clima' para impulsar soluciones frente a incendios, sequías y otros fenómenos extremos.
- La iniciativa incluye una convocatoria nacional con cinco retos prioritarios y un foro internacional en Valencia en octubre de 2026.
- Enisa gestiona el programa 'Innovación x Clima' con 300 millones de euros en préstamos participativos para pymes y startups.
- El ecosistema español invirtió 2.059 millones en startups durante el primer semestre de 2026, aunque el 58% se concentra en once megarrondas, lo que evidencia la necesidad de más capital de crecimiento.
El ecosistema emprendedor español vive un momento de efervescencia, pero también de madurez. La inversión en startups alcanzó los 2.059 millones de euros durante el primer semestre de 2026, un 5% más que el año anterior, según los datos que manejan los principales actores del sector. Sin embargo, detrás de esa cifra se esconde una realidad más compleja: once grandes operaciones concentran el 58% del capital, mientras las rondas de crecimiento (series B y C) caen un 24% y un 29% respectivamente. Esto refleja que España es buena creando empresas, pero le cuesta escalarlas hasta convertirlas en compañías globales.
En este contexto, tres entidades clave han unido fuerzas para lanzar ‘Startups por el Clima’, una iniciativa que busca conectar el talento emprendedor con los desafíos más urgentes del cambio climático. El Ministerio de Industria y Turismo, a través de Enisa, junto a Startup Valencia y VDS, pretenden identificar y acelerar soluciones innovadoras para prevenir, adaptarse y recuperarse de incendios forestales, sequías, temperaturas extremas, lluvias torrenciales y otros fenómenos meteorológicos adversos. La idea es que las startups no solo desarrollen tecnología, sino que la lleven al mercado con financiación, colaboración público-privada y acceso a clientes reales.
Cinco retos para acelerar soluciones climáticas

La convocatoria nacional impulsada por ‘Startups por el Clima’ se centrará en cinco ámbitos prioritarios: salud ambiental y habitabilidad urbana, incendios forestales, energía y almacenamiento, agricultura adaptada al cambio climático, y gestión de la sequía y del ciclo del agua. Los cinco proyectos seleccionados presentarán sus propuestas durante el foro internacional Startups x Climate, que se celebrará en Valencia en octubre de 2026, en el marco de VDS. El encuentro reunirá a inversores, corporaciones, administraciones públicas y agentes del ecosistema para acelerar la validación y el despliegue de estas innovaciones. La fecha no es casual: coincide con el segundo aniversario de la DANA que devastó la provincia de Valencia, un episodio que marcó un antes y un después en la conciencia climática del país.
Carolina Rodríguez, CEO de Enisa, destaca que el objetivo es «trasladar retos concretos a las startups, identificar soluciones con potencial de impacto y favorecer su escalado». Por su parte, Nacho Mas, CEO de Startup Valencia y VDS, subraya que España cuenta con startups capaces de responder a incendios, sequías o episodios como la DANA, y que su papel es conectar esos desafíos con el ecosistema innovador.
300 millones de euros para impulsar la innovación climática

En paralelo, Enisa gestionará el programa ‘Innovación x Clima’, dotado con 300 millones de euros aprobados por el Consejo de Ministros. Este instrumento ofrece préstamos participativos de entre 25.000 euros y 1,5 millones de euros a pymes y startups que desarrollen soluciones orientadas a reforzar la resiliencia climática y acelerar la recuperación de territorios afectados por catástrofes. La iniciativa incluye también la creación del primer directorio nacional del ecosistema de innovación climática, un mapa que permitirá identificar startups, aceleradoras, corporaciones, redes de inversión e instituciones que trabajan en este ámbito, facilitando nuevas oportunidades de colaboración y desarrollo empresarial.
Además, el proyecto contará con una dimensión de talento a través del NextTalent Challenge, el hackathon de VDS, que en esta edición plantea un reto específico relacionado con la resiliencia climática. Se busca incorporar nuevas capacidades tecnológicas y multidisciplinares al desarrollo de soluciones, conectando a jóvenes talentos con los problemas reales del territorio.
El ecosistema español: inversión, retos y oportunidades

Más allá de la iniciativa climática, el ecosistema emprendedor español atraviesa un momento de transformación. La fase seed crece un 50% en número de operaciones, pero las rondas de crecimiento se resienten. Javier Megías, COO de Zubi Group, señala que «somos razonablemente buenos creando compañías y no tan buenos cuando toca escalarlas». Según él, la gran brecha española está en el growth capital: solo 48 compañías en todo el país han superado los 100 millones de financiación acumulada, muy lejos de Alemania, Francia o Reino Unido. Además, Madrid y Barcelona concentran más del 66% de la inversión, lo que deja a otras regiones como Valencia con un reto doble.
Valencia, sin embargo, se ha consolidado como uno de los principales hubs europeos de innovación. La Comunitat Valenciana supera las 1.689 startups activas, con más de 21.400 empleos directos, y en 2025 captó un récord de 229 millones de euros, siendo la tercera ciudad de España por inversión. Para Megías, lo que falta ahora es infraestructura para escalar: más capital de crecimiento, más clientes que paguen facturas reales (no solo pilotos), talento con experiencia en escalado y una mejor transferencia de la ciencia a la empresa. «Valencia no necesita parecerse a Silicon Valley, necesita sacar más partido a lo que ya tiene», concluye.
En el ámbito de la inversión de impacto, el sector está madurando. El 79% de los inversores de impacto ya persiguen rentabilidad de mercado, según la GIIN, y en España se está pasando de medir para reportar a medir para gestionar. Megías defiende que el impacto no puede ser una etiqueta: debe estar en el diseño de la compañía, en su modelo de negocio y en cómo decide. La teoría del cambio tiene que orientar la inversión desde el principio, y los indicadores sociales o ambientales deben convivir con ingresos, margen y caja.
En definitiva, el ecosistema español de startups se enfrenta a un doble desafío: por un lado, aprovechar iniciativas como ‘Startups por el Clima’ para posicionarse como referente en innovación climática; por otro, resolver la asignatura pendiente del escalado, con más capital de crecimiento, clientes reales y talento experimentado. La combinación de financiación pública, colaboración público-privada y una comunidad emprendedora cada vez más madura dibuja un horizonte prometedor, pero que exige pasar de las promesas a los hechos.