- Banco Santander lanza un reto internacional para startups y scaleups de computación cuántica e inteligencia artificial en 10 países.
- El programa se centra en hardware cuántico, aplicaciones híbridas cuántica-IA y ciberseguridad poscuántica.
- Se repartirán 120.000 € en premios, además de acceso a Santander X 100, mentoring y servicios de IBM y Bluzec.
- La convocatoria está abierta hasta el 30 de junio a través de la plataforma Santander X.

Banco Santander ha puesto en marcha un nuevo desafío internacional para startups y scaleups centradas en computación cuántica e inteligencia artificial, con el objetivo de localizar proyectos que ya estén dando pasos reales hacia aplicaciones prácticas en la industria. La entidad financiera busca así posicionarse en la frontera de estas tecnologías, combinando su experiencia en innovación abierta con el empuje del ecosistema emprendedor.
El programa, bautizado como Santander X Global Challenge | The Quantum AI Leap, se dirige a empresas emergentes y en fase de crecimiento de diez países, entre ellos España, y se desarrolla en colaboración con IBM, Bluzec y Oxentia Foundation. Más allá del premio económico, la propuesta pone el foco en el acceso a redes de inversión, comunidades especializadas y acompañamiento estratégico, claves para que las soluciones cuánticas e impulsadas por IA no se queden solo en el laboratorio.
Un reto global con foco en Europa y América

El desafío se dirige a startups y scaleups de Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, España, México, Portugal, Reino Unido y Uruguay, lo que configura un mapa que combina mercados europeos consolidados con ecosistemas latinoamericanos en expansión. Esta mezcla pretende ampliar el abanico de propuestas, desde proyectos de base científica hasta soluciones más próximas al mercado.
En el caso de Europa, la participación de España, Portugal, Alemania y Reino Unido resulta especialmente relevante por la concentración de centros de investigación cuántica, hubs de innovación y programas públicos orientados a estas tecnologías. Santander quiere aprovechar esa base para atraer talento y proyectos que puedan escalar más allá del ámbito nacional. Esta concentración se refleja en el panorama de startups tecnológicas en España y su capacidad de internacionalización.
Según la entidad, la iniciativa busca identificar proyectos disruptivos capaces de transformar sectores clave como las finanzas, la energía, la salud, la logística o la ciberseguridad. La apuesta pasa por usar computación cuántica e IA para optimizar sistemas complejos, mejorar la toma de decisiones y reforzar la seguridad digital en un contexto en el que la tecnología avanza más rápido que la regulación.
La convocatoria se hace pública en un momento en el que la computación cuántica todavía se mueve entre la experimentación y los primeros casos de uso, mientras que la inteligencia artificial ya está desplegada en multitud de servicios y procesos. El reto se sitúa precisamente en ese punto intermedio: aprovechar la madurez relativa de la inteligencia artificial para acelerar el salto de la cuántica a entornos reales.
En palabras del propio banco, el objetivo es pasar de la promesa teórica a un impacto tangible en la economía real, algo que requiere tanto avances técnicos como modelos de negocio claros y viables en sectores fuertemente regulados, como la banca o la salud.
Ámbitos de participación: hardware, aplicaciones y ciberseguridad poscuántica
Las empresas interesadas pueden presentar sus candidaturas en tres grandes bloques que reflejan las principales conversaciones actuales en torno a la cuántica y la IA. El primero de ellos se centra en tecnologías que permiten desarrollar y escalar sistemas cuánticos, incluyendo hardware avanzado y herramientas de IA para mejorar el rendimiento y la estabilidad de estos equipos. Este foco técnico conecta con debates sobre el impacto y la adaptación de la cuántica en sectores regulados y profesionales, como recoge el análisis sobre computación cuántica en derecho.
En este terreno, el foco no está tanto en el caso de uso final como en resolver los cuellos de botella de ingeniería que todavía frenan la adopción de la computación cuántica: control de errores, escalabilidad, fiabilidad o integración con infraestructuras existentes. Sin estos pasos previos, la llamada ventaja cuántica seguirá lejos de los entornos productivos.
El segundo ámbito corresponde a soluciones que combinan computación cuántica e IA para resolver problemas reales, especialmente a través de software, algoritmos y aplicaciones con impacto a corto y medio plazo. Aquí entran, por ejemplo, proyectos ligados a optimización logística, simulación de materiales, análisis de riesgos financieros o modelos avanzados de predicción.
El planteamiento del desafío es flexible: no exige que la cuántica sea el único motor de valor, sino que admite enfoques híbridos en los que IA y computación clásica conviven con componentes cuánticos. Esta aproximación encaja con el estado actual del mercado, en el que buena parte de las soluciones exploran escenarios de mejora incremental más que rupturas radicales.
El tercer bloque se orienta a la ciberseguridad poscuántica y la protección de sistemas digitales ante el posible impacto de futuros ordenadores cuánticos capaces de romper algoritmos criptográficos hoy generalizados. Se buscan tecnologías que refuercen la seguridad, la privacidad y la confianza en el largo plazo, anticipándose a cambios que podrían afectar a gran parte de la infraestructura de internet y a los sistemas corporativos. Este enfoque está en línea con los avances y desafíos recogidos en el análisis sobre ciberseguridad cuántica.
Premios económicos y acceso a ecosistemas especializados
El diseño del programa combina incentivos directos y beneficios a medio plazo. Un jurado experto seleccionará seis proyectos ganadores, que se repartirán un total de 120.000 euros en premios. Las tres startups elegidas recibirán 10.000 euros cada una, mientras que las tres scaleups premiadas obtendrán 30.000 euros por proyecto.
Más allá de la dotación económica, las compañías seleccionadas pasarán a formar parte de Santander X 100, la comunidad global que agrupa a algunas de las empresas más destacadas del ecosistema Santander X. Este acceso abre la puerta a espacios de networking, visibilidad internacional y colaboración con otras compañías en fases similares de crecimiento.
Los ganadores también tendrán la posibilidad de conectar con Fintech Station, el área de Open Innovation de Banco Santander, que suele actuar como punto de encuentro entre el banco y las soluciones tecnológicas externas. Para los proyectos cuánticos e impulsados por IA, esta relación puede ser clave a la hora de explorar pilotos, pruebas de concepto o acuerdos comerciales en el ámbito financiero.
En paralelo, el programa prevé un paquete de apoyo específico por parte de IBM. Las empresas seleccionadas podrán acceder a sesiones sobre inteligencia artificial y a equipos de innovación cuántica, además de contar con la opción de presentar sus proyectos ante IBM Ventures y su red de inversores. En un mercado con costes de desarrollo elevados, el contacto con capital especializado y socios tecnológicos consolidados resulta especialmente valioso.
Bluzec, por su parte, ofrecerá hasta 10.000 euros en servicios especializados por proyecto ganador, que incluyen acompañamiento experto, formación en computación cuántica impartida por especialistas internacionales y acceso a una red de colaboración e inversión. Este tipo de servicios suelen marcar la diferencia entre una tecnología prometedora y un producto listo para ser adoptado por grandes corporaciones.
Cómo participar y plazos de la convocatoria
Las startups y scaleups interesadas pueden presentar sus candidaturas a través de la plataforma Santander X hasta el 30 de junio. El proceso de postulación está abierto a compañías con distintos grados de madurez, siempre que cuenten con soluciones basadas en computación cuántica, inteligencia artificial o una combinación de ambas con potencial para escalar.
El reto admite propuestas que se encuentren en fases diferentes, desde equipos que trabajan en tecnología de base (deep tech) y hardware cuántico, hasta empresas que ya están pilotando aplicaciones con clientes en sectores como banca, energía, salud o logística. La clave está en demostrar un camino razonable hacia el mercado y un encaje sólido con las áreas de aplicación señaladas.
La convocatoria se sitúa en un contexto en el que la IA generativa y otros modelos avanzados ya forman parte de la agenda estratégica de muchas compañías europeas, mientras que la cuántica empieza a ganar presencia en hojas de ruta de innovación y en programas públicos de financiación. El desafío de Santander pretende canalizar parte de ese impulso hacia proyectos con vocación global.
Para los equipos con base en España y el resto de Europa, el programa supone una oportunidad de conectar con redes internacionales de talento, inversores y socios tecnológicos que no siempre son accesibles en etapas tempranas. Asimismo, ofrece un marco para contrastar sus soluciones frente a propuestas procedentes de América Latina y Estados Unidos, reforzando el panorama y retos actuales de las startups tecnológicas españolas.
Una vez cerrado el plazo de inscripción, un panel de especialistas evaluará las candidaturas teniendo en cuenta criterios como el grado de innovación, la viabilidad técnica, el potencial de mercado y el impacto en sectores estratégicos. El número y la diversidad de proyectos seleccionados servirán también como indicador del estado actual del ecosistema cuántico-IA en los países participantes.
El papel de Santander, IBM, Bluzec y Oxentia en el ecosistema cuántico
La iniciativa se enmarca en la estrategia de Banco Santander en educación, empleabilidad y emprendimiento, una línea de trabajo que la entidad viene desarrollando desde hace tres décadas. En este periodo, el banco asegura haber destinado más de 2.500 millones de euros, en colaboración con más de 1.000 universidades y entidades de 13 países, apoyando a millones de personas y empresas.
En el ámbito específico de la computación cuántica, Santander cuenta con un Quantum Threat Program liderado por Jaime Gómez, que analiza los riesgos y oportunidades asociados a estas tecnologías, especialmente en lo relativo a la seguridad de la información y a la adaptación de la infraestructura bancaria a un .
IBM participa en el reto como socio tecnológico clave, aportando su experiencia en nube híbrida, inteligencia artificial y computación cuántica. La compañía lleva años construyendo un ecosistema global en torno a su plataforma cuántica, con programas para empresas, instituciones académicas y centros de investigación que buscan experimentar con algoritmos y casos de uso reales.
A través de IBM Ventures, la firma tecnológica ofrece una vía de acceso a capital y a una comunidad de inversores especializada en proyectos de alto componente innovador. En el caso de las startups cuánticas, este acompañamiento es especialmente importante, dado que los ciclos de desarrollo suelen ser más largos y costosos que en el software tradicional.
Bluzec se presenta como una compañía tecnológica y de consultoría centrada en acelerar la adopción práctica de la computación cuántica con IA en empresas. Su propuesta pasa por ayudar a las organizaciones a entender los casos de uso emergentes, preparar su infraestructura digital y de seguridad y traducir la innovación cuántica en beneficios concretos para el negocio.
Oxentia Foundation, por su lado, aporta su experiencia en innovación y emprendimiento global. Nacida del entorno de la Universidad de Oxford, la organización ha gestionado competiciones de emprendimiento internacional y programas de apoyo a proyectos científicos y tecnológicos con impacto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, lo que añade al reto una dimensión de impacto social y equilibrio territorial.
Un termómetro del estado de la cuántica y la IA en la economía real
Las declaraciones de los socios implicados apuntan a una lectura compartida: la combinación de computación cuántica e inteligencia artificial se percibe como uno de los grandes saltos tecnológicos de los próximos años, aunque aún queda camino para que se traduzca en productos y servicios ampliamente adoptados.
Desde Banco Santander, Jaime Gómez subraya que la cuántica está cada vez más cerca de generar un impacto real en la sociedad y que, en combinación con la IA, abre nuevas posibilidades para abordar desafíos complejos en múltiples sectores. El banco reivindica así el papel de la innovación y el emprendimiento como palancas para acelerar este proceso.
Por parte de IBM, Emily Fontaine destaca que el desafío proporciona una plataforma relevante para apoyar a los innovadores que impulsan el avance de las tecnologías cuánticas y de IA, con la vista puesta en una computación cuántica “útil y escalable” para la industria. El mensaje pone el acento en pasar de pruebas de laboratorio a soluciones que encajen en la realidad operativa de las empresas.
Bluzec insiste en la velocidad con la que la inteligencia artificial ha pasado de tecnología emergente a palanca de transformación en muy poco tiempo y plantea la computación cuántica como el siguiente gran salto, con capacidades aún difíciles de anticipar. Su enfoque se centra en conectar tecnología y mercado, facilitando que las empresas entiendan qué pueden hacer hoy, qué deben preparar para mañana y cómo organizar inversiones y colaboraciones.
En conjunto, el reto se configura como un banco de pruebas para evaluar qué proyectos son capaces de traducir la investigación cuántica y el desarrollo en IA en soluciones defendibles, con clientes, métricas claras y horizontes de retorno compatibles con los tiempos corporativos. Lo que ocurra con las candidaturas y los proyectos ganadores ofrecerá pistas sobre el grado de madurez del sector en Europa y América Latina.
El lanzamiento de Santander X Global Challenge | The Quantum AI Leap sitúa a Banco Santander y a sus socios en una posición activa dentro del ecosistema cuántico e impulsado por IA, al tiempo que abre una vía de acceso a financiación, conocimiento y redes para startups y scaleups de ambos lados del Atlántico. Para las empresas tecnológicas que trabajan en este campo, la convocatoria representa una oportunidad de validar sus propuestas ante actores clave de la industria y, si encajan las piezas, acelerar su salto desde el laboratorio al mercado.