- Regreso a las ruinas de Raccoon City décadas después del brote original y del ataque con misiles gubernamental.
- Doble propuesta jugable: terror clásico con Grace Ashcroft y acción tensa con Leon S. Kennedy.
- Sistema de cámara en primera y tercera persona, RE Engine mejorado y criatura perseguidora constante.
- Lanzamiento en PS5, Xbox Series X|S y PC con varias ediciones, incluida una Deluxe con extras.

El universo de Resident Evil Requiem se presenta como una de las apuestas más potentes dentro del survival horror moderno, retomando la esencia clásica de la saga pero con giros jugables y narrativos que buscan sorprender incluso a los seguidores más veteranos. En esta entrega, Capcom combina terror psicológico, acción intensa y una narrativa profundamente personal para construir una experiencia que va mucho más allá del simple susto fácil.
Esta nueva aventura nos lleva de nuevo a la icónica Raccoon City, décadas después de su destrucción, y lo hace con una propuesta que mezcla exploración, investigación y combate en PS5, Xbox Series X|S y PC. El resultado es un título que, por lo visto hasta ahora, aspira a convertirse en una referencia dentro del género, con una ambientación enfermizamente cuidada, un sistema de cámara dual y una estructura de juego que prácticamente se divide en dos estilos muy marcados.
Raccoon City: un regreso a las ruinas del horror
La mítica ciudad del Medio Oeste de Estados Unidos, antaño sede de la omnipresente corporación Umbrella, vuelve a ser el centro del terror en Resident Evil Requiem, pero no como la recordábamos. Tras el brote zombi de 1998, el gobierno lanzó lo que se conoció como una “operación de esterilización”, un ataque con misiles que arrasó la urbe para tratar de contener la infección y borrar del mapa cualquier rastro del desastre.
Aunque oficialmente la catástrofe fue encubierta y silenciada, las secuelas de aquel evento siguen palpables en cada rincón de las ruinas de Raccoon City. En Requiem, la acción tiene lugar aproximadamente treinta años después de la caída de la ciudad, mostrándonos un entorno devastado, consumido por el tiempo, pero aún impregnado de secretos, experimentos fallidos y horrores que se niegan a desaparecer.
Capcom aprovecha este escenario para profundizar en la mitología de la franquicia, conectando sucesos del pasado con nuevos misterios que afectan directamente a los protagonistas. Las calles desiertas, los edificios en ruinas y los interiores a medio derrumbar sirven como telón de fondo para una historia que no solo apela a la nostalgia, sino que también expande el universo de la saga con nuevos personajes y amenazas.
La sensación de regresar a la ciudad maldita, ahora convertida en una especie de mausoleo gigante, aporta un toque melancólico y opresivo a la experiencia. Los jugadores no solo se enfrentarán a criaturas mutadas y situaciones límite, sino también a los ecos de lo que una vez fue una ciudad viva, ahora reducida a escombros por decisiones políticas extremas y experimentos científicos sin control.
Argumento y ambientación: una pesadilla que no termina
En Resident Evil Requiem, la trama gira en torno a una nueva amenaza que resurge a la sombra de lo ocurrido en Raccoon City, hilando una historia de suspense, trauma y conspiraciones que mezcla lo íntimo con lo global. Lejos de centrarse únicamente en el apocalipsis biológico, el juego pone el foco en cómo aquel desastre sigue afectando a personas concretas décadas después.
Capcom describe esta entrega como un capítulo que combina misterio, tensión constante y terror atmosférico, haciendo que cada pasillo, cada habitación y cada callejón escondan algo relevante, ya sea una amenaza física o una pieza de información que ayuda a recomponer el puzle argumental. Nada está colocado al azar: los encuentros con enemigos, los documentos repartidos por los escenarios y los restos de la antigua ciudad trabajan al servicio de la narrativa.
A lo largo del juego, el jugador tendrá la sensación de estar atrapado en una pesadilla persistente, una especie de eco del brote de 1998 que se niega a extinguirse del todo. Los sucesos que en su día se intentaron tapar mediante el ataque con misiles y la manipulación informativa vuelven a salir a la luz, arrastrando a los protagonistas a una investigación que rápidamente se vuelve personal y peligrosa.
Uno de los puntos fuertes de la ambientación es cómo se combina el horror clásico de la saga con una puesta en escena más moderna y cinematográfica. Los escenarios están plagados de detalles que cuentan historias por sí mismos: habitaciones selladas a toda prisa, laboratorios ocultos, hoteles abandonados y zonas urbanas congeladas en el tiempo, donde se nota el paso de las décadas pero también los restos del caos original.
Grace Ashcroft: una protagonista vulnerable pero brillante
La gran cara nueva de Resident Evil Requiem es Grace Ashcroft, una analista técnica del FBI que se ve empujada a una situación que, en teoría, le queda muy lejos de sus competencias habituales. Lejos de ser el típico héroe de acción hipermusculado, Grace es un personaje inteligente, resolutivo y emocionalmente marcado por un trauma pasado: la muerte de su madre.
Ocho años antes de los sucesos del juego, la madre de Grace falleció en un hotel que ahora se ha convertido en el epicentro de una serie de muertes extrañas y sin explicación aparente. Cuando aparece un cadáver en ese mismo hotel, vinculado de algún modo a su pasado, Grace es enviada a investigar, y lo que parecía un caso más acaba destapando una trama mucho más oscura y vinculada a los restos del legado de Umbrella.
La historia de Grace está construida para que el jugador sienta su fragilidad y su evolución. No es una agente de campo acostumbrada a los tiroteos, sino una profesional de perfil técnico que tiene que adaptarse a una realidad hostil. Su supervivencia no se basa en la fuerza bruta, sino en su capacidad para analizar el entorno, aprovechar recursos limitados y pensar con frialdad incluso cuando el miedo aprieta.
Durante las secciones jugadas con ella, el tono se acerca más al survival horror clásico: poca munición, exploración pausada y tensión constante. Grace tiene que medir cada movimiento, decidir qué enfrentamientos son realmente necesarios y hasta qué punto compensa arriesgarse a registrar zonas oscuras en busca de objetos o pistas. Este enfoque refuerza la sensación de desamparo y obliga al jugador a actuar con cabeza.
Leon S. Kennedy: la otra cara de la moneda
Además de Grace, Resident Evil Requiem recupera a uno de los personajes más queridos de la saga: Leon S. Kennedy. Durante mucho tiempo se especuló con su presencia en el juego, y el propio director, Koshi Nakanishi, llegó a comentar que nunca dijo que Leon no fuera a aparecer. Finalmente, Capcom confirma que forma parte esencial de la experiencia, pero con un enfoque muy concreto.
En etapas tempranas del desarrollo, el equipo intentó construir todo el juego como un survival horror puro protagonizado por Leon. Sin embargo, durante las pruebas y valoraciones internas, llegaron a la conclusión de que un León excesivamente asustadizo no encajaba con las expectativas del público ni con la propia evolución del personaje. La percepción general era que, después de todo lo vivido, el agente ya no podía comportarse como un novato aterrorizado.
Esta reflexión llevó a Capcom a replantear la estructura y crear un título que funciona como dos experiencias diferenciadas: por un lado, las secciones con Grace, centradas en el terror, y por otro, las secciones con Leon, con un énfasis mucho mayor en la acción y en el combate. En lugar de forzar a Leon dentro de un molde de horror puro, lo presentan como un profesional curtido, capaz de afrontar situaciones extremas con más aplomo y recursos.
Las partes protagonizadas por Leon recuerdan en tono y ritmo a Resident Evil 4, con más tiroteos, uso intensivo de armas de fuego y enfrentamientos cuerpo a cuerpo donde el jugador puede sentirse más poderoso. Esto no quiere decir que desaparezca el miedo, pero la sensación dominante es la de tensión adrenalínica y peligro constante, más que la de completa indefensión.
Un sistema de doble perspectiva: terror y acción en un mismo juego
Uno de los grandes reclamos de Resident Evil Requiem es su sistema de jugabilidad dual, tanto a nivel de personajes como de cámara. Por un lado, tenemos esas dos rutas claras en términos de tono (Grace enfocada al horror clásico y Leon a la acción tensa), y por otro, la posibilidad de alternar entre vista en primera persona y vista en tercera persona durante la partida.
Este enfoque permite que cada jugador adapte la experiencia a su gusto. Quien busque un terror más inmersivo y en primera línea puede optar por la cámara en primera persona, sintiendo cada pasillo, cada crujido y cada aparición muy de cerca. Quien prefiera una visión más táctica y control del entorno puede inclinarse por la cámara en tercera persona, similar a la vista de muchos otros juegos recientes de la saga.
El cambio entre ambas perspectivas, según se ha detallado, no está limitado a momentos concretos, sino que se puede hacer de forma relativamente flexible, lo que abre la puerta a afrontar un mismo escenario de distintas maneras. Por ejemplo, se puede explorar un área en tercera persona para tener más control espacial y cambiar a primera persona en un pasillo estrecho para aumentar la sensación de angustia.
Esta doble perspectiva se complementa muy bien con la división entre las secciones de Grace y las de Leon, dando lugar a un título que, en palabras del propio director, se siente casi como “dos juegos completamente distintos” conviviendo dentro de un mismo paquete. Así, el abanico de emociones y ritmos jugables que ofrece Requiem es mucho más amplio de lo habitual en la franquicia.
Un abanico de emociones inédito en la saga
Koshi Nakanishi ha explicado que este enfoque dual permite a Resident Evil Requiem abarcar una gama de sensaciones que no se había visto hasta ahora en la serie. Las partes con Grace se inspiran en experiencias como Resident Evil 2 y Resident Evil 7, donde el miedo, la vulnerabilidad y la gestión del inventario marcan el ritmo, mientras que las secciones con Leon beben más directamente de la energía y la tensión de Resident Evil 4.
De este modo, el juego se convierte en una montaña rusa emocional, alternando momentos de terror lento y opresivo con otros de acción desatada que actúan casi como válvulas de escape. El contraste entre ambas facetas no solo mantiene al jugador alerta, sino que también refuerza la sensación de estar viviendo una historia compleja, con distintos puntos de vista y maneras de afrontar el peligro.
Según Capcom, esta mezcla buscada no es resultado del azar, sino de escuchar la opinión generalizada de la comunidad, que pedía un equilibrio entre el horror clásico y el enfoque más dinámico de las últimas entregas. En lugar de decantarse por una única línea, han optado por integrar ambas, utilizando a Grace y Leon como vehículos perfectos para cada estilo.
El resultado es un Resident Evil que no renuncia a asustar, pero que tampoco se corta a la hora de ofrecer escenas espectaculares, combates intensos y set pieces de alto voltaje, todos ellos integrados en una misma narrativa que va evolucionando a medida que los caminos de los protagonistas se cruzan y se separan.
RE Engine mejorado: atmósfera, iluminación y detalle
En el apartado técnico, Resident Evil Requiem hace uso de una versión mejorada del RE Engine, el motor gráfico propietario de Capcom que ya ha demostrado de sobra su capacidad en títulos recientes de la franquicia. Para esta ocasión, el equipo ha prestado especial atención a la iluminación, las sombras y los pequeños detalles ambientales que, sumados, construyen una atmósfera asfixiante.
Los escenarios de las ruinas de Raccoon City, los interiores del hotel vinculado al pasado de Grace y otras localizaciones clave se benefician de un alto nivel de realismo visual. Las texturas, partículas y efectos climáticos contribuyen a que cada estancia parezca un lugar real y tangible, lo que a su vez hace que los sustos y los encuentros con enemigos resulten más impactantes.
La iluminación dinámica juega un papel crucial en la sensación de miedo: zonas poco iluminadas, pasillos casi a oscuras y destellos repentinos obligan al jugador a moverse con cautela, sin saber bien qué se esconde más allá del siguiente giro. Pequeños sonidos ambientales, como el viento colándose por una ventana rota o el crujido de una puerta en mal estado, completan una experiencia sensorial muy inmersiva.
Además, el motor permite representaciones muy expresivas de los personajes, lo que resulta clave en una historia marcada por el trauma y el conflicto interno. Tanto Grace como Leon muestran emociones y reacciones creíbles, ayudando a que el jugador empatice con ellos incluso en las situaciones más extremas.
Una criatura implacable que no te deja respirar
Siguiendo la tradición de la saga, Resident Evil Requiem incorpora una criatura persistente que actúa como una amenaza casi constante a lo largo de la aventura. En la línea de figuras como Mr. X en Resident Evil 2 o Lady Dimitrescu en Resident Evil Village, este enemigo no se limita a aparecer en escenas prefijadas, sino que puede irrumpir en cualquier momento para ponerte contra las cuerdas.
La presencia de este perseguidor añade una capa adicional de tensión, obligando al jugador a estar en guardia incluso en zonas aparentemente seguras. Escuchar sus pasos a lo lejos, notar cómo se acerca o comprobar que te pisa los talones en un pasillo estrecho multiplica la sensación de angustia, sobre todo durante las secciones de Grace, donde los recursos son más escasos.
El diseño de este tipo de enemigo busca que nunca te sientas del todo cómodo recorriendo los escenarios. Aunque haya momentos de relativa calma, siempre existe la posibilidad de que el perseguidor aparezca de improviso, truncando tus planes y haciéndote replantear la ruta o el uso de los objetos que llevas en el inventario.
En las secciones con Leon, esta criatura también supone una amenaza, pero la manera de afrontarla es distinta, ya que el protagonista dispone de mayor capacidad ofensiva. Aun así, el objetivo no es convertirlo en un simple saco de balas, sino en un rival que siempre constituye un peligro real, tanto por su resistencia como por su capacidad para sorprenderte en el peor momento.
Plataformas, edición y contenido adicional
Resident Evil Requiem está confirmado para PS5, Xbox Series X|S y PC, consolidándose como un lanzamiento pensado para la actual generación de consolas y ordenadores. Esto permite aprovechar mejor las capacidades de hardware actuales, ya sea en tiempos de carga reducidos, mayor resolución, tasas de refresco más altas o uso avanzado de efectos de iluminación y sonido envolvente.
A nivel comercial, el juego se presenta con varias ediciones diferentes para adaptarse a distintos tipos de jugadores. Entre ellas se manejan versiones estándar y ediciones Deluxe, así como packs específicos con nombres como Cerberus Pack o STARS Pack, dependiendo de la plataforma y del distribuidor. Algunas de estas ediciones incluyen extras cosméticos, contenidos descargables o elementos de coleccionista pensados para los fans más dedicados.
También se ha mencionado la existencia de ediciones especiales con carátulas lenticulares y versiones concretas para ciertos mercados (como la edición Deluxe – UK), lo que demuestra la intención de Capcom y de las tiendas asociadas de dar al juego una presencia destacada en los escaparates físicos y digitales.
Estos contenidos adicionales no alteran la trama principal, pero sí ofrecen incentivos en forma de skins, armas iniciales o pequeños extras que permiten personalizar un poco más la experiencia o tener ciertas ventajas en las primeras horas de juego, algo muy habitual en los grandes lanzamientos de la industria actual.
Fecha de lanzamiento, doblaje y accesibilidad
Resident Evil Requiem fue presentado oficialmente durante el Summer Game Fest de 2025, un escaparate ideal para mostrar al mundo los primeros avances de grandes producciones. En ese evento, Capcom no solo presentó el juego, sino que también confirmó su fecha de lanzamiento, fijada para el 27 de febrero de 2026, situándolo como uno de los títulos más esperados de principios de año para los aficionados al género.
Además de la parte visual y jugable, el estudio ha puesto especial cuidado en el apartado sonoro, incluyendo voces y subtítulos que facilitan el acceso al juego a una amplia variedad de jugadores. La intención es que la historia, los diálogos y las pistas auditivas sean comprensibles independientemente de las preferencias de idioma, algo clave en un título donde la atmósfera y la narrativa tienen tanto peso.
Este compromiso con la accesibilidad se refleja también en opciones de configuración pensadas para ajustar la dificultad, la interfaz y ciertos aspectos de la experiencia, de manera que tanto los recién llegados como los veteranos puedan encontrar un punto de equilibrio entre desafío y disfrute. La combinación de opciones gráficas, de sonido y de control permite adaptar el juego a diferentes gustos y necesidades.
Al situarse después de Resident Evil Village como el noveno título principal de la saga, Requiem tiene la difícil tarea de mantener el listón alto y, al mismo tiempo, ofrecer algo fresco. La fecha de lanzamiento y la ventana temporal elegida apuntan a que Capcom confía en el tirón del juego, colocándolo en un periodo con espacio suficiente para destacar dentro del calendario de lanzamientos.
Resident Evil Requiem se perfila como una experiencia de survival horror compleja, variada y muy cuidada, capaz de combinar la nostalgia de volver a Raccoon City con mecánicas modernas y una historia marcada por el trauma, la investigación y el choque entre el miedo puro y la acción trepidante. Con su sistema de doble perspectiva, el uso del RE Engine mejorado y la convivencia de dos estilos jugables bien diferenciados, tiene todos los ingredientes para atrapar tanto a los fans de toda la vida como a quienes se acerquen por primera vez al universo de Resident Evil.