REGALADE, el nuevo gran mapa de galaxias del cielo completo

Última actualización: 26/02/2026
Autor: Isaac
  • REGALADE reúne cerca de 80 millones de galaxias en el catálogo más extenso hasta la fecha
  • Combina catorce grandes bases de datos y la misión Gaia para limpiar y unificar la cartografía cósmica
  • Cubre todo el cielo hasta más de seis mil millones de años luz y reduce drásticamente los vacíos del universo cercano
  • Se convierte en una herramienta clave para estudiar fenómenos transitorios y cuenta con un visor interactivo accesible al público

Mapa de galaxias del cielo completo

El universo observable acaba de ganar un nuevo mapa de referencia. Un equipo internacional de investigación, liderado desde Barcelona, ha presentado REGALADE, un catálogo astronómico que aspira a convertirse en la base de datos de galaxias más utilizada por la comunidad científica en los próximos años.

Lejos de ser un simple listado, REGALADE integra información dispersa en diferentes proyectos para crear una cartografía del cielo mucho más homogénea, profunda y precisa. Esta herramienta promete cambiar la manera en que se localizan y estudian los eventos cósmicos más extremos, desde supernovas hasta fusiones de estrellas de neutrones.

Un proyecto liderado desde el Instituto de Ciencias del Cosmos de la UB

El desarrollo de REGALADE está encabezado por el Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB) y el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC), con la participación de un consorcio internacional de especialistas en astrofísica y grandes bases de datos.

El trabajo se ha publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, una de las publicaciones de referencia en astrofísica, y está firmado como autor principal por el investigador Hugo Tranin (ICCUB). En el proyecto también intervienen, entre otros, científicos como Nadia Blagorodnova, Marco Antonio Gómez Muñoz y Maxime Wavasseur, vinculados igualmente al ICCUB.

Según subraya el equipo, REGALADE nace de una necesidad muy concreta de la comunidad científica: contar con un recurso único, coherente y bien calibrado que cubra todo el cielo. Hasta ahora, los astrónomos dependían de varios catálogos populares, cada uno con sus propias limitaciones de cobertura, profundidad o tipos de datos incluidos.

«REGALADE empezó como un reto para mejorar la experiencia de usuario: los astrónomos confiaban en muchos catálogos distintos, pero ninguno era realmente completo ni ofrecía toda la información necesaria», explica Hugo Tranin en la presentación del estudio, destacando el enfoque práctico del proyecto.

Catálogo REGALADE de galaxias

REGALADE: el catálogo de galaxias más extenso hasta la fecha

REGALADE reúne en un único producto cerca de 80 millones de galaxias distribuidas por todo el cielo, lo que lo convierte, a día de hoy, en el catálogo de galaxias más amplio y completo jamás publicado. El objetivo no es solo acumular objetos, sino ofrecer para cada uno de ellos información clave y homogénea.

Entre los datos que incorpora el catálogo destacan distancias estimadas, medidas precisas de posición en el cielo y masas estelares para una gran fracción de las galaxias. Estos parámetros son esenciales para contextualizar cualquier fenómeno cósmico y poder compararlo con otros sucesos similares en diferentes entornos galácticos.

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El equipo responsable califica REGALADE como un «punto de inflexión» para la astronomía moderna, ya que facilita el trabajo de quienes estudian el universo en evolución, especialmente en el ámbito de la astrofísica de dominio temporal, centrada en los cambios y eventos que ocurren en escalas de tiempo humanas.

Una de las claves del proyecto es la integración de múltiples fuentes. REGALADE combina datos de catorce catálogos astronómicos ampliamente utilizados con resultados procedentes de estudios de imagen profunda, lo que le permite abarcar tanto el universo cercano como regiones mucho más lejanas y débiles.

Los responsables del trabajo han puesto un énfasis particular en la calidad de los datos: el catálogo no se limita a fusionar listados, sino que aplica criterios de limpieza y validación para minimizar errores y redundancias, algo crucial cuando se manejan decenas de millones de objetos celestes.

Una cartografía que rellena los huecos del universo cercano

Hasta ahora, los catálogos disponibles presentaban una limitación muy clara: a partir de unos 300 millones de años luz (aproximadamente 100 megapársecs), la información se volvía incompleta. Esto dejaba «agujeros» importantes en el mapa del universo relativamente próximo a nuestra galaxia.

Estos vacíos se traducían, en la práctica, en dudas a la hora de identificar la galaxia anfitriona en la que se producía un evento transitorio. Para fenómenos poco energéticos o moderadamente lejanos, simplemente no había datos suficientes sobre todas las posibles galaxias candidatas en la región del cielo afectada.

REGALADE ha logrado cerrar buena parte de esos huecos mediante la combinación sistemática de grandes estudios y, sobre todo, gracias al uso de la misión Gaia como referencia para depurar el catálogo. El resultado es un mapa donde las zonas sin cobertura se reducen drásticamente.

La misión Gaia, de la Agencia Espacial Europea (ESA), lanzada en 2013, se diseñó para construir el mapa tridimensional más detallado de la Vía Láctea. Sus mediciones extremadamente precisas de posición y brillo han permitido distinguir con mucha fiabilidad qué objetos son estrellas de nuestra galaxia y cuáles son galaxias lejanas mal clasificadas en trabajos previos.

Al cruzar la información de REGALADE con los datos de Gaia, los investigadores han podido eliminar del catálogo un gran número de estrellas que aparecían erróneamente etiquetadas como galaxias, y también identificar galaxias satélite ocultas en la Vía Láctea, mejorando así la pureza de la muestra y evitando confusiones en los análisis científicos.

Profundidad y cobertura: del vecindario cósmico a miles de millones de años luz

Una de las características más llamativas de REGALADE es su escala. El catálogo no solo cubre todo el cielo, sino que se extiende hasta más de seis mil millones de años luz, lo que abre la puerta a estudios que abarcan una fracción muy significativa del universo observable.

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Según detalla el equipo, esta profundidad permite cartografiar del orden del 10 % del volumen del universo que podemos observar desde la Tierra. Aunque esa cifra pueda parecer modesta, en términos cosmológicos supone un volumen inmenso con millones de galaxias distribuidas en estructuras de gran escala.

Esta amplitud de cobertura hace posible, por ejemplo, seguir la distribución de materia a gran escala, analizar cúmulos de galaxias o estudiar cómo se organizan las estructuras cósmicas en diferentes épocas de la historia del universo. Todo ello con una única base de datos de referencia.

Además, su capacidad para abarcar tanto las zonas más cercanas como regiones muy distantes lo convierte en una herramienta especialmente versátil para correlacionar observaciones realizadas en distintas longitudes de onda, desde el infrarrojo hasta los rayos X, e incluso con señales no electromagnéticas. Esto facilita la comparación con imágenes muy detalladas, como las obtenidas de galaxias individuales muy estudiadas.

En este contexto, REGALADE se perfila como un recurso clave para la astronomía multimensajero, un campo que combina información procedente de diferentes tipos de señales cósmicas —luz, rayos gamma, neutrinos, ondas gravitacionales— para obtener una visión más completa de los fenómenos extremos del universo.

Un aliado esencial para estudiar fenómenos transitorios

El desarrollo de REGALADE está estrechamente ligado al auge de la astrofísica de dominio temporal, que se centra en eventos que aparecen y desaparecen en cuestión de segundos, días o meses. Supernovas, estallidos de rayos gamma, fusiones de agujeros negros o de estrellas de neutrones son algunos ejemplos.

Cuando un telescopio detecta uno de estos sucesos repentinos, el primer reto es saber en qué galaxia se ha producido y a qué distancia está. Sin esos datos, resulta complicado estimar su energía real, su frecuencia en el universo o compararlo con otros eventos de naturaleza similar.

Hasta ahora, la falta de un catálogo unificado y profundo complicaba este trabajo. Los investigadores tenían que consultar varios listados, con coberturas parciales y metodologías distintas, lo que añadía tiempo y cierta incertidumbre al proceso de identificación de la galaxia anfitriona.

Con REGALADE, el panorama cambia de forma notable. Según señala el propio Hugo Tranin, el nuevo catálogo permite obtener distancias para más del 75 % de los fenómenos transitorios reportados en el mundo cada día, una cifra que representa una mejora muy significativa respecto a la situación anterior.

Esta capacidad de respuesta rápida será especialmente valiosa en la era de los grandes observatorios de nueva generación, que multiplicarán el número de eventos detectados a diario y exigirán herramientas automáticas y robustas para su análisis.

El papel de los grandes observatorios y la astronomía del futuro

En los próximos años, instalaciones como el Vera C. Rubin Observatory, en Chile, transformarán la manera en que se observa el cielo. Este telescopio llevará a cabo un seguimiento continuo y muy profundo de grandes áreas, detectando millones de cambios y eventos transitorios cada noche.

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En un escenario así, disponer de un catálogo como REGALADE se vuelve casi imprescindible. Según remarca la investigadora Nadia Blagorodnova, REGALADE permitirá identificar con rapidez qué galaxias están asociadas a cada evento nuevo, algo fundamental para priorizar observaciones de seguimiento y no perder fenómenos raros o poco habituales.

La combinación de telescopios que vigilan el cielo en tiempo real, detectores de ondas gravitacionales y catálogos de galaxias bien calibrados abre la puerta a descubrir clases de sucesos que todavía no se han descrito o a comprender mejor procesos extremos que apenas empezamos a explorar.

En Europa, la participación de instituciones como el ICCUB y el IEEC en proyectos de este tipo refuerza el papel de la comunidad científica europea en la astronomía de grandes datos, un ámbito en el que el volumen de información crece de forma exponencial y requiere infraestructuras avanzadas de cálculo y análisis.

REGALADE se integra así en una tendencia más amplia hacia la ciencia abierta y las bases de datos accesibles, donde los resultados no se limitan a un grupo cerrado de investigadores, sino que se ponen a disposición de la comunidad para que puedan explotarse en multitud de contextos distintos.

Un «visor del cielo» abierto a la comunidad

Además del propio catálogo, el equipo responsable ha desarrollado un visor interactivo que permite explorar REGALADE de forma visual. A través de esta herramienta, cualquier persona interesada puede navegar por el cielo y desplazarse entre millones de galaxias con unos pocos clics.

Más allá del uso profesional, este tipo de recursos tienen un potencial importante para la divulgación científica y la enseñanza, ya que permiten mostrar de manera intuitiva la estructura del universo y la enorme variedad de galaxias que lo pueblan.

Para la comunidad de astrónomos, el visor actúa como una puerta de entrada rápida a la información contenida en el catálogo, facilitando la inspección visual de zonas de interés, la comparación de regiones del cielo y la identificación preliminar de galaxias relevantes para un determinado estudio.

REGALADE, en este sentido, no se plantea solo como una tabla gigantesca de números, sino como un ecosistema de herramientas pensadas para hacer más ágil la investigación, desde el análisis automatizado hasta la exploración interactiva del firmamento.

En conjunto, la aparición de este catálogo marca un nuevo paso en la forma de organizar y aprovechar los datos astronómicos: un recurso único que reúne, limpia y armoniza la cartografía galáctica disponible, simplificando el trabajo diario de los científicos y preparando el terreno para la avalancha de información que traerán los observatorios del futuro.

Mapa de la Vía Láctea-0
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