Probablemente hayas escuchado el argumento de que el universo es una simulación por computadora. La idea es bastante simple: todo lo que sabemos, experimentamos y … bueno, son nada más que bytes en una computadora cósmica.

La lógica es difícil de refutar. Si es hipotéticamente posible para cualquier civilización simular un universo, habrá más simulaciones que las ‘reales’.

Lo que significa que, estadísticamente, es más probable que seamos software que seres físicos emergentes.

No puedo criticar el argumento, excepto en torno a lo que significa ‘simular un universo’.

Conozco a muchas personas que lo creen.

Pero no conozco a nadie a quien le importe.

Es como … bueno, ¿y qué? Si el universo es una simulación, ¿qué significa eso para la humanidad?

¿Para la ciencia?

¿Por cómo debería vivir mi vida?

El concepto no se adhiere a la mayoría de las personas. Conscientemente entienden la idea y aprecian el argumento. ¿Pero quién vive su vida como si fuera verdad?

Considere en comparación: algunas personas creen en un dios amoroso y todopoderoso. Algunos creen que el universo está lleno de conciencia y energía psíquica. Otros creen en el capitalismo humanista secular como la fuerza impulsora de la civilización. Para muchas de estas personas, cambia las cosas.

Cómo ven el mundo y a sí mismos.

Cómo actúan

A lo que aspiran.

Pero el universo simulado no parece cambiar mucho.

Las personas que lo creen parecen olvidar que lo creen hasta que lo recuerdan, difícilmente de la forma en que esperarían responder a la mayor revelación filosófica de la historia.

¿Qué causa la respuesta mediocre? ¿Es un caso de conformidad social, como en, es aceptable ser apasionado por la religión o la política, pero no por la filosofía tecnológica?

Quizás no lo sé.

Pero sospecho que la idea no resuena con nosotros inconscientemente.

Si eres una persona religiosa, puedes estudiar tu fe conscientemente. Pero inconscientemente, en tus emociones, instintos, sueños y experiencias, es donde lo vives.

Sin embargo, la hipótesis del universo simulado es solo una idea. No deja que el pensamiento consciente penetre en tu inconsciente.

Por lo tanto, no tiene mucho impacto en tus emociones, instintos, sueños o experiencias.

Sigue siendo un juguete filosófico, no la clave de la verdad universal.

Hay una lección en esto: tu inconsciente es poderoso. Más poderoso de lo que podrías apreciar. Impide (o alienta) que ideas extrañas cambien su comportamiento.

Es por eso que las personas saben que deben fumar menos, comer mejor y dormir más … pero no lo hacen. Saber es una actividad consciente, mientras que tus hábitos provienen de tu inconsciente.