El "Plan de Estabilización Económica (PEE)" conocido popularmente como "Plan cruzado", Fue un plan económico brasileño creado durante el gobierno de Jose Sarney en 1986, por el entonces Ministro de Finanzas Dilson Funaro y los economistas João Sayad, Edmar Bacha, André Lara Resende y Persio Arida, para contener el proceso de inflación desenfrenada.

Así, por la Ley N ° 2.283 del 27 de febrero de 1986, el plan económico se estableció bajo el lema de "inflación cero”, Que entró en vigencia el 28 de febrero de 1986 y duró hasta el 16 de enero de 1989, cuando fue reemplazado por el Nuevo Cruzado.

Para saber más: José Sarney

Causas principales y características

La hiperinflación brasileña durante la década de 1980 permitió ganancias financieras a quienes se ocupan del proceso especulativo, así como a las empresas más competitivas del mercado.

A su vez, la inflación tenía un carácter inercial, según el cual la inflación misma se alimentaba de sí misma en un proceso de retroalimentación, siendo la causa del aumento. Por esta razón, la "desindexación de la economía" sería la única forma de eliminar la fuente de la especulación financiera que causó este fenómeno.

Así, se adoptaron las siguientes medidas:

  • Reforma monetaria, con la transformación del Cruzeiro en moneda Cruzado, que valía 1000 veces más;
  • Congelación de los precios minoristas por un período de un año al 27 de febrero de 1986;
  • Congelación y corrección salarial automática cuando las tasas alcanzaron una inflación del 20%;
  • Anticipo del 33% del salario mínimo;
  • Congelación del tipo de cambio;
  • Creación del Fondo Nacional de Desarrollo (FND) para la implementación del Plan de Meta responsable del área de infraestructura económica e insumos básicos.

Contexto histórico

Entre 1983 y 1985, la inflación registró tasas de 230% por año. Sin embargo, el pronóstico para 1986 era de hasta el 400% por año. Sin embargo, la condición interna y externa del país fue relativamente buena, ya que hubo un superávit en las exportaciones y los precios del petróleo disminuyeron en el mercado internacional.

Mientras tanto, las cuentas públicas estaban equilibradas y sin las presiones inflacionistas del déficit público, lo que favoreció la implementación de una reforma económica más radical.

De hecho, si en febrero de 1986 la inflación alcanzó el 14,36%, el mes siguiente después de la implementación del ESP, ya había una deflación del -0,11%. En los meses siguientes, la inflación se mantuvo bajo control.

Sin embargo, la política monetaria de elevar las tasas de interés para frenar el consumo y alentar el ahorro no funcionó como debería (de hecho, se retiraron las cuentas de ahorro, dirigidas al consumo de bienes) y una situación de desequilibrio oferta y demanda debido al aumento del consumo. Como el gobierno no pudo controlar sus gastos o corregir fallas con medidas impopulares, el Plan Cruzado comenzó a mostrar fallas.

Además, la congelación de precios impidió a los productores reajustar sus precios, lo que finalmente redujo la rentabilidad de los productos o incluso hizo que la producción fuera inviable, especialmente de los géneros afectados por las condiciones estacionales.

El resultado inmediato de este fenómeno fue la escasez de bienes y las largas colas en los supermercados. A pesar de esto, el consumo continuó aumentando. Por otro lado, la congelación del tipo de cambio provocó que Brasil perdiera una porción significativa de sus reservas internacionales de divisas.

Finalmente, después de las elecciones del 15 de noviembre de 1986, el PEE definitivamente fracasó y la inflación volvería con más fuerza que en el período previo al Plan Cruzado.

En 1987, debido a la crisis económica desenfrenada, Brasil decretó la moratoria de la deuda externa. Aun así, el Cruzado seguirá siendo una moneda nacional hasta enero de 1989, cuando fue reemplazado por el Nuevo Cruzado.