Personificación

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Personificación

UNA personificación, también llamado prosopopeia o animismo, es una forma de hablar, más precisamente, una figura pensante ampliamente utilizado en textos literarios.

Está directamente relacionado con el significado (campo semántico) de las palabras y corresponde al efecto de “personificar”, es decir, dar vida a seres inanimados.

La personificación se utiliza para asignar sensaciones, sentimientos, comportamientos, características y / o cualidades esencialmente humanas (seres animados) a objetos inanimados o seres irracionales, por ejemplo:

El día despertó contento.

Según el ejemplo, la característica de «despertar feliz» es una característica humana, que, en este caso, se atribuye al día (sustantivo inanimado).

Tenga en cuenta que la personificación también puede atribuir cualidades de seres animados a otros seres animados, por ejemplo:

El perro sonrió al dueño.

Ejemplos de personificación

A continuación se muestran algunos ejemplos en los que se utiliza la personificación:

  1. EL el dia desperté feliz es el sonríe sonríe para mi.
  2. EL viento silbaba esta mañana cuando el cielo lloraba.
  3. Esa noche, luna besada el cielo.
  4. Después de la erupción del volcán, el fuego bailado entre las casas.

En los ejemplos anteriores, se observa el uso de personificación, ya que las características de los seres animados (que tienen alma, vida) se atribuyen a seres inanimados (sin vida).

Nótese que los verbos ligados a sustantivos inanimados (día, sol, viento, fuego y luna) son características del ser humano: despertarse, sonreír, silbar, llorar y besar.

Figuras del lenguaje

Las figuras retóricas son recursos estilísticos muy utilizados en los textos literarios, por lo que el enunciador (emisor, autor) pretende dar más énfasis a su discurso.

Así, utiliza las palabras en sentido connotativo, es decir, en sentido figurado, en detrimento del sentido real atribuido a la palabra, el sentido denotativo.

Las figuras retóricas se clasifican en:

Curiosidad

La palabra personificación, derivada del verbo personificar, tiene un origen latino. Está formado por los términos «persona”(Persona, rostro, máscara) y el sufijo»-perro«, que denota acción. Es decir, significa, literalmente, una» persona enmascarada «.

De la misma manera, la palabra prosopopeia, derivada del griego, está formada por los términos “prosopon«(Persona, rostro, máscara) y»poeio«(Fingir). Es decir, significa «persona que finge».