- One UI 8.5 introduce casi 100 iconos de aplicaciones rediseñados con efecto 3D y estilo más realista, alineados con el nuevo lenguaje "Liquid Glass" de Samsung.
- Las apps propias de Samsung estrenan interfaces renovadas con barras inferiores flotantes, menús reorganizados y un panel rápido mucho más personalizable.
- La actualización, basada en Android 16, llega primero en forma de beta a los Galaxy S25 en Europa y otros mercados, y debutará de forma estable junto a la gama Galaxy S26.
- Además del rediseño visual, One UI 8.5 suma mejoras de IA, batería, seguridad, accesibilidad y nuevas funciones en apps como Mis Archivos, Reloj, Samsung Health o Bixby.

Samsung ha empezado a mover ficha con One UI 8.5 (basada en One UI 8 con Android 16), una de las renovaciones más grandes de su capa en los últimos años, centrada en el aspecto visual de los móviles Galaxy. Más allá de las típicas correcciones internas, esta versión apuesta por un cambio claro en los iconos y en el diseño de las aplicaciones, con un lenguaje gráfico unificado que se deja notar desde el primer minuto.
La compañía ya ha puesto en marcha el programa beta para los Galaxy S25 en varios países europeos como Alemania, Polonia o Reino Unido, además de otros mercados internacionales. Mientras España espera su turno, las distintas filtraciones y los primeros registros de cambios permiten hacerse una idea muy precisa de cómo será el rediseño de iconos y apps en One UI 8.5 y de qué pueden esperar los usuarios cuando llegue la versión estable junto a los Galaxy S26.
Nuevo lenguaje visual: iconos 3D y estilo «Liquid Glass» propio de Samsung

Una de las grandes novedades es el lavado de cara completo de los iconos de las aplicaciones de Samsung. Filtraciones recientes han dejado ver casi 100 iconos renovados, extraídos directamente de compilaciones internas y no de temas externos, lo que confirma que se trata del nuevo estilo oficial de la casa.
Los iconos adoptan un diseño más tridimensional y “plástico”, con sombras suaves, brillos sutiles y sensación de volumen. La idea de Samsung es actualizar su imagen sin renunciar a los colores vivos característicos de One UI, alejándose de las propuestas más planas y monocromáticas que han tomado fuerza en otras capas Android.
Este cambio se integra en un lenguaje visual que Samsung describe internamente como una interpretación propia del estilo “Liquid Glass”. En la práctica se traduce en elementos circulares con aspecto de cristal, fondos ligeramente desenfocados y capas semitransparentes en paneles y menús, siempre con una prioridad clara: mantener la legibilidad de textos y botones, incluso sobre fondos borrosos.
Las capturas que han salido a la luz muestran que la marca ha intentado evitar uno de los puntos más criticados en algunos sistemas rivales: la pérdida de contraste y de claridad al mezclar transparencias y colores. En One UI 8.5 los elementos clave se siguen leyendo con facilidad, algo especialmente relevante en ajustes, notificaciones y panel rápido.
Casi 100 iconos renovados: qué apps cambian de cara

La filtración de recursos gráficos internos confirma que el rediseño no se queda en un puñado de apps, sino que afecta a decenas de aplicaciones nativas de Samsung. Entre las más reconocibles están Teléfono, Contactos, Mensajes, Cámara, Samsung Health, Game Booster, Bixby, Modos y Rutinas, Samsung Internet, Calendario, Notas o Recordatorios.
En Teléfono, por ejemplo, el clásico icono del auricular pasa a tener un contorno más marcado y un relieve discreto, mientras que Contactos incorpora siluetas humanas con gradientes suaves, con un aspecto más realista que el de versiones previas. En Cámara, las lentes ganan presencia visual, reforzando la sensación de producto fotográfico avanzado.
Aplicaciones orientadas al rendimiento y la personalización, como Game Booster o Modos y Rutinas, apuestan por símbolos más dinámicos: texturas metálicas en los controles de juegos, engranajes en movimiento o iconos abstractos asociados a funciones de inteligencia artificial. El objetivo es que, con solo mirar el icono, el usuario identifique mejor el tipo de función.
Samsung Health también se suma a este lenguaje renovado, con elementos como el pulso cardiaco o los gráficos de actividad representados en 3D. El conjunto de iconos mantiene las proporciones cuadradas con esquinas redondeadas típicas de One UI, pero con más profundidad, sombras que se adaptan al modo claro/oscuro y una mayor coherencia visual entre apps.
En algunos mercados, especialmente China, ciertas aplicaciones regionales tendrán iconos específicos, adaptados a servicios locales de pago o plataformas propias. Sin embargo, la base del diseño 3D será la misma en todo el mundo, incluidos España y el resto de Europa, donde se priorizarán las apps globales y las opciones de personalización habituales mediante Good Lock.
Interfaz de apps rediseñada: barras flotantes y más coherencia
El cambio visual de One UI 8.5 no se limita a los iconos: la interfaz de muchas aplicaciones propias se ha reorganizado para resultar más limpia y coherente. Uno de los elementos más llamativos es la aparición de una barra inferior con forma de “píldora” en numerosas apps, desde el Teléfono o Reloj hasta herramientas como Calendario o Samsung Internet.
Esta barra inferior actúa como zona principal de navegación y acciones rápidas, con botones flotantes que permiten cambiar de pestaña, añadir nuevos eventos, controlar la reproducción o acceder a funciones contextuales según la app. El objetivo es concentrar la interacción en la parte baja de la pantalla, algo que mejora bastante el uso con una sola mano en móviles grandes.
La compañía también ha retocado menús y paneles internos de aplicaciones como Mis Archivos o la Grabadora de voz. En esta última, por ejemplo, cada grabación se muestra en su propio bloque con colores diferenciados y una separación visual más clara entre pistas, lo que facilita localizar audios largos y tener una vista rápida de lo que hay guardado.
La herramienta para personalizar la pantalla de bloqueo recibe otro empujón estético, con un editor más visual y nuevas animaciones asociadas al clima. Las fotos con personas o mascotas se integran mejor gracias a un diseño automático que recoloca reloj y widgets para no tapar caras u objetos importantes, evitando composiciones extrañas sin que el usuario tenga que retocarlo todo manualmente.
En general, la sensación que transmiten las primeras pruebas es la de una interfaz más compacta, moderna y homogénea, aunque algunos detalles recuerdan inevitablemente a tendencias vistas en iOS y otras capas Android recientes. Aun así, Samsung mantiene su propio toque en iconografía, tipografías y uso del color.
Panel rápido y ajustes: más personalización y orden
One UI 8 ya introdujo cambios en el panel de ajustes rápidos, pero es con One UI 8.5 cuando se abre del todo la mano a la personalización. El panel rápido pasa a ser prácticamente configurable pieza por pieza: es posible reordenar, añadir o quitar interruptores, cambiar el tamaño de las tarjetas y reorganizar deslizadores como el brillo o el volumen.
Además del rediseño visual —con botones más redondeados, fondos semitransparentes y animaciones suaves—, Samsung ha potenciado la idea de que cada usuario pueda montarse un panel rápido adaptado a su forma de usar el móvil. En la práctica, esto permite tener en un solo gesto las funciones que más se usan sin tener que bucear constantemente por los menús de ajustes.
Entre las novedades ocultas en este panel se encuentran accesos directos a funciones como las transmisiones de audio Auracast o el nuevo sistema de “Almacenamiento compartido” de Mis Archivos. Esto refuerza el papel del panel rápido como centro de control del teléfono, más allá de encender o apagar WiFi y Bluetooth.
También se ha mejorado la sección de batería dentro de los ajustes, con una presentación más clara de la autonomía restante, el estado de carga y el uso diario de la última semana. Esta información se agrupa en una pantalla renovada, con gráficos más entendibles y modos de ahorro divididos en opciones Estándar y Máximo para que el usuario decida hasta qué punto quiere recortar funciones.
Para quienes usan el móvil como herramienta de trabajo, One UI 8.5 pulirá la experiencia en Samsung DeX, manteniendo tamaños y posiciones de ventanas al volver a abrir las apps, de modo que el entorno de escritorio se sienta más estable y menos “reseteado” en cada sesión.
Funciones de IA y apps propias que acompañan al rediseño
Aunque el foco de esta actualización es el aspecto visual, Samsung aprovecha One UI 8.5 para consolidar el papel de la inteligencia artificial en el sistema. Photo Assist incorpora una generación de imagen continua que permite crear varias variantes con IA sin tener que ir guardándolas una a una, revisándolas luego desde un historial.
Bixby, el asistente de la marca, gana mejor comprensión del lenguaje natural, de forma que ya no es tan necesario memorizar comandos exactos. Además, se añade un historial de conversaciones accesible desde un panel lateral para repasar peticiones previas y reutilizar órdenes sin tener que repetirlas.
En el terreno de la conectividad, el nuevo “Almacenamiento compartido” en Mis Archivos permite acceder desde un Galaxy a los archivos almacenados en otros móviles, tablets o PCs de Samsung, e incluso a ciertos televisores de la marca, previa confirmación en el dispositivo remoto. Es una forma de acercar más el ecosistema Galaxy sin obligar a usar servicios de terceros.
Las opciones de audio se amplían gracias a la integración con Auracast, la tecnología que permite difundir sonido a varios receptores compatibles. One UI 8.5 agrupa tanto la emisión como la escucha en un menú específico y añade las llamadas “transmisiones de voz”, con las que se puede enviar la voz captada por el micrófono del móvil a los dispositivos que estén escuchando la señal.
Otras apps de la casa, como Samsung Health, Reloj o el widget del Tiempo, también evolucionan junto al nuevo diseño. Health integra los datos de medicación y mindfulness en sus informes semanales y permite iniciar sesiones de meditación desde el Galaxy Watch, mientras que el Reloj suma fondos dinámicos basados en el clima. El widget de Tiempo muestra ahora una gráfica si se esperan lluvias en las próximas horas y añade un índice de polen para quienes sufren alergias.
Seguridad, accesibilidad y pequeños detalles de uso diario
A la vez que moderniza la estética de iconos y aplicaciones, Samsung introduce mejoras discretas pero relevantes en seguridad, accesibilidad y calidad de vida para el uso diario de los Galaxy. Una de las más comentadas es la protección antirrobo mediante bloqueo por autenticación fallida.
Esta función permite que el móvil bloquee automáticamente la pantalla si detecta demasiados intentos fallidos de acceso mediante huella, PIN, patrón o contraseña, dificultando que alguien que haya robado el dispositivo pueda seguir trasteando con él. También se amplía la verificación de identidad a más apartados sensibles de la configuración.
En accesibilidad, One UI 8.5 facilita el control de audífonos Bluetooth desde un acceso directo, con una ventana emergente rápida para cambiar programas de audición o activar el sonido ambiente. Además, se añaden nuevas opciones para manejar la ampliación de pantalla con ratón o teclado, y acciones de permanencia y en las esquinas para asignar funciones personalizadas cuando el puntero se queda quieto o se posa en cada esquina.
Entre los ajustes menos vistosos pero prácticos se encuentran las alertas anticipadas en Recordatorios, que permiten elegir cuánta antelación queremos antes de que venza una tarea, o la posibilidad de hacer grabaciones de pantalla parciales, seleccionando solo el área que interesa en lugar de capturar todo el panel.
La calculadora también gana algo de inteligencia, sugiriendo números y fórmulas copiados en el portapapeles para pegarlos con un toque, mientras que otras partes de la interfaz, como Quick Share, dejan filtrar quién puede enviar archivos, limitando el intercambio a dispositivos conectados a la misma cuenta de Samsung o Google.
Disponibilidad en Europa y relación con los Galaxy S25 y S26
One UI 8.5 está basado en Android 16 y se desplegará en dos tiempos. Por un lado, la beta ya se ha abierto para la serie Galaxy S25 en países como Alemania, Reino Unido, Polonia, Corea del Sur, India o Estados Unidos, con la inscripción gestionada desde la app Samsung Members. Tras unirse al programa, la actualización se descarga desde el menú habitual de “Actualización de software”.
En el caso de España y otros países de la Unión Europea, el calendario suele ir algo desfasado respecto a los primeros mercados, pero la estrategia de la marca apunta a un lanzamiento escalonado relativamente corto. La idea es utilizar las pruebas con los S25 para pulir errores, mejorar la estabilidad y ajustar detalles del nuevo diseño antes de que la versión estable llegue a más modelos.
La gran puesta de largo de este rediseño se producirá con la familia Galaxy S26, que estrenará One UI 8.5 de serie. Los distintos informes señalan que la serie contará con un diseño de hardware continuista pero con módulos de cámara actualizados y bordes más redondeados, reforzando la integración entre el aspecto físico del dispositivo y la nueva estética del software.
Una vez presentados los S26, Samsung prevé extender One UI 8.5 a una lista amplia de dispositivos Galaxy recientes, manteniendo su política de actualizaciones prolongadas para gamas alta y parte de la gama media. Esto significa que muchos usuarios en Europa podrán beneficiarse del nuevo diseño sin necesidad de cambiar de móvil.
Conviene recordar que las versiones beta, aunque permiten probar antes que nadie el rediseño de iconos y apps, siguen siendo software de prueba: es posible encontrar fallos, consumos de batería anómalos o incompatibilidades con aplicaciones bancarias y servicios sensibles, por lo que no es la opción más recomendable para el móvil principal de todo el mundo.
One UI 8.5 se perfila como una actualización continuista en la base —sigue apoyándose en Android 16— pero muy ambiciosa en lo que se ve y en cómo se usan las apps del día a día. El nuevo lenguaje gráfico con iconos 3D, barras inferiores flotantes y panel rápido altamente personalizable, acompañado de mejoras en IA, seguridad, batería y accesibilidad, apunta a cambiar de forma notable la sensación de uso de los Galaxy cuando la actualización aterrice de forma estable en Europa.