- La XIV Olimpiada Informática de Extremadura reúne a 85 estudiantes de 17 centros educativos de la región.
- La competición se celebra de forma simultánea en la Escuela Politécnica de Cáceres y en el Centro Universitario de Mérida.
- El evento combina pruebas de ingenio y programación con actividades divulgativas y de convivencia en el entorno universitario.
- Los mejores clasificados en programación representarán a Extremadura en la Olimpiada Española de Informática.

La Olimpiada Informática de Extremadura ha vuelto a convertirse en una cita clave para el alumnado preuniversitario de la región interesado en la programación y las tecnologías digitales. En su decimocuarta edición, la jornada ha estado marcada por un ambiente de sana competencia, compañerismo y acercamiento al entorno universitario.
A lo largo de un día completo de pruebas, actividades y momentos de convivencia, decenas de estudiantes de Educación Secundaria y Bachillerato han tenido la oportunidad de poner a prueba sus conocimientos, su creatividad y su capacidad para resolver problemas, siempre guiados por profesorado y personal universitario que han arropado el desarrollo del evento.
XIV edición: participación, sedes y estructura de la competición
En esta XIV edición, la Olimpiada ha logrado reunir a 85 estudiantes procedentes de 17 institutos y colegios de diferentes puntos de Extremadura, acompañados por 21 docentes que han ejercido como preparadores, mentores y apoyo durante toda la jornada. La cifra consolida a este certamen como una de las iniciativas de referencia en el ámbito de la informática educativa en la comunidad autónoma.
La competición se ha desarrollado de manera simultánea en dos sedes universitarias: la Escuela Politécnica de Cáceres y el Centro Universitario de Mérida. En la primera se han congregado 61 participantes, mientras que en la sede emeritense han competido 24 alumnos y alumnas, repartidos entre las distintas modalidades que plantea la Olimpiada.
Esta organización a dos bandas permite que el evento se acerque al estudiantado de diferentes zonas geográficas de la región, reduciendo desplazamientos y facilitando que centros muy diversos puedan tomar parte. Al mismo tiempo, abre las puertas de la universidad a jóvenes que están en pleno proceso de decisión sobre su futuro académico.
Durante la jornada se han intercalado retos de programación, pruebas de ingenio y actividades divulgativas relacionadas con la informática y las tecnologías de la información. Más allá del componente competitivo, el diseño del programa busca que el alumnado se familiarice con conceptos avanzados y con el funcionamiento real de los estudios superiores en este campo.
El evento cuenta con la colaboración de la Universidad de Extremadura y de entidades profesionales y tecnológicas, lo que refuerza su carácter formativo y su vinculación con el tejido científico y técnico de la región. Profesores universitarios, responsables de departamentos y representantes institucionales se implican activamente tanto en la organización como en la clausura.
Un acto de clausura con respaldo institucional y académico
La jornada ha culminado con un acto de clausura en el que se ha puesto de manifiesto el respaldo institucional a la Olimpiada. En la ceremonia han intervenido representantes de la Universidad de Extremadura y de la comunidad tecnológica, subrayando el valor de este tipo de iniciativas para despertar vocaciones y reforzar el talento local.
Entre las personas asistentes han estado el vicerrector de Transformación Digital de la Universidad de Extremadura, Javier Berrocal Olmeda; el director del Departamento de Ingeniería de Sistemas Informáticos y Telemáticos, Pedro José Clemente Martín; y el director del Departamento de Tecnología de Computadores, José María Granado Criado.
También han participado en el acto el director general de la Fundación COMPUTAEX, Juan Antonio Rico Gallego, y el director del Centro Universitario de Mérida, Pedro J. Pardo Fernández, además de representantes del Ilustre Colegio Profesional de Ingenieros en Informática de Extremadura, que se suma de forma habitual a este tipo de actividades divulgativas y de promoción del sector.
La coordinación general de la Olimpiada corre a cargo de María Luisa Durán Martín Merás, que ha acompañado al profesorado de los centros participantes, al alumnado y al resto de miembros de la organización durante toda la jornada. Su papel resulta clave para mantener la continuidad del proyecto y adaptar cada edición a las necesidades del estudiantado.
En su conjunto, la clausura sirve como espacio de reconocimiento al esfuerzo de los participantes, pero también como altavoz para reivindicar la importancia de la informática y la programación en la educación preuniversitaria, especialmente en un contexto en el que la digitalización marca buena parte de la evolución del mercado laboral y de la sociedad.
Objetivos educativos y vocacionales de la Olimpiada
Más allá de la entrega de premios, la Olimpiada Informática de Extremadura persigue un conjunto de objetivos educativos y formativos muy claros. Su principal propósito es difundir y promover la informática entre el alumnado de Secundaria y Bachillerato, con especial atención a la programación de ordenadores.
El diseño de las pruebas y actividades está orientado a estimular el pensamiento lógico, el ingenio y la creatividad, habilidades fundamentales para abordar la resolución de problemas de forma estructurada y eficaz. Este enfoque encaja con las competencias que se consideran clave en el ámbito de la ciencia y la tecnología, pero también resulta útil en otros muchos campos académicos y profesionales.
La organización insiste además en la necesidad de despertar vocaciones científicas y tecnológicas entre los jóvenes extremeños, ofreciendo una primera aproximación práctica a la informática que vaya más allá de los contenidos curriculares habituales. La idea es que aquellos estudiantes que demuestran interés o talento puedan conocer de primera mano qué opciones existen en la universidad.
Otro de los objetivos centrales es incrementar el atractivo de los estudios universitarios ligados a la informática. Al desarrollar la competición dentro de centros de la Universidad de Extremadura, se facilita que los participantes visiten instalaciones, laboratorios y espacios docentes, y entren en contacto directo con profesorado y alumnado universitario.
En definitiva, la Olimpiada se plantea como una experiencia formativa, participativa y motivadora que sitúa a los estudiantes en un entorno académico real. Al mismo tiempo, permite a los centros educativos de la región estrechar lazos con la universidad y con el ecosistema tecnológico regional, favoreciendo proyectos conjuntos y nuevas iniciativas.
Centros participantes y dinámica en la sede de Mérida
Uno de los puntos destacados de esta edición ha sido la actividad desarrollada en el Centro Universitario de Mérida, donde se han reunido 24 estudiantes acompañados por ocho docentes. Proceden de cinco centros educativos: el IES Albarregas, el IES Sáenz de Buruaga y el Colegio Salesianos María Auxiliadora, todos ellos de Mérida; además del IES Tierrablanca, de La Zarza, y el IES Maestro Juan Celero, de Monesterio.
El alumnado desplazado a Mérida ha tomado parte tanto en la modalidad de Ingenio como en la de Programación, siguiendo una planificación que combina pruebas individuales, retos guiados y momentos de trabajo más distendido. De este modo, se busca mantener la implicación del estudiantado a lo largo de toda la jornada.
El entorno universitario ofrece un contexto especialmente adecuado para conectar los contenidos de la Olimpiada con la realidad de los estudios superiores. Las aulas, los equipos y los recursos de la sede contribuyen a que los participantes se hagan una idea más clara de cómo es el día a día en una titulación tecnológica.
Asimismo, la presencia de profesorado universitario y personal investigador permite que los jóvenes planteen dudas sobre salidas profesionales, itinerarios formativos o líneas de investigación, algo que suele resultar de gran ayuda para quienes se encuentran cerca de tomar decisiones sobre su futuro académico.
La convivencia entre estudiantes de distintos centros y localidades también es un aspecto muy apreciado. Este tipo de encuentros facilita que los participantes compartan aficiones relacionadas con la informática, la robótica o los videojuegos, generando redes informales de contacto que pueden mantenerse en el tiempo y derivar en nuevos proyectos o colaboraciones.
Ganadores y proyección hacia competiciones nacionales e internacionales
La XIV Olimpiada Informática de Extremadura ha reconocido el trabajo de los participantes mediante la entrega de premios en dos grandes bloques: Ingenio y Programación. En cada uno de ellos se ha distinguido a los alumnos que han obtenido mejor puntuación en las pruebas propuestas.
En la modalidad de Ingenio, el primer premio ha recaído en Javier del Puerto Caballero, del IES Profesor Hernández Pacheco (Cáceres), preparado por la docente María Guadalupe Durán Jara. El segundo puesto ha sido para Rafael Jin, del IES Tierrablanca (La Zarza), cuyo profesor preparador es Adolfo Álvarez Hernández. El tercer galardón ha sido para Daniel Malato Sabino, del Colegio San Antonio de Padua (Cáceres), bajo la preparación de Roberto Fernando Mochales Tewes.
En el apartado de Programación, el primer premio ha sido para Daniel García Carretero, del IES Al-Qáceres (Cáceres), acompañado en su preparación por el profesor Francisco Javier Caballero Carrasco. El segundo puesto lo ha obtenido Hugo Castilla Cancho, del IES Norba Caesarina (Cáceres), preparado por la profesora María Inmaculada Gil Alonso, mientras que el tercer premio ha correspondido a Alberto Franco Correa, del IES Albalat (Navalmoral de la Mata).
Más allá del reconocimiento a nivel autonómico, la Olimpiada supone un trampolín hacia competiciones de ámbito estatal e internacional. Los dos primeros clasificados en la modalidad de Programación serán los encargados de representar a Extremadura en la Olimpiada Española de Informática.
Esta prueba a nivel nacional actúa, a su vez, como puerta de acceso a la Olimpiada Informática Internacional, en la que se dan cita algunos de los mejores talentos jóvenes en programación del mundo. De este modo, la participación en la fase extremeña puede convertirse en el primer paso de un recorrido competitivo mucho más amplio.
La proyección exterior de estos resultados refuerza la idea de que en los centros educativos extremeños existe un potencial notable en el ámbito de la informática, y que un acompañamiento adecuado puede situar a estos estudiantes en escenarios académicos y profesionales de alto nivel.
La celebración de esta nueva edición de la Olimpiada Informática de Extremadura deja una imagen clara: la informática se consolida como un eje estratégico en la formación del alumnado preuniversitario, y la colaboración entre institutos, colegios, universidad y entidades tecnológicas resulta clave para seguir ofreciendo oportunidades reales de aprendizaje, crecimiento personal y proyección académica a las y los jóvenes de la región.

