El modernismo fue una corriente artístico-cultural que se dio en la primera mitad del siglo XX.

Se manifestó en varios campos de las artes, como pintura, escultura, arquitectura, literatura, danza y música.

En Brasil, el lenguaje más destacado dentro del movimiento modernista fue el literario y, como los demás, tenía como objetivo cuestionar y romper con tradiciones pasadas.

Origen del modernismo y contexto histórico

El movimiento moderno se inició en la primera década del siglo XX, primero en Europa y luego llegó a Brasil alrededor de los años veinte.

Impulsados ​​por un contexto histórico muy convulso, en el que se estaban produciendo grandes transformaciones, los artistas e intelectuales modernos comenzaron a repensar la forma de producir arte y literatura, apuntando cada vez más al pensamiento crítico.

Así, la historia del modernismo transcurre en un contexto de logros tecnológicos, progreso de la industria, profundización del sistema capitalista y desigualdades, así como importantes acontecimientos como la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y el surgimiento de regímenes totalitarios.

Podemos decir que la corriente modernista duró hasta la década de 1950, después de la Segunda Guerra Mundial.

Características del modernismo

Las características que podemos notar en el modernismo en general están relacionadas con la ruptura con los modelos artístico-literarios actuales y la búsqueda de la innovación.

De esta manera, los modernistas comienzan a producir obras transgresoras y con mayor libertad creativa, sin necesariamente seguir métricas y estándares.

Tanto en la literatura como en otros aspectos artísticos, podemos enumerar como particularidades de las obras modernistas:

  • Rechazo a los estándares académicos;
  • Libertad creativa y expresión;
  • Valoración de la experimentación;
  • Búsqueda de aproximaciones al lenguaje popular;
  • Espontaneidad e irreverencia;
  • Rompiendo formalismos;
  • Ironía y espíritu cómico.

Modernismo en Brasil

En Brasil, el movimiento modernista se consolidó con la Semana de Arte Moderno, que tuvo lugar en 1922 en el Teatro Municipal, en São Paulo. El evento contó con artistas de diferentes campos, con representantes de la literatura, la pintura, la música y la danza.

Di Cavalcanti fue el artista que produjo el cartel y el catálogo de la Semana del Arte Moderno

La Semana del 22, como también se le denomina, es considerada un hito en el país, sin embargo, con anterioridad ya se estaban produciendo obras con características modernas. El momento se conoció como Primera fase del modernismo Brasileño.

Antropofagia (1929), de Tarsila do Amaral, es una obra modernista

Los artistas buscaron inspiración en el arte que se desarrollaba en Europa (la llamada vanguardia europea) para producir obras con un carácter innovador y nacional.

También es importante señalar que la realidad brasileña en este período impulsó el surgimiento del arte y la literatura nacionales modernos. El contexto social aquí era muy delicado, con gran descontento popular por la subida del precio, provocando manifestaciones y paralizaciones obreras.

Así, los intelectuales brasileños comenzaron a crear obras con el fin de cuestionar los tradicionalismos y proponer una nueva cosmovisión, basada en la valorización de temas cotidianos y nacionales.

Modernismo literario brasileño

El modernismo literario fue un aspecto muy fuerte en Brasil, y la Segunda Fase Modernista en el país estuvo marcada por la producción de literatura, con énfasis en la prosa y la poesía.

Los escritores comienzan a usar las palabras de manera más flexible, abusando de los versos libres, el lenguaje sarcástico y cómico y renunciando a las métricas y las rimas.

Algunos de los escritores más destacados de la época son: Oswald de Andrade, Mario de Andrade, Manuel Bandeira, Carlos Drummond de Andrade, Cecília Meireles, Rachel de Queiroz.

A partir de 1945, aparece un nuevo momento en la literatura del país, con la Tercera Fase del Modernismo, en la que los escritores buscaron volver a integrar recursos formales con características íntimas, regionales y urbanas. Los representantes de esta fase también son considerados "neoparnasianos".

Modernismo en las artes

En las artes visuales, la tendencia también fue significativa, especialmente en Europa. Allí ocurrieron las primeras expresiones modernas, y son parte de ellas:

Les Demoseilles D’Avignon (1907), de Picasso es considerado el primer cuadro cubista

Todos estos aspectos tenían en común la búsqueda de la innovación, ya sea a través de la arbitrariedad en el uso de los colores, la deformación y geometrización de formas, la abstracción de figuras o la búsqueda del absurdo.

Estas fueron las formas encontradas para exponer y cuestionar el carácter ilógico e incoherente de la sociedad en ese momento.

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Educadora de arte, investigadora y fotógrafa. Se graduó en Educación Artística en la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en 2007 y se graduó en Fotografía en la Escuela Panamericana de Arte y Diseño, ubicada en São Paulo, en 2010.