El universo de bloques de Minecraft está a punto de dar un salto que va mucho más allá de la pantalla: en 2027 estrenará su propia zona temática a gran escala en el Reino Unido, concebida como una experiencia inmersiva para todo tipo de público. Este nuevo destino, bautizado como Minecraft World, aspira a convertirse en una de las grandes referencias de ocio familiar para los fans europeos del juego, incluidos los que viajan desde España en escapadas a Londres, como muestran grandes recreaciones a escala en Minecraft.
El complejo se integrará dentro del parque de atracciones Chessington World of Adventures, en el área metropolitana de la capital británica, y supondrá una inversión cercana a las 50 millones de libras (unos 57 millones de euros). La idea es trasladar al mundo físico buena parte de los elementos que han hecho tan reconocible al videojuego: biomas, criaturas, bloques y objetos icónicos, pero adaptados a un formato de parque temático donde se pueda pasear, subir a atracciones y compartir la experiencia en grupo.
Un área temática de gran formato a las puertas de Londres
Minecraft World se construirá como una gran zona diferenciada dentro de Chessington, aunque formando parte del resort ya existente. Los planes contemplan que tenga suficiente tamaño y oferta como para que los visitantes puedan pasar allí prácticamente toda la jornada, algo pensado especialmente para familias y grupos de amigos que viajen ex profeso para conocer el nuevo espacio, una dinámica comparable a cuando se decide construir una ciudad en Minecraft.
La ubicación es uno de sus puntos fuertes: Chessington está a unos 35 minutos en tren desde London Waterloo, una de las principales estaciones de la ciudad, lo que facilita el acceso tanto a residentes como a turistas internacionales. Para quienes viajen desde España u otros países europeos, resulta relativamente sencillo combinar un vuelo a Londres con un traslado en tren hasta el parque, configurando así una escapada de fin de semana que mezcle turismo urbano y ocio temático.
El proyecto se considera uno de los desarrollos más ambiciosos de Merlin Entertainments en Europa en los últimos años. Además de reforzar la oferta de Chessington, sitúa al Reino Unido en una posición destacada dentro del mapa de parques basados en grandes licencias de videojuegos, en un momento en el que la demanda de experiencias inmersivas vinculadas a marcas populares no deja de crecer.
Desde Merlin subrayan que el objetivo es que la zona se sienta “inequívocamente Minecraft”, tanto para quien lleva años jugando como para quienes solo conocen el juego de oídas. Por ello, se ha optado por una ambientación muy reconocible, que combine estructuras cúbicas, paisajes de fantasía y una estética pixelada adaptada al entorno físico.
Montaña rusa exclusiva, biomas emblemáticos y juego colaborativo
Entre los grandes reclamos del futuro recinto destaca una montaña rusa diseñada específicamente para el universo Minecraft. Será la primera atracción de este tipo dedicada al juego, concebida desde cero con su estética y su ritmo de aventura en mente. La intención es que el recorrido transmita la sensación de exploración, riesgo controlado y descubrimiento que muchos jugadores asocian a sus partidas.
Más allá de esta gran coaster, el área incluirá atracciones familiares, experiencias interactivas y zonas de juego libre. Se habla de aventuras en las que los visitantes podrán explorar escenarios, superar pequeños retos, colaborar entre ellos y, en definitiva, recrear en clave física la dinámica cooperativa que caracteriza a muchos servidores de la comunidad.
La ambientación girará en torno a los biomas más reconocibles del juego: bosques, desiertos, montañas, cuevas o paisajes flotantes, entre otros. Todo ello se recreará mediante construcciones cúbicas a gran escala, juegos de luces, sonido envolvente e incluso efectos de olor en determinadas áreas, con el fin de que la sensación de entrar en el Overworld sea lo más tangible posible.
Un elemento especialmente llamativo que los responsables del proyecto han mencionado es la presencia de una gran isla flotante en el centro del área, concebida como pieza icónica del diseño. Esta estructura, inspirada en las formaciones imposibles que se generan en algunos mundos del juego, plantea incluso desafíos de ingeniería para su construcción, pero se mantiene como una de las señas de identidad visual del recinto.
Junto a estas zonas de recorrido, habrá espacios de juego construidos con bloques a gran tamaño, pensados para que niños y adultos puedan manipular elementos físicos inspirados en los bloques del título y levantar sus propias estructuras, a menudo replicando dinámicas del modo creativo en Minecraft. La intención es que la mecánica de “construir con lo que tienes a mano”, tan característica de Minecraft, encuentre aquí su equivalente fuera de la pantalla.
Restaurantes temáticos y la mayor tienda de productos de Minecraft
El apartado de restauración también se integrará de lleno en la narrativa del parque. Está previsto que Minecraft World disponga de restaurantes y espacios de comida tematizados, donde tanto la decoración como parte del menú remitirán al universo del juego. Se han planteado guiños culinarios a algunos de los alimentos más conocidos de Minecraft, adaptados lógicamente a recetas apetecibles para el público general.
En el plano comercial, uno de los grandes atractivos será una macrotienda de productos oficiales de Minecraft, presentada como la más grande del mundo dedicada en exclusiva a la franquicia. Allí se espera encontrar desde figuras de colección, sets de construcción y peluches hasta ropa, accesorios, artículos decorativos y productos exclusivos diseñados solo para el parque.
Para visitantes de toda Europa, este espacio puede convertirse en un punto clave para conseguir merchandising difícil de encontrar en tiendas físicas tradicionales, especialmente en mercados donde la distribución de productos de la marca es más limitada. Para el público español, que a menudo recurre a la compra online para este tipo de artículos, la visita al parque puede suponer una oportunidad de ver y probar los productos antes de llevárselos a casa.
El diseño de la oferta de tiendas y restaurantes se ha concebido para reforzar la idea de estancia prolongada: la empresa busca que Minecraft World no sea solo un conjunto de atracciones, sino un entorno completo donde pasar el día, comer sin salir del área temática y llevarse un recuerdo asociado al universo del juego.
Desde Merlin apuntan que incluso la experiencia de cenar tendrá un toque narrativo: se han planteado discusiones internas sobre qué tipo de platos encajan mejor con la ambientación y de qué forma se pueden incorporar referencias al juego sin caer en propuestas poco prácticas para todos los públicos.
Una alianza estrecha entre Mojang y Merlin, con voz para la comunidad
El desarrollo del proyecto está liderado por Mojang Studios, el estudio sueco creador de Minecraft y propiedad de Microsoft, y por Merlin Entertainments, uno de los grandes operadores mundiales de parques de ocio, responsable de complejos como Legoland, Peppa Pig World of Play o los museos de cera Madame Tussauds repartidos por Europa y otras regiones.
Desde Mojang, responsables como Torfi Frans Ólafsson han descrito Minecraft World como un hito en la expansión del universo de la franquicia más allá del videojuego. El planteamiento pasa por ofrecer a los jugadores un entorno donde puedan “estar literalmente dentro del Overworld” y vivir aventuras físicas que remitan a lo que ocurre en sus mundos digitales.
Por parte de Merlin, Angela Jobson, vicepresidenta sénior de Marca Global, ha insistido en que se trata de uno de los proyectos más relevantes que ha abordado la compañía en los últimos tiempos. El objetivo declarado es trasladar al terreno de los parques temáticos la creatividad, la aventura y cierto humor absurdo que muchos asocian a Minecraft, manteniendo al mismo tiempo la accesibilidad para públicos muy diversos.
Ambas empresas coinciden en que no se trata de una simple cesión de licencia: se ha establecido una colaboración prolongada de diseño conjunto, en la que equipos creativos de Mojang y Merlin han trabajado codo con codo. De hecho, parte del proceso de ideación se ha llevado a cabo dentro del propio juego, utilizando Minecraft como herramienta conceptual para imaginar cómo se verían ciertas estructuras y cómo podrían trasladarse luego al espacio real, tal y como ocurre en proyectos que recrean infraestructuras como Bogotá y su metro en Minecraft.
Un aspecto relevante es la participación de creadores reconocidos de la comunidad de Minecraft, que actúan como asesores para velar por la autenticidad del proyecto. Su presencia busca asegurar que el resultado encaje con las expectativas de los jugadores veteranos y, al mismo tiempo, sea fácil de entender para quienes se acercan por primera vez al universo del juego.
Del videojuego y la película al parque temático, sin depender de la trama
La llegada de Minecraft World encaja en un momento de alta visibilidad mediática para la franquicia, reforzada en los últimos años por adaptaciones cinematográficas que han funcionado muy bien en taquilla. Sin embargo, los responsables han aclarado que el parque no se concibe como una adaptación directa de la película o de sus secuelas, sino como una experiencia inspirada de manera directa en el videojuego original.
Ejecutivas como Kayleen Walters, de Mojang Studios y Microsoft Gaming, han remarcado que la clave está en respetar la “agencia” del jugador: cuando alguien inicia una partida de Minecraft, decide cómo quiere jugar y cada experiencia es distinta. La intención es trasladar esa idea al parque, ofreciendo un espacio donde cada visitante pueda recorrer rutas diferentes, fijarse en otros detalles y vivir la jornada a su manera.
Esto implica que el diseño de la zona no toma como base los decorados de las películas, sino que se apoya en la estética y las reglas internas del juego. El equipo de Merlin ha trabajado con Mojang para imaginar cómo sería “entrar en un mundo real de Minecraft” y experimentar no solo su aspecto visual, sino también sensaciones como la gravedad, la escala o la textura de los distintos biomas.
Los responsables de la alianza señalan que la respuesta del público a los contenidos audiovisuales de la franquicia ha dejado claro que existe un interés creciente por interactuar con Minecraft de formas nuevas. El paso lógico, según Walters, es crear experiencias inmersivas en la vida real que permitan compartir esa afición con personas que quizá no juegan habitualmente, como familiares o amigos.
En este sentido, el parque se plantea como parte de un “ecosistema conectado” en el que las visitas físicas puedan animar a retomar el juego en casa y, a la inversa, las horas invertidas construyendo mundos digitales despierten el interés por conocer cómo se ha llevado ese imaginario al mundo tangible.
Minecraft como fenómeno global y su impacto en el público europeo
Desde su lanzamiento inicial, Minecraft ha pasado de ser un proyecto independiente a consolidarse como el videojuego más vendido de la historia, con cientos de millones de copias repartidas en prácticamente todas las plataformas. Su propuesta de creación libre, supervivencia y exploración ha conseguido conectar con varias generaciones de jugadores, desde niños que dan sus primeros pasos en el ocio digital hasta adultos que siguen activos en servidores comunitarios.
A lo largo de estos años, la marca se ha expandido con spin-offs, productos educativos, novelas, series, documentales y una amplia gama de merchandising, además de las mencionadas películas. Todo ello ha contribuido a que el universo de bloques sea reconocible incluso para quienes no han jugado nunca una partida completa.
La creación de un área temática dedicada en un parque europeo encaja dentro de esta estrategia de expansión transmedia, pero manteniendo como referencia central el juego original. La experiencia no pretende sustituir al videojuego, sino aportar una capa adicional: la de poder caminar literalmente entre construcciones cúbicas, ver de cerca biomas emblemáticos y compartir la visita con otras personas que conocen el mismo lenguaje visual.
Para el público de España y del resto de Europa, la elección de Londres como base facilita que Minecraft World se convierta en una parada habitual en viajes a la capital británica. El acceso relativamente sencillo en transporte público, sumado a la oferta turística de la ciudad, puede hacer que muchas familias organicen estancias cortas que incluyan tanto visitas culturales como una jornada completa en Chessington.
En última instancia, el proyecto de Minecraft World en Reino Unido refuerza la posición de la franquicia como referente cultural capaz de trascender el formato videojuego. Con una inversión millonaria, una alianza entre el estudio creador y uno de los grandes operadores de ocio europeos, y una propuesta que combina montaña rusa exclusiva, biomas icónicos, experiencias interactivas, restauración y una gran tienda temática, el nuevo parque se perfila como un destino especialmente atractivo para los seguidores de Minecraft en Europa que quieran vivir su mundo de bloques, esta vez, sin mando ni teclado de por medio.
