- Ensayo en Madrid: 1,6 Tbps sobre una única longitud de onda en red comercial
- Hasta 500.000 canales HD o 100.000 en 4K; capacidad comercial actual se triplica
- Arquitectura OXC totalmente óptica y 25% menos energía por Gb frente a 1,2 Tbps
- Base para 5G Advanced y 6G, con España como banco de pruebas europeo

MasOrange ha protagonizado un hito técnico al completar en Madrid una transmisión a 1,6 terabits por segundo en una red óptica comercial empleando una sola longitud de onda. La validación se realizó sobre infraestructura real, lo que refuerza su alcance más allá del laboratorio.
El operador supera así su propia marca previa, los 1,2 Tbps alcanzados entre Granada y Córdoba a finales del año pasado. En términos de servicio, la nueva velocidad permitiría cursar hasta 500.000 señales HD o 100.000 en 4K de forma simultánea y multiplica por tres la capacidad que hoy se comercializa, un salto pensado para absorber el auge del tráfico de datos.
Cómo se ha logrado y qué tecnología lo hace posible

La prueba se apoyó en módulos ópticos de 1,6 Tbps integrados en una arquitectura OXC (Optical Cross Connect) completamente óptica. Este esquema evita conversiones eléctricas intermedias, simplifica el cableado interno y reduce requisitos de espacio en sala técnica, con el consiguiente impacto en costes operativos y mantenibilidad.
Además del caudal, la eficiencia energética ha sido otro eje del ensayo: los nuevos módulos consumen un 25% menos de energía por gigabit frente a los de 1,2 Tbps. La mejora encaja con los objetivos de neutralidad climática de la Unión Europea y con la estrategia de sostenibilidad que el operador impulsa en sus redes troncales.
Que el test se haya realizado sobre una red comercial en producción y no en un entorno aislado añade valor práctico: se verifica la compatibilidad con las condiciones reales de operación y con las exigencias de estabilidad que demanda el transporte interurbano de tráfico.
Desde la dirección de red se destaca que el avance responde tanto al reto de capacidad como a la necesidad de ofrecer conectividad fiable a gran escala. En palabras de su equipo, el salto a 1,6 Tbps en una única longitud de onda abre margen para incorporar nuevos servicios sin penalizar la eficiencia.
El responsable del proyecto incide en esa idea: escalar el ancho de banda sin disparar el consumo energético resulta clave ante el crecimiento exponencial del tráfico impulsado por nuevos usos digitales.
Impacto en España y hoja de ruta hacia 5G Advanced y 6G

MasOrange calcula que el volumen de datos cursado en su red podría triplicarse en los próximos cinco años, impulsado por la extensión del 5G, la adopción de inteligencia artificial y la proliferación de servicios digitales. Este ensayo se enmarca en la preparación para 5G Advanced y futuras redes 6G, donde se exigirán latencias bajas, mayor fiabilidad y anchos de banda superiores.
La mayor capacidad de la red troncal es también palanca para casos de uso con retorno económico claro: redes privadas 5G para industria, plataformas de edge computing, IoT a gran escala o aplicaciones de análisis en tiempo real. Disponer de transporte óptico de muy alta capacidad puede reforzar la posición del operador en el negocio mayorista y en soluciones para empresas.
En el plano geográfico, España consolida su rol como escenario de pruebas de comunicaciones ópticas de alta capacidad, contribuyendo a la modernización de las infraestructuras digitales europeas. Al mismo tiempo, el diseño OXC totalmente óptico se alinea con los objetivos de sostenibilidad del continente al reducir consumo y huella de equipos.
La compañía opera con un porfolio multimarcas en el mercado español —entre otras, Orange, Yoigo, Jazztel, MASMOVIL, simyo, Pepephone, Lebara o Lyca—, cubre más de 31 millones de hogares con fibra y su 5G alcanza a alrededor del 90% de la población. La apuesta por reforzar la red de transporte se interpreta como un movimiento para sostener esa base y atender futuras demandas sin cuellos de botella.
El récord de 1,6 Tbps sobre una sola longitud de onda en red comercial, la adopción de arquitectura OXC y el ahorro energético asociado dibujan un escenario en el que el transporte óptico de nueva generación servirá de soporte a la próxima ola de servicios digitales en España y Europa.