- Curve Pay se integra en los relojes de Huawei para devolver los pagos NFC a la muñeca.
- La solución unifica tarjetas Visa y Mastercard, añade PayPal y funciones exclusivas.
- La alianza llega tras el cierre de Quicko Wallet y afecta a numerosos modelos en Europa.
- Huawei aprovechará el evento en Madrid para impulsar su ecosistema de wearables con pagos sin móvil.

Los usuarios de relojes inteligentes de Huawei en España y el resto de Europa vuelven a disponer de pagos sin contacto directamente desde la muñeca. Tras unas semanas de incertidumbre por el cierre de Quicko Wallet, la compañía ha confirmado la integración de Curve Pay como nueva plataforma de pago para sus smartwatches compatibles con NFC.
Con este movimiento, Huawei refuerza su ecosistema de servicios financieros móviles en Europa, apoyándose en un socio que ya conocía bien por su uso previo en los smartphones de la marca durante la transición a Huawei Mobile Services (HMS). Ahora, esa misma solución se extiende a los wearables, recuperando una función que muchos usuarios daban prácticamente por perdida.
De Quicko a Curve Pay: así se han recuperado los pagos con el reloj
En las últimas semanas, numerosos propietarios de un smartwatch de Huawei se encontraron de golpe con que no podían pagar por NFC con su reloj. La razón estuvo fuera del control directo de la marca: la Autoridad de Supervisión Financiera de Polonia decidió revocar la licencia de Quicko, lo que forzó el cese inmediato del servicio y dejó sin funcionamiento la billetera que usaban estos relojes.
El corte de Quicko, que se produjo el 4 de febrero, pilló a muchos por sorpresa y generó la sensación de que los pagos con el reloj podían haberse acabado para siempre. Sin embargo, Huawei ha reaccionado con rapidez y ha oficializado a Curve Pay como sustituto, reactivando los pagos sin contacto en los modelos compatibles y dando incluso algún paso adelante respecto a lo que ofrecía la solución anterior.
Curve Pay no aterriza como un simple reemplazo técnico, sino como una plataforma más completa y flexible. Su gran baza es que permite añadir varias tarjetas de distintas entidades dentro de una misma aplicación, algo especialmente útil para quienes combinan diferentes bancos y no quieren depender de acuerdos específicos entre cada entidad y el fabricante del reloj.
En paralelo, la empresa polaca responsable de Quicko ha asegurado a los clientes que tenían fondos en su monedero virtual que el dinero está protegido y puede recuperarse. Los usuarios cuentan con un plazo legal de dos meses desde el cierre (hasta el 4 de abril) para solicitar el reembolso íntegro a través de los canales indicados por la propia Quicko, que ha prometido tramitar estos procesos con prioridad.
Cómo funciona Curve Pay en los wearables de Huawei
Con la nueva alianza, Curve Pay se integra directamente en Huawei Wallet, la cartera digital de la compañía. Desde ahí, el usuario puede agrupar sus tarjetas Visa y Mastercard en una sola interfaz, de manera que el reloj actúa como un punto de acceso unificado a todos esos medios de pago sin necesidad de cambiar de banco.
Esta integración permite que el smartwatch se convierta en una herramienta cómoda para pagar en cualquier comercio con datáfono contactless. Basta con acercar la muñeca al terminal para completar la operación, igual que se haría con un móvil o una tarjeta física, utilizando la tarjeta predeterminada configurada en Curve.
Una de las peculiaridades de Curve Pay es que no se limita a replicar la experiencia de una tarjeta tradicional. Entre sus funciones más llamativas está ‘Go Back in Time’ (traducido como ‘Deshacer’ en algunos materiales), que ofrece la opción de cambiar la tarjeta con la que se hizo un pago hasta 120 días después de la compra, todo gestionado desde la propia aplicación asociada.
Otro añadido es el llamado ‘Modo AntiVergüenza’, pensado para evitar situaciones incómodas en caja cuando una operación se rechaza por falta de saldo u otro problema. Si el pago falla con la tarjeta principal, Curve pasa automáticamente a una tarjeta de respaldo que el usuario haya marcado previamente, para completar la transacción sin mayor sobresalto.
Además, para quienes utilizan servicios online de manera habitual, Curve Pay ofrece la posibilidad de emplear PayPal como fuente de financiación. Es decir, el reloj puede terminar tirando del saldo o de la cuenta asociada a PayPal a través de Curve, algo que muchos usuarios ven como un plus de flexibilidad respecto a otras plataformas.
Ventajas clave frente a otras soluciones de pago
La elección de Curve Pay no solo resuelve el problema puntual dejado por Quicko, sino que intenta ir un paso más allá en términos de compatibilidad y comodidad. Una de las principales barreras de los pagos móviles y en wearables suele ser la falta de acuerdos entre bancos y fabricantes, que deja a muchos usuarios fuera pese a tener un reloj técnicamente preparado.
En este caso, Curve actúa como capa intermedia entre el banco y el dispositivo, aceptando la mayoría de tarjetas Visa y Mastercard sin que el usuario tenga que preocuparse de si su entidad concreta está o no integrada directamente con Huawei. Esto amplía el número potencial de personas que pueden usar los pagos desde la muñeca sin cambiar de banco.
Frente a otras soluciones de terceros, Curve Pay ya se ha posicionado como alternativa en el mundo de los wearables. Marcas como Amazfit (a través de Zepp Pay) o incluso sistemas como SwatchPay en relojes más tradicionales han recurrido a esta plataforma cuando no podían ofrecer vinculación directa con los bancos, e incluso está ganando presencia en el emergente segmento de los anillos inteligentes con NFC.
En el caso concreto de Huawei en Europa, la integración de Curve venía de antes en los smartphones, donde se convirtió en una pieza importante durante el aterrizaje de Huawei Mobile Services. La extensión de esta colaboración a los relojes refuerza la sensación de continuidad para los usuarios que ya utilizaban Curve en el móvil y ahora pueden llevarlo también en la muñeca.
Todo esto se traduce en que, para el usuario final, el pago con el smartwatch deja de ser una función limitada y pasa a ser una opción más abierta y menos dependiente de acuerdos bancarios específicos. Basta con que la tarjeta sea aceptada por Curve y que el reloj sea uno de los modelos compatibles para poder aprovechar la experiencia de pago sin contacto.
Relojes de Huawei compatibles con los pagos NFC de Curve Pay
Tras el anuncio de la nueva alianza, Huawei ha detallado qué modelos de su catálogo de wearables recuperan o estrenan pagos sin contacto mediante Curve Pay. La lista incluye tanto relojes pensados para uso general como dispositivos más orientados al deporte y la actividad al aire libre.
Entre los modelos mencionados se encuentran los siguientes smartwatches con NFC capaces de usar Curve Pay para pagar:
- Huawei Watch GT 6 Pro
- Huawei Watch GT 6
- Huawei Watch GT 5 Pro
- Huawei Watch GT 5
- Huawei Watch GT 4 Pro
- Huawei Watch GT 4
- Huawei Watch FIT 4 Pro
- Huawei Watch FIT 4
- Huawei Watch Ultimate 2
- Huawei Watch Ultimate
Si el usuario posee alguno de estos modelos y reside en un país europeo compatible, podrá configurar Curve Pay desde Huawei Wallet y comenzar a utilizar el reloj para pagar en comercios con terminal contactless. La marca ha indicado que el despliegue se irá produciendo en los dispositivos compatibles en un plazo breve.
El movimiento también tiene impacto en quienes se estaban planteando comprar un nuevo wearable de Huawei. Con la confirmación de Curve, la compañía puede presentar sus relojes recientes y futuros con la función de pago sin contacto como un argumento más de uso diario, algo especialmente relevante en mercados donde el pago con tarjeta y móvil ya está muy extendido.
En paralelo, la familia Huawei Fit 4 Series, que ya había recuperado la posibilidad de pagar desde la muñeca con Quicko, se refuerza ahora con una plataforma más robusta y con mayor respaldo internacional. De este modo, los usuarios que ya se habían acostumbrado a pagar con el reloj no tienen por qué renunciar a esa comodidad.
Qué pasa si aún tienes saldo en Quicko Wallet
El cambio de Quicko a Curve Pay ha dejado una cuestión práctica para algunos usuarios: qué ocurre con el dinero que quedaba en el monedero virtual de Quicko. La compañía responsable del servicio, cuya licencia fue revocada por el regulador polaco, ha aclarado que los fondos continúan protegidos y que existe un procedimiento establecido para recuperarlos.
Según la información difundida por Quicko, los usuarios disponen de un plazo legal de dos meses desde la fecha de cierre del servicio (es decir, hasta el 4 de abril) para solicitar el reembolso completo del saldo que tuvieran en su cuenta. El proceso se gestiona mediante correo electrónico, a través de los canales oficiales que la empresa ha habilitado.
En el comunicado remitido a los clientes, Quicko asegura que los fondos están totalmente seguros y que los reembolsos se tramitarán con prioridad. La compañía se ha comprometido a enviar mensajes a las direcciones de correo asociadas a cada cuenta, con instrucciones detalladas y los pasos a seguir para recuperar el dinero.
En la práctica, esto significa que quienes se quedaron con saldo en Quicko pueden, una vez recibido el reembolso en su cuenta bancaria, cerrar definitivamente esa etapa y migrar a Curve Pay para sus pagos desde el reloj de Huawei. Conviene, eso sí, revisar el correo utilizado en el registro y comprobar que han llegado las indicaciones pertinentes.
Para los usuarios de a pie, el cierre de Quicko ha supuesto un recordatorio de que los servicios financieros integrados en dispositivos conectados dependen de licencias y regulaciones que pueden cambiar. En este contexto, la elección de un socio con presencia consolidada como Curve pretende aportar algo más de estabilidad de cara al futuro.
Un movimiento clave para el ecosistema de Huawei en Europa
La alianza con Curve Pay encaja en la estrategia de Huawei de reforzar su ecosistema propio en Europa tras los cambios vividos en los últimos años con sus servicios móviles. La compañía ya había recurrido a Curve como una de las primeras soluciones para habilitar pagos sin contacto en sus smartphones, y ahora amplía esa colaboración a los wearables.
En el día a día, esta decisión permite que los relojes inteligentes de la marca vuelvan a ofrecer una de las funciones más valoradas por muchos usuarios: dejar la cartera física (e incluso el móvil) en casa y seguir pudiendo pagar con un simple gesto de muñeca. Algo que se nota especialmente en situaciones como entrenar, salir a correr o hacer recados rápidos.
La compañía ha querido acompañar este anuncio con la preparación de un evento de lanzamiento en Madrid, previsto para el 26 de febrero y bajo el lema ‘Now is Your Run’. Allí, Huawei presentará oficialmente su nuevo Watch GT Runner 2, un reloj orientado al deporte que aspira a convertirse en referencia para corredores y maratonianos.
Este nuevo smartwatch destaca, según ha avanzado la marca, por contar con un GPS de alta precisión pensado para quienes entrenan de forma intensa, así como por integrarse en el ecosistema de pagos de Curve Pay para que los deportistas puedan salir a correr sin móvil ni cartera y aun así tengan la opción de pagar si lo necesitan.
La reactivación de los pagos en la muñeca y la llegada de nuevos modelos con funciones avanzadas de salud y deporte refuerzan la apuesta de Huawei por un ecosistema de wearables más autónomo. La idea es que el reloj pueda asumir muchas de las tareas que antes recaían exclusivamente en el smartphone, desde el seguimiento deportivo hasta los pagos cotidianos.
Tras unas semanas marcadas por la incertidumbre con Quicko, la integración de Curve Pay en los relojes de Huawei vuelve a poner el foco en las posibilidades reales de los pagos sin contacto desde la muñeca en España y Europa. Los usuarios recuperan una función que ya tenían interiorizada, la lista de dispositivos compatibles es amplia y el nuevo socio aporta herramientas adicionales como ‘Go Back in Time’, el ‘Modo AntiVergüenza’ y el soporte para PayPal, dejando un escenario más maduro y con mejores perspectivas para quienes quieren olvidarse, al menos por un rato, de la cartera tradicional.