- El HP EliteBoard G1a integra un PC completo con IA dentro de un teclado ultracompacto de 12 mm y 750 gramos.
- Está impulsado por procesadores AMD Ryzen AI Serie 300 con una NPU de más de 50 TOPS para IA local y sin latencias.
- Incluye funciones como HP Smart Sense, batería opcional y HP Wolf Security for Business orientadas al entorno profesional.
- Ya está disponible en España desde 1.029 euros, con diversas configuraciones y acompañado por el monitor HP Series 7 Pro 4K.

El nuevo HP EliteBoard G1a Next Gen AI PC ya se puede comprar en España y llega con una propuesta que se sale por completo de lo habitual: todo el ordenador está integrado en el propio teclado. En lugar de la clásica torre o del típico todo en uno con la electrónica en la pantalla, HP apuesta por concentrar la potencia de un sobremesa en un periférico que, a simple vista, podría pasar por un teclado convencional.
Este formato encaja con un entorno laboral que se ha vuelto mucho más flexible, donde cada vez es más habitual mover la configuración de un puesto a otro, compartir mesas y combinar trabajo presencial y remoto. La idea de HP es reducir al mínimo el número de elementos sobre el escritorio, simplificar el cableado y permitir que prácticamente cualquier monitor pueda transformarse en un puesto de trabajo completo en cuestión de segundos.
Un PC completo metido dentro de un teclado
El HP EliteBoard G1a se presenta como un Copilot+ PC registrado con certificación EPEAT 2.0 Gold, enfocado principalmente a empresas y profesionales que necesitan equipos fáciles de trasladar y de gestionar. La compañía lo promociona como “el primer PC del mundo con IA integrada en un teclado”, una categoría que recupera el concepto de los ordenadores de los años 80 integrados en el propio teclado, pero con un salto claro en miniaturización y potencia.
El chasis tiene solo 12 milímetros de grosor y un peso de 750 gramos, cifras que lo sitúan por debajo de muchos portátiles en tamaño y ligereza. A pesar de ese formato reducido, dentro del teclado no solo se montan la CPU y la memoria, sino también los altavoces y micrófonos duales, lo que ayuda a mantener el escritorio despejado de dispositivos adicionales.
La propuesta está claramente orientada a entornos donde se valora el orden y la modularidad: basta con conectar el teclado a una pantalla mediante el correspondiente adaptador de vídeo, añadir ratón y, si hace falta, algún hub USB-C para ampliar puertos. La configuración puede moverse con facilidad entre salas o mesas, algo interesante tanto para oficinas con puestos compartidos como para espacios de atención al público donde se busca que el hardware pase lo más desapercibido posible.
HP también contempla el uso en espacios reducidos, como un pequeño escritorio en casa o una zona de trabajo improvisada en el salón. Al no depender de una torre ni de una base de portátil visible, el EliteBoard G1a se integra de forma discreta en casi cualquier entorno, dejando la pantalla como único elemento voluminoso sobre la mesa.
Procesadores AMD Ryzen AI y más de 50 TOPS para IA local
En el interior del teclado se esconde un hardware que no está pensado únicamente para tareas básicas. HP ha optado por procesadores AMD Ryzen AI Serie 300, una familia concebida precisamente para acelerar cargas de trabajo de inteligencia artificial directamente en el dispositivo. Este chip integra una NPU (unidad de procesamiento neuronal) capaz de superar los 50 TOPS, una cifra que habilita el uso de asistentes y funciones de IA de última generación sin depender continuamente de la nube.
Al cumplir con los requisitos de Copilot+ PC, el EliteBoard G1a puede sacar partido de las capacidades de IA avanzadas de Windows 11, como la ejecución de modelos locales para productividad, generación de contenido o análisis de datos. La idea es que las tareas de IA funcionen con baja latencia, manteniendo la privacidad de los datos al evitar que todo pase por servidores externos.
HP complementa este enfoque con tecnologías como HP Smart Sense y la gestión automática de estado de AMD. Estas funciones ajustan de manera dinámica el rendimiento, la refrigeración y el consumo energético en función del uso, de forma que el equipo se mantenga fluido en las tareas intensivas y, al mismo tiempo, no gaste más energía de la necesaria cuando la carga es ligera.
En cuanto a memoria y almacenamiento, el EliteBoard G1a ofrece configuraciones con hasta 64 GB de RAM y unidades SSD de hasta 2 TB, pensadas para entornos donde se manejan proyectos pesados o se necesita una buena reserva de espacio local. Además, HP ha diseñado el sistema de forma que se pueda acceder a los principales componentes internos con relativa facilidad, lo que facilita ampliaciones y reparaciones en el ámbito empresarial.
Otro detalle llamativo es la existencia de una variante con batería integrada opcional. Esta versión está pensada para poder mover el equipo entre enchufes sin necesidad de apagado o para evitar que un corte puntual de luz interrumpa el trabajo, funcionando casi como un pequeño sistema de alimentación ininterrumpida integrado en el propio teclado.
Seguridad y gestión pensadas para la empresa
La seguridad es uno de los pilares sobre los que HP está posicionando este modelo. El EliteBoard G1a incorpora HP Wolf Security for Business, la plataforma de protección de la compañía orientada a entornos profesionales. Esta solución refuerza la defensa a nivel de hardware frente a ataques de firmware y otras amenazas avanzadas, incluidas las relacionadas con la computación cuántica que empiezan a aparecer en los planes de seguridad a medio plazo.
Este conjunto se complementa con protección integral de endpoints y posibilidad de anclaje físico mediante cable, un aspecto que sigue siendo relevante en oficinas abiertas, espacios de coworking o áreas de atención al público donde la seguridad física del dispositivo no siempre está garantizada. La combinación de medidas lógicas y físicas busca reducir riesgos tanto en la capa de acceso como en el propio hardware.
El equipo llega con Windows 11 Pro como sistema operativo, lo que facilita su integración en dominios corporativos y en herramientas habituales de gestión de flotas. Para departamentos de TI, el hecho de que el hardware sea relativamente accesible y reparable también resulta un punto a favor de cara a prolongar el ciclo de vida del dispositivo y reducir residuos electrónicos.
En cuanto al teclado en sí, HP ha tenido en cuenta que se trata de la pieza central del producto. El diseño está pensado para ofrecer una experiencia de escritura cómoda y resistente, con protección frente a salpicaduras para evitar uno de los incidentes más frecuentes en oficinas y despachos. Además, el propio teclado puede sustituirse o repararse de forma independiente en caso de desgaste o daño, sin necesidad de reemplazar por completo el ordenador.
Conectividad, escritorio limpio y monitor HP Series 7 Pro 4K
El apartado de conectividad del HP EliteBoard G1a se ha diseñado para dar servicio a un entorno de sobremesa moderno, aunque con alguna concesión al minimalismo. El equipo prioriza el uso de puertos USB-C y Thunderbolt 4, hasta el punto de prescindir de conectores USB-A integrados. Esto puede obligar a recurrir a hubs o adaptadores en casos donde se sigan usando periféricos con conectores tradicionales, pero permite mantener un chasis más fino y un cableado más sencillo.
Para simplificar el despliegue en el escritorio, HP incluye un dongle que agrupa la salida de vídeo HDMI, el puerto Ethernet y la alimentación. En la versión sin batería este adaptador se conecta mediante un cable que sale del propio teclado, mientras que en el modelo con batería ocupa uno de los puertos USB-C. De este modo se reduce el número de cables visibles sobre la mesa, algo que encaja con la filosofía de puesto de trabajo limpio que persigue el producto.
El fabricante insiste en que la combinación de ligereza, formato compacto y conectividad permite mover el EliteBoard G1a dentro de la oficina con bastante agilidad. Es una alternativa a los portátiles que se usan como sobremesa fijo, en aquellos casos en los que el equipo apenas abandona el puesto pero se requiere flexibilidad para reorganizar espacios o reubicar a los empleados.
Como complemento visual para este PC, HP ha presentado el monitor HP Series 7 Pro 4K, un modelo orientado a usuarios profesionales que necesitan buen contraste y reproducción de color. Este monitor integra tecnología Neo:LED y un panel IPS Black de última generación para mejorar la profundidad, el contraste y la nitidez, e incluye calibración de fábrica y perfiles de color personalizables, pensados para tareas creativas o colaborativas.
En el apartado de conexiones, el monitor ofrece Thunderbolt 4 con hasta 140 W de potencia, lo que permite transportar datos y vídeo a 40 Gbps a través de un solo cable. Esta solución encaja especialmente bien con la filosofía del EliteBoard G1a, ya que contribuye a mantener el escritorio ordenado y simplificar la conexión de todo el conjunto con un único enlace entre monitor y teclado-PC.
Precio y disponibilidad en España
HP ha confirmado que el HP EliteBoard G1a Next Gen AI PC ya está disponible en España como parte de su catálogo profesional. El precio parte de 1.029 euros para las configuraciones base, con opciones superiores que añaden más memoria RAM, mayor capacidad de almacenamiento o la citada batería integrada.
El equipo se puede localizar ya en la web de HP España y a través de los canales habituales de la marca para el mercado empresarial. La compañía lo posiciona como una solución para oficinas que buscan modernizar sus puestos de trabajo, pero también para organizaciones que necesitan estaciones discretas en áreas de atención al público o en salas donde el espacio es limitado.
En cuanto al monitor HP Series 7 Pro 4K, su llegada al mercado español está prevista para más adelante. HP plantea este monitor como el compañero natural del EliteBoard G1a para aquellos usuarios que desean completar el conjunto con una pantalla de gama profesional y aprovechar al máximo la conectividad Thunderbolt 4.
En conjunto, la propuesta de HP se sitúa en un punto intermedio curioso entre los mini PC y los sobremesa clásicos. El EliteBoard G1a apuesta por reducir al mínimo el hardware visible sin renunciar a un rendimiento sólido en tareas de IA y productividad, algo que puede resultar atractivo para empresas que priorizan la flexibilidad del espacio y la sencillez en el despliegue, manteniendo al mismo tiempo criterios de seguridad y gestión propios del entorno corporativo.



