Linfoma es el término utilizado para referirse a varios tipos de cáncer que se originan en los ganglios linfáticos.

Los ganglios linfáticos son los ganglios linfáticos del sistema linfático diseminados por todo el cuerpo. Los ganglios linfáticos tienen un papel importante en la defensa del cuerpo contra las infecciones.

Los linfomas se pueden dividir en 2 grupos principales: linfoma no Hodgkin (NHL) y linfoma de Hodgkin (LH). La distinción entre ellos se realiza mediante biopsia.

Síntomas

Los linfomas se manifiestan principalmente con agrandamiento de los ganglios linfáticos (linguales), especialmente en el cuello, por encima de las clavículas, las axilas y la ingle.

Otros síntomas relacionados con la enfermedad son:

  • Fiebre persistente;
  • Comezón en todo el cuerpo;
  • Sudores nocturnos;
  • Cansancio
  • Malestar;
  • Perdida de peso;
  • Falta de apetito

Es importante destacar que, además de los síntomas mencionados, pueden surgir otros según la posición del linfoma en el cuerpo.

Tipos

Linfoma no Hodgkin

Los linfomas no Hodgkin pueden originarse en linfocitos B o T, que son células con funciones específicas en la lucha contra las infecciones.

Existen más de 20 tipos de linfoma no Hodgkin, que se clasifican según el tipo de células linfoides, la morfología, el inmunofenotipo y el genotipo.

Los linfomas no Hodgkin tienen un patrón de crecimiento difuso o multicéntrico, con tendencia a diseminarse en la etapa temprana de la enfermedad. También puede convertirse en leucemia cuando el linfoma se propaga a la sangre periférica.

Este tipo de linfoma también puede originarse en tejidos no linfoides como el tracto gastrointestinal, la piel y la mucosa oral.

El tratamiento del linfoma no Hodgkin se puede realizar mediante quimioterapia, radioterapia o asociación de los mismos. En algunos casos, puede ser necesario un trasplante de médula ósea..

Según el Instituto Nacional del Cáncer (INCA), en 2016, se registraron en Brasil 10,240 nuevos casos de linfoma no Hodgkin.

También saber sobre:

Linfoma de Hodgkin

El linfoma o enfermedad de Hodgkin es mucho menos frecuente que el linfoma no Hodgkin. Surge cuando un linfocito se transforma en una célula maligna, que luego se multiplica en los ganglios linfáticos y luego se propaga a los tejidos adyacentes.

El linfoma de Hodgkin se trata con quimioterapia y radioterapia. La duración de la quimioterapia puede ser de 3 a 8 meses, dependiendo de la extensión inicial de la enfermedad. La radioterapia generalmente se realiza después del tratamiento de quimioterapia.

El trasplante de médula ósea también se considera como una alternativa en algunos casos.

Según el Instituto Nacional del Cáncer (INCA), en 2016, se registraron 2.470 nuevos casos de linfoma de Hodgkin en Brasil.