Ley de murphy conoce la historia de esta curiosa teoria


Ley de Murphy

La Ley de Murphy es una famosa teoría acerca de la cual varios cómicos, estudiosos y escritores han abordado. No es una ley científica real, sino más bien una historia sobrenatural sobre la cual se puede discutir. Su origen se remonta a 1949 y se utiliza en la vida diaria como una forma de aceptar el caos y la inesperabilidad de la vida.

¿Qué es la Ley de Murphy?

La ley de Murphy es un principio según el cual «si algo puede salir mal, saldrá mal». En palabras simples, significa que cuando hay muchos factores en juego, generalmente algunos de ellos salen mal, sin que importen los esfuerzos realizados para lograr un determinado resultado. Esta ley se aplica a casi cualquier situación, desde preparar una comida hasta diseñar un avión, pasando por los problemas cotidianos como encontrar una solución para una charla telefónica prolongada.

Origen de la Ley de Murphy

La Ley de Murphy fue creada por el ingeniero estadounidense Edward A. Murphy, Jr. en 1949. Estaba desarrollando un experimento para la Fuerza Aérea Estadounidense en el que dos sistemas independientes debían estar conectados. Después de muchas frustraciones en el proceso, Murphy montó los dos sistemas de manera incorrecta y dijo: «Si existe alguna forma en que algo pueda salir mal, lo hará». Ese día, el principio se convirtió en ley y se extendió a varios ámbitos de la vida.

Ejemplos de la Ley de Murphy

  • Cuando llegas tarde, siempre hay más tráfico. El tráfico que normalmente se manifiesta cuando intentas llegar a algún lugar a tiempo puede considerarse un ejemplo de la Ley de Murphy.
  • Cuando encuentras algo que deseas comprar, se agota. Esto le sucede a la mayoría. Incluso si logras encontrar un artículo en el que hayas puesto los ojos, es probable que se haya agotado.
  • Una crisis siempre llega en el peor momento. La Ley de Murphy no discrimina el tiempo. Las circunstancias inoportunas siempre llegan cuando menos las esperas, arrastrando consigo múltiples complicaciones.

Cómo aplicar la Ley de Murphy en la vida diaria

Aunque la Ley de Murphy es torpe y a veces hasta desalentadora, puede ayudar a aliviar algo de presión si se aplica de la forma correcta. Esto es especialmente útil cuando uno pierde la esperanza. Si siempre aceptas que las cosas irán mal, estarás preparado cuando ocurran.

Por otro lado, hay situaciones en las cuales puedes aplicar la Ley de Murphy para mejorar la calidad de tu trabajo. Por ejemplo, es importante identificar qué podría salir mal antes de elegir un camino para la solución de un problema. De esta manera, tendrás un plan de contingencia listo para cuando las cosas vayan mal.

Esto te ayudará a trabajar más inteligentemente y con más rapidez, llegando a soluciones de manera más eficaz.

En cuanto a una charla telefónica prolongada, una forma de evitarla es tener un objetivo claro al comenzar la conversación y trabajar para lograrlo de manera rápida y eficaz. Esto podría implicar hacer preguntas concretas para obtener respuestas específicas y simples, y marcar un límite en cuanto a lo largo que la conversación puede durar. Esto también pide respeto por tu propio tiempo y el del otro.

Para concluir, la Ley de Murphy se puede usar con fines maléficos, negativos y masoquistas; sin embargo, también se puede usar como una herramienta útil para trabajar mejor, enfrentar los problemas con precauciones adecuadas y tener el control sobre el caos.

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