- Sentinel-1D despegó con Ariane 6 desde Kourou a las 22:02 CET y se separó 34 minutos después.
- La misión refuerza el radar SAR de Copernicus, operando de día y de noche bajo cualquier clima.
- Calendario: LEOP de tres días, maniobras orbitales y varios ciclos de calibración antes de liberar datos.
- Participación española destacada: ALTER, ARQUIMEA, GMV, HV Sistemas, Sener y Thales Alenia Space.

El satélite Copernicus Sentinel-1D despegó con éxito desde el Puerto Espacial Europeo de Kourou a las 22:02 (hora peninsular), a bordo de un cohete Ariane 6. La separación se produjo a los 34 minutos y la primera señal llegó a las 23:22, confirmando la comunicación con el centro de control.
Integrado en el Programa Espacial de la UE y en estrecha colaboración con la ESA, Sentinel-1D asegura la continuidad del radar europeo al relevar a Sentinel-1A y operar junto a Sentinel-1C. Sus datos, abiertos y gratuitos, estarán disponibles para administraciones y empresas y comunidad científica.
Detalles del lanzamiento y primeros hitos

El vuelo se desarrolló de forma nominal y sin incidencias relevantes, con la nave insertada en una órbita sincrónica al Sol a 693 kilómetros. La secuencia de separación y adquisición de señal transcurrió según lo previsto por el equipo de operaciones.
Durante la fase LEOP (Launch and Early Orbit Phase), que se extenderá unos tres días, el ESOC en Darmstadt supervisa las maniobras iniciales, estabilización y verificación del satélite, una etapa crítica para cualquier misión espacial.
Ariane 6, el lanzador pesado europeo, completó el encargo con precisión, garantizando el acceso autónomo al espacio y el despliegue seguro de la nueva pieza clave de Copernicus.
Qué hará Sentinel-1D y por qué importa
Dotado de un radar de apertura sintética (SAR) en banda C, Sentinel-1D capta imágenes en alta resolución de día y de noche, atravesando nubes y fenómenos adversos. Será esencial para vigilar inundaciones, deslizamientos, vertidos de petróleo, hielo marino, volcanes o sismos, además de apoyar la gestión forestal y agrícola.
La misión incorpora un instrumento del Sistema de Identificación Automática (AIS), que mejora la detección y el seguimiento de buques, reforzando la seguridad marítima y el control de actividades ilícitas en aguas europeas.
El satélite también integra un receptor compatible con Galileo y otros GNSS, aumentando la precisión de navegación y la resiliencia del segmento espacial europeo. Además, está preparado para respaldar la misión Earth Explorer Harmony.
Como parte de la política de datos de Copernicus, una vez termine la puesta a punto, la información se distribuirá con acceso completo, abierto y gratuito, favoreciendo investigaciones, servicios operativos y la toma de decisiones públicas y privadas.
Calendario hasta la operatividad plena
Tras el LEOP, llegarán aproximadamente diez días de maniobras para ajustar la órbita y, después, varios ciclos de calibración y verificación del radar (siete tandas de doce días). Este proceso afina el instrumento antes de su uso rutinario.
Las primeras imágenes de prueba se esperan en cuestión de semanas. Luego, el satélite se integrará con Sentinel-1C para ofrecer cobertura global de radar con mayor frecuencia, con revisitas del orden de seis días y mejoras en la observación AIS.
Participación española e industria en auge
Empresas de España han tenido un papel clave en el proyecto, coordinadas en torno a TEDAE, aportando electrónica, sistemas térmicos, software de control y mecanismos críticos. Esta colaboración muestra la capacidad tecnológica española en la cadena de valor espacial europea.
- ALTER: ingeniería, ensayos y suministro de componentes electrónicos a bordo para maximizar fiabilidad.
- ARQUIMEA: sistemas de control térmico (heat pipes y radiadores) y soporte al terminal láser de comunicaciones.
- GMV: centro de control de misión en ESOC, planificación, control orbital, simuladores y operaciones 24/7.
- HV Sistemas: bancos y equipos de prueba para validar instrumentos y subsistemas durante integración y verificación.
- Sener: mecanismo de despliegue y bloqueo del radar SAR, esencial para la operatividad en órbita.
- Thales Alenia Space (España): transpondedores TT&C, banda X para transmisión de datos y unidad de control del despliegue de antena.
Según los últimos análisis sectoriales, la facturación espacial española creció con fuerza y el peso exportador supera las tres cuartas partes del total, con un notable esfuerzo en I+D+i y miles de empleos cualificados vinculados a programas como Copernicus.
Ariane 6 y el acceso europeo al espacio
Con más de 60 metros de altura y hasta 900 toneladas al despegue, Ariane 6 es un lanzador modular y versátil capaz de enviar cargas a órbitas bajas y misiones más lejanas. Su desempeño refuerza la soberanía europea en lanzamientos y la continuidad de programas estratégicos.
La constelación Sentinel-1, activa desde 2014, ha permitido cartografiar movimientos del terreno en Europa (vía el Servicio Europeo de Movimiento del Terreno), monitorizar bosques tropicales bajo nubes y complementar otras misiones Sentinel para entender mejor el ciclo del agua y el cambio climático.
Con Sentinel-1D ya en órbita y camino de entrar en servicio, Europa consolida su liderazgo en observación de la Tierra con datos fiables, abiertos y útiles para proteger el medio ambiente, mejorar la seguridad y apuntalar un crecimiento más sostenible.