- Primera reconstrucción mamaria en España con tejido abdominal asistida por robot en el Hospital La Paz
- Uso del sistema Da Vinci para una disección más precisa y menos invasiva de vasos perforantes
- Menos dolor, menor riesgo de hernias, menos complicaciones y recuperación más rápida para las pacientes
- Hito de la sanidad pública madrileña y avance de la cirugía robótica en Cirugía Plástica

El Hospital público La Paz, uno de los grandes referentes de la sanidad pública madrileña, ha dado un paso relevante en la cirugía reconstructiva al realizar la primera reconstrucción mamaria en España con tejido abdominal de la propia paciente asistida por cirugía robótica. Se trata de un procedimiento complejo que combina microcirugía, cirugía plástica avanzada y tecnología robótica de última generación.
Esta intervención pionera se ha llevado a cabo en una paciente sometida a una mastectomía por cáncer de mama, trasladando tejido del abdomen al tórax para conformar la nueva mama. La principal novedad radica en la utilización del sistema robótico Da Vinci para la disección del tejido abdominal, lo que permite trabajar con una precisión casi milimétrica sobre las estructuras vasculares y reducir de forma notable la agresión quirúrgica en la zona donante.
Un procedimiento pionero en cirugía plástica española
La Paz se convierte así en el primer centro del país en aplicar la cirugía robótica a una reconstrucción mamaria con tejido autólogo abdominal, un campo donde hasta ahora el uso de robots apenas se había explorado en España. Mientras que en especialidades como Urología, Ginecología o Cirugía General la tecnología robótica lleva años integrada en la práctica habitual, en Cirugía Plástica su utilización seguía siendo muy limitada.
En esta operación, el equipo médico ha empleado tejido del abdomen de la paciente, lo que se conoce como colgajo abdominal, para reconstruir la mama tras la mastectomía. La clave está en preservar de forma cuidadosa las arterias y venas perforantes que nutren ese tejido, ya que son las encargadas de asegurar que el colgajo mantenga una irrigación sanguínea adecuada una vez trasladado al tórax.
Tradicionalmente, este tipo de intervenciones requiere grandes incisiones en la pared abdominal para identificar y disecar los vasos sanguíneos que alimentan el tejido a transferir. Gracias al robot, los cirujanos de La Paz han podido acceder y trabajar sobre esas estructuras mediante pequeñas incisiones y maniobras mucho más finas, reduciendo el trauma quirúrgico y el impacto funcional en la zona donante.
El procedimiento ha combinado la experiencia consolidada del hospital en microcirugía reconstructiva con el manejo avanzado de la plataforma Da Vinci, integrando en un mismo acto quirúrgico la cirugía manual tradicional y las ventajas de la robótica. Esta estrategia mixta permite aprovechar la precisión del robot en la fase de disección abdominal y la destreza del cirujano plástico para la reconstrucción final de la mama.

Menos dolor, menos secuelas y recuperación más rápida
Uno de los grandes objetivos de esta técnica es proteger al máximo la zona donante, que en la reconstrucción mamaria con tejido abdominal suele ser la pared del abdomen. Cada vez que se extrae tejido de esta región pueden aparecer secuelas, como debilidad de la pared, riesgo de hernias o molestias crónicas, por lo que reducir el daño en esa área se ha convertido en una prioridad para los equipos de cirugía plástica.
La cirugía robótica permite realizar una disección más precisa y menos invasiva de las estructuras anatómicas, respetando mejor músculos, vasos y tejidos blandos. De este modo, se logra disminuir de forma significativa el dolor postoperatorio, acortar la estancia hospitalaria y favorecer que la paciente recupere antes su actividad habitual. El impacto funcional en el abdomen es menor y se reduce también el riesgo de complicaciones a medio y largo plazo.
Según destacan los profesionales implicados, el uso del Da Vinci ayuda a trabajar con una precisión casi al milímetro sobre las venas y arterias que se conectarán posteriormente a la mama reconstruida. Estas estructuras funcionan como “tuberías” que garantizan que el tejido trasplantado reciba el aporte de sangre necesario para sobrevivir, por lo que preservarlas en las mejores condiciones posibles es fundamental para el éxito de la reconstrucción.
Al evitar grandes incisiones, la técnica robótica disminuye además la probabilidad de que aparezcan hernia ventral o debilidad de la pared abdominal, complicaciones clásicas en algunos procedimientos de colgajo abdominal. Menos agresión quirúrgica se traduce, en la práctica, en menos secuelas visibles y funcionales para la paciente, algo especialmente relevante en mujeres que ya han atravesado el impacto físico y emocional de un cáncer de mama y una mastectomía.
Los cirujanos de La Paz subrayan que la combinación entre la precisión del robot y la experiencia en cirugía reconstructiva manual busca que cada paciente pueda afrontar la cirugía con mayor seguridad y mejores perspectivas de recuperación, tanto en términos de bienestar inmediato como de calidad de vida a largo plazo.

Trabajo en equipo y experiencia en microcirugía
El éxito de esta intervención no se entiende sin la colaboración estrecha entre diferentes especialidades. En el procedimiento han participado de forma coordinada los servicios de Cirugía Plástica y Cirugía General del Hospital La Paz, que han unido su conocimiento anatómico, su experiencia en microcirugía y su manejo del sistema robótico para diseñar un abordaje adaptado a este tipo de reconstrucción.
La Paz cuenta desde hace años con una amplia trayectoria en la realización de transferencias de tejido microvascularizado, es decir, colgajos en los que se trasladan tejidos junto con sus vasos sanguíneos y se conectan mediante técnicas de microcirugía en otra zona del cuerpo. El centro realiza de forma habitual en torno a 120 transferencias de tejido microvascularizado al año, una parte importante de ellas dirigidas a mujeres que han sido sometidas a mastectomía tras un diagnóstico de cáncer de mama.
En este contexto, el nuevo procedimiento se apoya en una base sólida de experiencia previa en cirugía reconstructiva compleja, pero incorpora el valor añadido de la robótica para dar un paso más en la mejora de los resultados. Los especialistas insisten en que el enfoque multidisciplinar es clave: sumar conocimientos de distintas áreas permite afinar la planificación quirúrgica, reducir riesgos y adaptar la técnica a las características concretas de cada paciente.
Los responsables de la intervención destacan que, más que añadir una herramienta nueva, se trata de integrar la tecnología robótica en un circuito asistencial ya muy especializado, en el que la selección de candidatas, la valoración oncológica previa y el seguimiento posterior siguen siendo tan importantes como el propio acto quirúrgico. Este tipo de integración ya se observa en otros centros que han incorporado equipos robóticos a sus servicios.
Desde el hospital también se subraya la importancia de seguir evaluando de forma sistemática los resultados de este tipo de procedimientos, tanto en términos de complicaciones como de satisfacción de las pacientes, para consolidar los beneficios observados y ajustar la técnica cuando sea necesario.

Impulso a la cirugía robótica en la sanidad pública madrileña
El uso de robots quirúrgicos en España no es nuevo: los primeros sistemas Da Vinci comenzaron a utilizarse a mediados de la década de los 2000 y, desde entonces, se han ido incorporando progresivamente a los quirófanos de numerosos hospitales. En la actualidad, la red pública madrileña cuenta con varios equipos robóticos distribuidos en distintos centros, principalmente dedicados a intervenciones urológicas, ginecológicas y digestivas.
Lo que convierte esta operación de La Paz en un hito es que, por primera vez en el país, se ha empleado la plataforma Da Vinci en el ámbito de la cirugía plástica reconstructiva mamaria con tejido abdominal. Desde la Comunidad de Madrid se destaca esta intervención como un “paso decisivo” en la expansión de la cirugía robótica dentro de la sanidad pública, al abrir la puerta a nuevas aplicaciones en procedimientos de alta complejidad más allá de las especialidades donde ya estaba consolidada.
Los especialistas implicados consideran que la robótica puede ofrecer ventajas añadidas en todas aquellas cirugías en las que sea necesario movilizar tejidos de un territorio anatómico a otro, manteniendo su vascularización y reduciendo el daño en la zona donante. En este sentido, el caso de la reconstrucción mamaria con colgajo abdominal asistida por robot se ve como un primer ejemplo con potencial para extenderse a otros tipos de colgajos y áreas anatómicas en el futuro.
Aunque a nivel internacional ya existen centros que han empezado a integrar la cirugía robótica en determinadas técnicas plásticas y reconstructivas, en España el campo todavía está en fase inicial. La experiencia de La Paz puede servir como referente para que otros hospitales públicos valoren la incorporación de protocolos de reconstrucción mamaria robótica, siempre dentro de programas bien estructurados y con equipos formados específicamente.
En términos de política sanitaria, este tipo de avances refuerza la apuesta por una tecnología de alta precisión al servicio de la sanidad pública, con el reto añadido de garantizar que estos procedimientos se integren de manera equitativa y sostenible en la cartera de servicios, evitando que la innovación quede restringida a experiencias aisladas. Otros centros, como el Clínico de Valencia, también están demostrando cómo la robótica puede aplicarse a procedimientos complejos fuera de sus usos más habituales (otras especialidades).
Lo logrado en el Hospital La Paz muestra cómo la combinación de experiencia clínica, trabajo en equipo y tecnología de vanguardia puede traducirse en intervenciones más seguras, menos invasivas y mejor adaptadas a las necesidades de las pacientes con cáncer de mama, situando a la cirugía plástica reconstructiva española en una senda de modernización que, si se consolida, puede cambiar de forma notable la manera de abordar este tipo de operaciones en los próximos años.