- Meta acelera con Ray-Ban con IA y prepara Hypernova y Celeste con pantalla e integración de Meta AI.
- Samsung trabaja en unas gafas sin pantalla, más ligeras y asequibles, enfocadas al uso diario y su ecosistema Galaxy.
- HTC vuelve con Vive Eagle: cámara de 12 MP, Snapdragon AR1 Gen 1 y funciones de IA con Gemini o GPT.
- Google y la moda: Android XR para gafas, exploración de nuevas Glass y el papel clave de EssilorLuxottica en distribución.

Las gafas inteligentes se han convertido en la gran apuesta de la industria tecnológica: de Meta a Samsung, pasando por HTC y Google, todas mueven ficha para que el siguiente dispositivo de masas viva en nuestra cara en lugar de en el bolsillo, tal como muestran las últimas tendencias en realidad aumentada.
Una década después del tropiezo de Google Glass, el mercado vuelve a coger fuelle con modelos más discretos, mejor conectados con la IA y, en algunos casos, sin pantalla para abaratar costes y ganar comodidad. Mientras tanto, los analistas apuntan a un escenario de crecimiento acelerado que podría cambiar nuestros hábitos digitales.
Meta mueve ficha: Ray-Ban con IA hoy, Hypernova y Celeste asoman

Mark Zuckerberg quiere que las gafas sean el próximo gran dispositivo. Tras vender millones de Ray-Ban con IA, Meta domina el segmento con una cuota del 73% según Counterpoint Research, apoyada en un formato que parece gafas de verdad y funciones útiles como captura de vídeo o traducciones.
El siguiente paso es Hypernova, el primer modelo de Meta con pantalla integrada en la lente, pensado para combinar visión del entorno y datos contextuales. La compañía trabaja además en un control por banda neuronal en la muñeca que interpreta gestos de la mano, un guiño a la interacción natural que persigue la realidad aumentada.
Celeste apunta a rebajar el precio de entrada a la experiencia con display: según Bloomberg, se situaría en torno a los 800 dólares y mostraría la información en un panel lateral no intrusivo. Meta planea enseñar sus novedades en Meta Connect (18 y 19 de septiembre) y fuentes internas sugieren disponibilidad comercial antes de fin de año.
Orion queda como proyecto más ambicioso de realidad aumentada plena: prototipos con costes cercanos a los 10.000 dólares que sirven de faro tecnológico, pero aún lejos de la viabilidad masiva por tamaño, batería y calor. La estrategia combina avances paso a paso con las Oakley x Meta, que amplían colores y estilos para consolidar el encaje con el día a día.
El componente de moda es clave: la asociación con EssilorLuxottica (Ray-Ban y Oakley) facilita diseños icónicos, ajuste, lentes graduadas y una red minorista global que, según analistas, es oro para una categoría que exige asesoría, adaptación y soporte presencial.
Samsung prepara unas gafas sin pantalla: ligeras, prácticas y más baratas

La surcoreana no quiere quedarse fuera y trabaja en unas gafas inteligentes ligeras, sin pantalla en la lente, con cámara, micrófonos y altavoces integrados. La idea, filtrada por medios como Seoul Economic Daily, es reducir complejidad y precio para convertirlas en un accesorio cotidiano más que en un visor de AR. La competencia se anima en el terreno de las gafas de realidad aumentada sin display, con varios fabricantes chinos, entre ellos Xiaomi, también han irrumpido con modelos centrados en cámaras, audio y asistentes inteligentes, empujando el segmento hacia funciones útiles del día a día.
La autonomía y la comodidad ganan peso frente al concepto de superposición visual, y se espera integración profunda con el ecosistema Galaxy (móviles, relojes y otros dispositivos), uso como auriculares discretos, grabación de vídeo corto, control por voz con IA y funciones como traducción en tiempo real.
El calendario que barajan las fuentes sitúa la llegada comercial hacia finales de 2026, con un posicionamiento de precio más accesible que el de las opciones con pantalla. El movimiento busca replicar el éxito de las Ray-Ban de Meta con una propuesta pragmática y más ligera.
La competencia se anima en el terreno de las gafas “sin display”: varios fabricantes chinos, entre ellos Xiaomi, también han irrumpido con modelos centrados en cámaras, audio y asistentes inteligentes, empujando el segmento hacia funciones útiles del día a día.
HTC vuelve al primer plano con las Vive Eagle y su IA a bordo

HTC cambia de velocidad y deja los visores VR clásicos para plantar cara en el formato de gafas AI. Sus nuevas Vive Eagle apuestan por diseño discreto, menos dependencia del móvil y 32 GB de almacenamiento interno para ejecutar funciones en el propio dispositivo.
En hardware montan un Snapdragon AR1 Gen 1, 4 GB de RAM y batería de 235 mAh (hasta 36 horas en reposo o 4,5 horas de música, según la marca). Incluyen cámara de 12 MP, LED de estado, cuatro micrófonos y dos altavoces, además de Wi‑Fi 6E y Bluetooth 5.3; pesan menos de 50 gramos con lentes.
En software, VIVE AI alterna entre Google Gemini y OpenAI GPT (en beta) para admitir órdenes de voz, fotos y vídeo manos libres, creación de notas, recomendaciones personalizadas y traducciones en tiempo real de hasta 13 idiomas.
Disponibles inicialmente en Taiwán, su preventa se prolonga hasta el 31 de agosto con un precio aproximado de 450 euros, y el lanzamiento oficial está fijado para el 1 de septiembre. Ofrecen resistencia IP54, protección UV400 de Zeiss y varios colores (Berry, Black, Coffee y Grey).
Google, Android XR y el papel de la distribución y la moda

Google vuelve a mirar a las gafas inteligentes. Rick Osterloh confirma que estudian una nueva iteración de sus smart glasses para impulsar la adopción de Gemini, con pantallas diminutas acoplables y un enfoque discreto que evite el aspecto de visor voluminoso.
Android XR será la base común para gafas y cascos, en alianza con fabricantes como Samsung y con ecosistema de socios que incluye Warby Parker o Gentle Monster. Los prototipos exploran cámaras, micrófonos y altavoces, con la idea de complementar al teléfono en tareas cotidianas, más que sustituirlo por completo.
El canal físico marca diferencias: EssilorLuxottica aporta diseño, marcas de primer nivel y una red de tiendas global capaz de ajustar, graduar y dar soporte presencial. Analistas destacan que la distribución minorista es determinante en wearables tan personales, un terreno donde Apple parte con ventaja y socios como EssilorLuxottica ayudan a equilibrar la balanza para Meta o Google.
La estética manda: el éxito de las Ray-Ban con IA evidencia que parecer gafas “de toda la vida” importa tanto como la batería. Integrar pantallas añade desafíos de espacio, peso y calor que la industria resuelve con iteraciones prudentes y formatos híbridos (sin pantalla o con display lateral).
Los datos acompañan el optimismo. Counterpoint calcula un crecimiento del 110% en la primera mitad del año y ABI Research estima que el próximo ejercicio se venderán alrededor de 13 millones de unidades (unos 7.800 millones de dólares), perfilando a las gafas como el wearable más disruptivo desde el reloj inteligente de cara a 2026.
Meta estira su ventaja con productos de moda y modelos con pantalla en camino; Samsung prepara un asalto masivo con gafas sin display, ligeras y asequibles; HTC regresa con especificaciones sólidas y funciones de IA; y Google avanza en plataforma y diseño discreto mientras la moda y la distribución se convierten en palancas decisivas para conquistar la calle.