- La Flotilla Global Sumud denuncia vigilancia aérea y registra un incendio a bordo en Túnez que las autoridades vinculan a una causa accidental, descartando un dron.
- Ucrania sufre una ofensiva récord con 805 drones y 13 misiles, con víctimas y daños en Kiev, incluido un edificio gubernamental.
- Rusia acelera la producción de drones (hasta 2.700 al mes) y recurre a tácticas de saturación; Ucrania refuerza su defensa multicapa.
- EE. UU. enviará 33.000 drones autónomos con IA; crece el uso de bombarderos tipo "Baba Yaga" y las contramedidas como interceptores y Pantsir-S.

El uso de drones como plataformas de vigilancia y ataque se ha consolidado en los principales focos de tensión internacionales, marcando el pulso de operaciones que combinan inteligencia, electrónica y capacidad de saturación del espacio aéreo.
Desde las aguas del Mediterráneo hasta el frente del este europeo, la actividad no tripulada ha dejado un rastro de imágenes, cifras y decisiones políticas que dibujan un nuevo tablero de riesgos, respuestas y capacidades industriales.
Vigilancia y tensiones en la Flotilla Global Sumud

En plena travesía, a unas 90 millas náuticas de Menorca, miembros de la Global Sumud Flotilla difundieron vídeos en los que aseguraban que varias aeronaves no tripuladas sobrevolaban cada barco. Las tripulaciones, según sus relatos, observaron de cerca los aparatos para tratar de identificarlos y apuntaron a una posible función de vigilancia.
La activista alemana Yasemin Acar, con experiencia previa en travesías como la del buque Madleen junto a Greta Thunberg, ha descrito episodios anteriores con drones de distinta clase, desde cuadricópteros hasta plataformas de gran envergadura similares a los Heron 1, empleados en misiones de guardafronteras en la región.
Tras salir de Barcelona, la mayoría de las dos decenas de embarcaciones pusió rumbo a Túnez para sumarse a otros buques con ayuda humanitaria destinada a Gaza, mientras cinco de las naves más pequeñas regresaron por condiciones climáticas extremas.
En paralelo, Israel advirtió que tratará como terroristas a los integrantes de la flotilla y planteó detenciones prolongadas en lugar de deportaciones. La organización, por su parte, sostuvió que la respuesta israelí dependerá de la presión internacional y del papel de los gobiernos implicados.
Ya en el puerto tunecino de Sidi Bou Said, uno de los buques principales registró un incendio en cubierta y en un almacén, con daños superficiales y sin heridos. La embarcación, con bandera portuguesa, planea reanudar su salida, mientras que la Guardia Nacional de Túnez descartó un ataque con dron y apuntó a un origen accidental, como un encendedor o una colilla, en sus primeras pesquisas.
Guerra de drones en Ucrania: ofensivas, producción y nuevas tecnologías

Ucrania afrontó una de las ofensivas más intensas desde el inicio de la invasión: 805 drones y 13 misiles (cuatro balísticos) lanzados durante unas siete horas, con el objetivo de saturar las defensas desde oeste a este y de norte a sur. En Kiev murieron al menos dos personas, una madre y su bebé, y el balance nacional ascendió a cuatro fallecidos y 44 heridos, según las autoridades.
Los restos de un dron interceptado impactaron en un edificio del Gobierno en la capital, dañando tejado y plantas superiores, un hito inédito en estos años de guerra. El presidente Volodímir Zelenski denunció la voluntad de prolongar el conflicto y pidió más sanciones a sus aliados, mientras la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, habló de una afrenta a la diplomacia y el primer ministro británico, Keir Starmer, calificó los ataques de cobardes.
La ofensiva se ejecutó en oleadas, con numerosos Geran-2 (versión mejorada de los iraníes Shahed) lanzados también desde Bielorrusia, según la Fuerza Aérea ucraniana. El portavoz Yurii Ihnat admitió que ningún país puede blindar por completo un territorio tan extenso frente a enjambres de drones y misiles.
En el plano industrial, Ucrania se prepara con una defensa multicapa, mientras que Rusia podría fabricar hasta 2.700 drones de ataque al mes, según su inteligencia militar. Además de las plataformas de ataque, también produciría numerosos señuelos, y ha mostrado su línea de ensamblaje de Geran-2 en Yelábuga en emisiones públicas.
Desde Estados Unidos, el Pentágono ha aprobado un paquete valorado en 50 millones de dólares para el envío de 33.000 drones autónomos basados en IA. El fabricante Auterion detalla que sus kits Skynode permiten identificar y batir objetivos de forma autónoma, resisten interferencias y reconocen objetivos a hasta 1 km. Estos sistemas, que integrarán AuterionOS y capacidades en la nube, están previstos para su despliegue este mismo año y ya se emplean también en Taiwán.
En el campo, los bombarderos pesados “Baba Yaga” ucranianos, adaptados desde drones agrícolas, han sido clave para ataques nocturnos con cargas de 9 a 18 kg a distancias de hasta 19 km y velocidades de alrededor de 80 km/h. Su relación coste-eficacia es notable: Ucrania adquirió más de 2.000 unidades por vías oficiales y, según cifras gubernamentales, produjo más de 30.000 en un año, con precios unitarios en torno a 20.000 dólares.
Rusia ha presentado su respuesta con el Alexander Nevsky, un modelo capaz de transportar hasta 100 kg (cinco minas TM-62 o 15 proyectiles de 82 mm) y un alcance de 20-25 km con 50 kg de carga, además del hexacóptero Bruja Nocturna, que lanza cuatro municiones con una carga útil de hasta 20 kg, velocidad de crucero de 60 km/h y 40 minutos de vuelo con 10 kg.
El auge de los bombarderos convive con contramedidas cada vez más eficaces: drones interceptores más ligeros y veloces que embisten a su objetivo, y sistemas como Pantsir-S con mini misiles de corto alcance y bajo coste, que están reduciendo el impacto de estas plataformas voluminosas y ruidosas.
La extensión del empleo de drones —de la vigilancia sobre convoyes civiles a la guerra de alta intensidad— está redefiniendo doctrinas, cadenas de suministro y respuestas políticas, mientras crecen la dependencia de la y la necesidad de marcos legales y de seguridad capaces de acompasar esta aceleración tecnológica.