- La Comisión Europea recomienda integrar la alfabetización mediática y digital en el currículo escolar como pilar de protección infantil.
- Expertos advierten que regular sin educar no basta y reclaman responsabilidad a las plataformas tecnológicas.
- Datos alarmantes en España: uno de cada cinco menores canarios ha sufrido ciberacoso y el 6,3% presenta uso problemático de redes sociales.
- España avanza con un proyecto de ley para proteger a los menores en entornos digitales, pero la formación sigue siendo la asignatura pendiente.

La protección de los menores en el mundo digital se ha convertido en una prioridad tanto en España como en el conjunto de la Unión Europea. La Comisión Europea ha presentado un informe que sitúa la alfabetización mediática y digital en el centro de la estrategia, mientras que diversos estudios y expertos alertan de los riesgos del uso temprano y sin supervisión de la tecnología. El debate ya no se limita a cuánto tiempo pasan los niños con el móvil, sino a cómo prepararlos para desenvolverse con criterio en un entorno dominado por algoritmos e inteligencia artificial.
Según datos recogidos por el comité de expertos de la UE, los adolescentes europeos pasan una media de 4,5 horas diarias conectados durante los días lectivos y más de seis horas los fines de semana. Uno de cada tres jóvenes afirma haberse sentido estresado o excluido por lo que ve en redes sociales, y el 45% reconoce compararse con otras personas. En España, el informe ‘Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital’ elaborado por Red.es para Unicef Canarias revela que uno de cada cinco menores canarios ha sufrido ciberacoso y que el 6,3% de los adolescentes presenta un uso problemático de las redes sociales. Además, más del 11% muestra un riesgo suicida elevado, una cifra que se duplica entre las chicas.
Europa pone la alfabetización digital en el centro de la estrategia

El informe ‘Child Safety Online’, elaborado por un panel multidisciplinar convocado por la Comisión Europea, propone un cambio de paradigma. La protección de la infancia ya no puede basarse únicamente en limitar el tiempo de pantalla o fijar edades de acceso, sino que debe integrar la educación digital segura en el currículo escolar. Entre los participantes españoles figuran Mar España, directora de la plataforma Control Z, y Marina Fernández, presidenta de Adolescencia Libre de Móviles (ALM), que aportaron la perspectiva de la sociedad civil.
Expertas como Rebeca Cerezo, catedrática de Psicología Evolutiva de la Universidad de Oviedo, coinciden en que los propósitos de la UE son buenos pero no funcionarán sin campañas de educación digital sólidas. «De nada vale regular sin educar», afirma Cerezo, quien subraya que el entorno digital es «infinitamente más complejo y opaco para el usuario final». Patricia Solís, doctora en Psicología por la Universidad de Oviedo, añade que fijar una edad mínima no resolverá el problema si no se aprovecha ese tiempo para desarrollar el pensamiento crítico y la regulación emocional.
Datos que alertan: ciberacoso y uso problemático entre los jóvenes
El estudio de Unicef Canarias, basado en las respuestas de 1.460 estudiantes de 17 centros educativos, ofrece una fotografía preocupante. Más del 70% del alumnado de 5º y 6º de Primaria ya cuenta con móvil propio, y la edad media del primer dispositivo se sitúa en los 11 años. Casi la mitad de los menores duerme con el móvil en su habitación, y de ellos, el 51% lo utiliza de madrugada. El acceso a contenidos pornográficos se produce antes de los 12 años, y un 11% de los adolescentes muestra un consumo problemático de estos contenidos.
La neurorradióloga María Vidal, presidenta de la Asociación Educación Digital Responsable, ha advertido del riesgo de utilizar las pantallas como un «chupete digital» para calmar rabietas. «Las pantallas están robando tiempo a actividades que mejoran el neurodesarrollo, como el sueño, el movimiento o la atención sostenida», señaló durante una ponencia en la Universidad de Málaga. Vidal reclama una mayor responsabilidad institucional y límites de edad, similar a lo que ocurre con la seguridad vial o el tabaco.
El papel de las familias y la necesidad de acompañamiento

La experta en educación digital Laura Cuesta insiste en que dar el primer móvil a un hijo debe ir acompañado de un proceso de alfabetización digital y mediación parental. Según un estudio de SPC, 7 de cada 10 padres reconocen sentirse inseguros ante el primer móvil de sus hijos, y más de la mitad admite haber sentido presión del entorno. Cuesta recomienda analizar los retos y oportunidades para familias, utilizando dispositivos evolutivos que permitan ir abriendo funcionalidades según la edad y madurez del menor, y destaca la importancia de establecer rutinas y horarios, especialmente en vacaciones.
El informe de Unicef Canarias también pone el foco en las familias: solo el 51% de los progenitores habla con sus hijos sobre los riesgos de internet, y apenas el 38% establece límites específicos sobre los contenidos. Hábitos sencillos como no dormir con el móvil en la habitación pueden reducir a la mitad las tasas de uso problemático y las conductas de riesgo online. Los expertos coinciden en que el ejemplo de los padres es fundamental: los niños aprenden más de lo que ven que de lo que escuchan.
España avanza en la regulación, pero la educación sigue siendo la asignatura pendiente

España ya reconoce el derecho a la educación digital en la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos, que en su artículo 83 encomienda al sistema educativo la formación para un uso seguro y crítico de la tecnología. El Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales avanza hacia un mayor nivel de protección, incluyendo sistemas de verificación de edad y obligaciones para las plataformas. Sin embargo, como señalan las expertas, la educación digital en España sigue siendo insuficiente y depende de iniciativas puntuales.
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y los colegios profesionales llevan años reclamando que la alfabetización mediática se incorpore al currículo escolar de forma estable. La demanda de talleres formativos en colegios e institutos demuestra que la sociedad ya ha identificado esta necesidad, pero falta un Pacto de Estado por la Educación que la convierta en política estructural. Mientras tanto, la Unión Europea se consolida como referente en regulación digital, con normas como el Reglamento General de Protección de Datos, la Ley de Servicios Digitales y el Reglamento de Inteligencia Artificial.

La cuestión de fondo es si estamos preparando a los jóvenes para comprender el mundo digital en el que viven. La protección de la infancia digital exige plataformas diseñadas con responsabilidad, políticas públicas basadas en evidencia científica y una educación capaz de formar ciudadanos libres y críticos. Europa aspira a liderar no solo la regulación tecnológica, sino también la protección de la infancia en el entorno digital, y ese liderazgo se construye con leyes, con su cumplimiento y con una apuesta decidida por la alfabetización mediática, digital y en inteligencia artificial desde las aulas.
