En las últimas semanas, tres hitos han marcado el avance de la computación cuántica en España: el proyecto de Telefónica y Würth en La Rioja, la renovación del plan estratégico del centro Scayle en León, y la celebración de la Euskal Encounter 34 en Barakaldo, donde expertos de primer nivel han debatido sobre el presente y futuro de esta tecnología. Todos ellos apuntan a una misma dirección: la cuántica ya no es ciencia ficción, sino una realidad que empieza a transformar procesos y a generar valor.
Un proyecto pionero en La Rioja

Telefónica y Würth España, filial del gigante alemán de materiales de fijación, han desarrollado en el centro logístico de Agoncillo (La Rioja) un piloto que combina computación cuántica e inteligencia artificial para optimizar el empaquetado de los pedidos. El objetivo era reducir el número de cajas y el volumen de los paquetes, algo que tiene un impacto directo en los costes y en la sostenibilidad. Los resultados han sido contundentes: se ha mejorado el empaquetado en un 14% de los más de 6.000 pedidos procesados, lo que se traduce en una reducción del 3% en el número de cajas utilizadas, un 7% menos de volumen transportado en camión y un 6% menos de consumo de cartón.
El proyecto, desarrollado en colaboración con el centro tecnológico TECNALIA y la startup QCentroid, supone uno de los primeros casos de uso real de computación cuántica en la industria logística española. Según Leonor Ostos, directora de Desarrollo de Producto y Servicios de Telefónica España, la combinación de cuántica e IA permite generar servicios más eficientes para los clientes. Por su parte, Begoña López, directora general de Operaciones de Würth España, destaca que la innovación es una palanca real para mejorar la eficiencia, la sostenibilidad y la competitividad. El piloto se ha llevado a cabo en el Centro de Tecnología y Talento de Tecnologías Cuánticas Javier Echenique de Telefónica en Bilbao, un espacio que ya está dando sus frutos.
El impulso de la supercomputación en Castilla y León

En León, el Centro de Supercomputación de Castilla y León (Scayle) ha renovado su Patronato con la consejera de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Cristina Sanchidrián, como nueva presidenta. La fundación, creada por la Junta de Castilla y León y la Universidad de León, ha actualizado su plan estratégico para posicionarse como un centro de referencia en supercomputación y computación cuántica. El plan incluye la migración a una nueva sede, cuya finalización está prevista para el primer semestre de 2027, y la incorporación de ingenieros informáticos para los proyectos Factoría de IA y Quantum Iberia.
Scayle proporciona capacidad de cálculo intensivo a universidades, centros de investigación y empresas de la comunidad, y ya trabaja en aplicaciones como predicciones meteorológicas, diseño de vehículos, estudios genéticos o desarrollo de fármacos. La apuesta por la computación cuántica forma parte de una estrategia más amplia que busca integrar esta tecnología con la supercomputación y la inteligencia artificial, algo que también se refleja en otras iniciativas nacionales.
La cuántica y la IA copan la Euskal Encounter
Mientras tanto, en el BEC de Barakaldo, la Euskal Encounter 34 ha reunido a más de 5.000 participantes con cerca de 4.000 ordenadores para debatir sobre el presente y futuro de la tecnología. La computación cuántica y la inteligencia artificial han sido las grandes protagonistas del evento. Expertos de diferentes ámbitos han coincidido en que la cuántica permitirá resolver problemas que los ordenadores clásicos no pueden abordar, especialmente en áreas como el desarrollo de fármacos, el estudio de sistemas físicos complejos o la optimización de procesos industriales.
Nonia Vaquero, investigadora del Donostia International Physics Center (DIPC), ha destacado el papel de Euskadi en este campo, gracias al ecosistema científico en torno al ordenador cuántico instalado en Donostia. Por su parte, Juan Luis López Aranguren, profesor de la Universidad de Zaragoza, ha subrayado la importancia de usar la IA de forma responsable, como complemento del conocimiento humano y no como sustituto. David Martín Barrios, desarrollador de software especializado en IA, ha recordado que la supervisión humana sigue siendo imprescindible para validar las respuestas de estas herramientas.
Euskadi, polo de referencia en tecnologías cuánticas
La combinación de todas estas iniciativas consolida a Euskadi como un polo de referencia en tecnologías cuánticas en el sur de Europa. Por un lado, el Centro de Tecnología y Talento Javier Echenique de Telefónica en Bilbao ya está desarrollando casos de uso aplicados a sectores como la industria, la energía, las telecomunicaciones o la ciberseguridad. Por otro, el ordenador cuántico del DIPC en Donostia, mencionado durante la Euskal Encounter, refuerza el ecosistema investigador. Además, Scayle en León, aunque en otra comunidad, colabora en proyectos como Quantum Iberia, lo que demuestra que la apuesta por la cuántica es una tendencia nacional.
Telefónica, por su parte, ha sido pionera en servicios de comunicaciones quantum-safe, como la interconexión entre centros de datos o el despliegue de una red metropolitana experimental de distribución de claves cuánticas (QKD) sobre su red comercial. La operadora también ha realizado pilotos con el grupo hospitalario Vithas y con la Policía Nacional para proteger comunicaciones sensibles mediante criptografía cuántica y post-cuántica. Todo ello refuerza la idea de que la computación cuántica no solo avanza en los laboratorios, sino que ya está generando aplicaciones tangibles en el día a día de empresas e instituciones.
Así, la computación cuántica en España avanza a buen ritmo, con proyectos que demuestran su utilidad en la logística, la supercomputación y la divulgación. La colaboración entre empresas, centros de investigación y administraciones públicas está dando sus frutos, y eventos como la Euskal Encounter sirven para acercar esta tecnología a la sociedad. Aunque todavía queda camino por recorrer, los pasos dados hasta ahora indican que la cuántica no es el futuro, sino el presente de la innovación española.

