- Sevilla y Málaga registran las puntuaciones más altas para acceder a la formación combinada de tecnología y matemáticas.
- El auge de la inteligencia artificial y el análisis de datos posiciona a estos estudios como los más demandados tras Medicina.
- El periodo de matriculación para los admitidos en la primera fase concluye el próximo 9 de julio.
- Las listas de espera se moverán en las próximas semanas con adjudicaciones previstas hasta el mes de octubre.

La presión por conseguir un hueco en los estudios más punteros ha vuelto a quedar patente tras la publicación de los primeros resultados de admisión en las universidades públicas. Miles de estudiantes andaluces han pasado días de auténticos nervios esperando a ver si su esfuerzo en la Selectividad y las pruebas de acceso les abría las puertas de la carrera deseada, y los datos no engañan: la **exigencia académica para los perfiles tecnológicos** no para de crecer en nuestro país.
Este año se ha vuelto a ver que las disciplinas que mezclan el razonamiento lógico con la computación avanzada son el gran objeto de deseo para los alumnos más brillantes. No es de extrañar que, al echar un vistazo a las listas, el nombre del **doble grado en Matemáticas e Ingeniería Informática** aparezca siempre en los puestos más altos de la tabla, obligando a los aspirantes a rozar la perfección en sus expedientes de bachillerato para no quedarse fuera de juego.
Sevilla y Málaga lideran el ranking de exigencia en tecnología

En la capital hispalense, la Universidad de Sevilla ha marcado un listón altísimo, situando su doble titulación de Informática y Matemáticas en un impresionante 13,374. Es una de las cifras más potentes de todo el **sistema universitario andaluz actual**, demostrando que la competencia es feroz y que entrar en la Hispalense requiere haber sacado petróleo de cada examen de la fase general y específica.
Por su parte, la Universidad de Málaga no se queda atrás y sigue consolidándose como un referente para quienes quieren comerse el mundo en el sector digital. En la ciudad de la Costa del Sol, el acceso a este mismo doble grado se ha fijado en un **exigente 13,058 en esta primera vuelta**, lo que la coloca directamente como la segunda carrera con la nota más alta de toda la institución, solo superada por la omnipresente Medicina.
Las autoridades académicas han señalado que este fenómeno responde a la consolidación de un entorno empresarial que pide a gritos profesionales capaces de **diseñar algoritmos y gestionar infraestructuras complejas**. Málaga, que se ha convertido en un polo de atracción para multinacionales tecnológicas, ve cómo su oferta académica se queda pequeña ante la avalancha de solicitudes de jóvenes que quieren estar en primera línea de la revolución digital.
Un calendario clave para asegurar la plaza
Para todos aquellos que han tenido la suerte de aparecer como admitidos en estos listados, ahora toca no dormirse en los laureles. El plazo para **formalizar la matrícula o realizar la reserva** de plaza estará abierto únicamente hasta el 9 de julio. Si a alguien se le pasa el arroz y no realiza el trámite en estos días, perderá su derecho y el sistema pasará el turno automáticamente al siguiente de la lista, algo que nadie quiere después de tanto estudio.
El proceso de admisión es un ente vivo y estas notas de corte son todavía provisionales. Muchos estudiantes optan por plazas en distintas provincias y, a medida que se formalizan los registros, las listas corren. La **segunda adjudicación está prevista para el 16 de julio**, fecha en la que se espera que las puntuaciones puedan bajar un pelín, dando una alegría a quienes se han quedado a las puertas por apenas unas milésimas de punto.
Tras el parón veraniego, el sistema seguirá ajustándose con las denominadas listas de resultas. Estas se publicarán de forma escalonada durante los meses de septiembre y octubre, permitiendo que las **vacantes liberadas por renuncias o cambios de última hora** sean ocupadas. Es un proceso largo que requiere paciencia, pero que garantiza que ni un solo pupitre de estas prestigiosas carreras se quede vacío al inicio del curso.
El panorama actual refleja una tendencia clara hacia la especialización técnica donde la combinación de matemáticas y computación se ha vuelto el estándar de oro para el mercado laboral europeo. Con la mayoría de las titulaciones tecnológicas **exigiendo más de diez puntos sobre catorce**, los futuros universitarios se enfrentan a un escenario donde la excelencia ya no es una opción, sino el requisito mínimo para acceder a las aulas de las facultades más punteras de la región.