- Incibe despliega una experiencia itinerante de ciberseguridad en varios municipios andaluces.
- La iniciativa combina juegos, escape rooms y píldoras formativas para todos los públicos.
- Las paradas confirmadas incluyen La Rinconada, Olvera, Benalup-Casas Viejas y la provincia de Huelva.
- El objetivo es reforzar la conciencia sobre seguridad digital, contraseñas, privacidad y protección de menores.

La Experiencia itinerante de ciberseguridad del Incibe recalará en varias localidades andaluzas durante las próximas semanas con una propuesta pensada para que cualquier persona pueda aprender a protegerse mejor en Internet. A través de actividades prácticas y muy pegadas al día a día, la iniciativa busca que conceptos como contraseñas seguras, privacidad o protección de menores dejen de sonar lejanos.
Esta acción, promovida por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), se ha diseñado como un recorrido por distintos municipios en el que la ciudadanía puede resolver dudas, poner a prueba sus conocimientos y adquirir hábitos digitales más seguros. Sin grandes tecnicismos, pero con contenidos rigurosos y actualizados sobre seguridad digital, el proyecto aspira a llegar tanto a familias como a personas mayores, estudiantes y profesionales.
Qué es la experiencia itinerante del Incibe y a quién va dirigida
La llamada Experiencia Incibe es un espacio móvil de ciberseguridad que se instala temporalmente en cada municipio y se abre a todos los públicos, sin necesidad de conocimientos previos. Se plantea como una especie de feria interactiva en la que se mezclan juegos, tecnología y formación breve para que aprender resulte más llevadero.
El organismo, dependiente del Ministerio de Transformación Digital y Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, ha apostado por este formato itinerante para llegar a poblaciones que no siempre tienen acceso directo a actividades especializadas en ciberseguridad. De este modo, vecinos y vecinas pueden acercarse a la carpa instalada en su localidad sin tener que desplazarse a grandes ciudades.
El enfoque es eminentemente práctico: a lo largo del recorrido, las personas participantes encuentran minijuegos, retos y pequeños talleres pensados para tratar situaciones reales, como reconocer un correo fraudulento, configurar bien la privacidad del móvil o saber qué hacer si se sufre un intento de ciberacoso.
Uno de los puntos destacados del espacio es la cabina del 017, que replica el servicio público de ayuda en ciberseguridad que Incibe pone a disposición de la ciudadanía. Allí se ofrece orientación sobre problemas habituales, desde dudas sobre compras online hasta cómo reaccionar ante un posible robo de cuenta.
Paradas en Andalucía: La Rinconada, Cádiz y provincia de Huelva
El recorrido por Andalucía arrancará en la provincia de Sevilla. La primera escala está prevista en el Centro Multifuncional Hacienda Santa Cruz, en el municipio de La Rinconada. Durante esa jornada, el público podrá acceder a las distintas zonas de la experiencia en horario de 09:00 a 14:00 y de 16:30 a 19:30, lo que facilita la visita tanto por la mañana como por la tarde.
Tras su paso por Sevilla, el proyecto se desplazará a la provincia de Cádiz. Entre los días 17 y 19 de diciembre se instalará en el municipio de Olvera, concretamente en el Punto Vuela, manteniendo ese mismo rango horario partido para permitir una afluencia escalonada de visitantes durante las tres jornadas.
La siguiente cita gaditana tendrá lugar los días 22 y 23 de diciembre en Benalup-Casas Viejas. En este caso, la experiencia se ubicará en el Centro Cultural La Veleta, donde volverán a repetirse los tramos de mañana y tarde ya establecidos. La intención es que tanto centros educativos como familias puedan organizar su visita sin demasiadas complicaciones.
El cierre de esta programación navideña se reserva para la provincia de Huelva, a donde la experiencia se desplazará los días 29 y 30 de diciembre. Por el momento, la ubicación concreta dentro de la provincia está pendiente de confirmación, aunque se mantendrá el planteamiento de abrir el espacio a toda la ciudadanía interesada.
Actividades, juegos y formación para aprender a protegerse en Internet
Cada parada del recorrido presenta ligeras variaciones, pero la estructura general de la Experiencia Incibe de ciberseguridad se mantiene: hay una combinación de zonas lúdicas, espacios formativos y recursos de atención personalizada. Todo ello orientado a que las personas asistentes puedan mejorar sus hábitos digitales casi sin darse cuenta.
Uno de los puntos centrales es la carpa con juegos interactivos, donde se proponen dinámicas sencillas para aprender a identificar riesgos habituales en la red. En estas actividades se trabajan aspectos como la creación de contraseñas robustas, la importancia de activar la verificación en dos pasos o la necesidad de desconfiar de enlaces y archivos sospechosos.
La zona de gamificación incorpora herramientas digitales, dispositivos móviles y pequeños retos en formato test —similar a los conocidos Kahoot— que se adaptan a las edades y niveles de los participantes. De este modo, una persona adulta y un menor pueden recibir contenidos diferenciados y adecuados, aunque compartan el mismo espacio físico.
Además, existe un área específicamente concebida como zona formativa, donde se imparten breves píldoras informativas sobre buenas prácticas en Internet. En estos mini talleres se abordan temas como cómo configurar la privacidad en redes sociales, qué tener en cuenta al comprar en línea o de qué manera reconocer las señales de un intento de fraude digital.
Para quienes buscan una experiencia más inmersiva, la propuesta incluye una sala de escape room en la que los participantes deben resolver pruebas relacionadas con la ciberseguridad. Con la ayuda de un robot y diferentes dispositivos móviles, los grupos van superando pistas y comprobando si son capaces de detectar amenazas o tomar decisiones seguras bajo presión.
Juegos de concienciación para adultos, familias y menores
La oferta lúdica de la experiencia no se queda en las actividades generales. Uno de los objetivos clave del Incibe es adaptar el mensaje de ciberseguridad a cada tipo de público, y para ello se han creado juegos diferenciados según la edad y el contexto de uso de la tecnología.
Para la ciudadanía en general, se utiliza, entre otros recursos, un juego de mesa conocido como la oca del phishing. A través del avance por las casillas, las personas participantes se enfrentan a ejemplos de correos electrónicos, mensajes o páginas web que pueden ser fraudulentos, aprendiendo a distinguir señales de alerta como direcciones extrañas, faltas de ortografía o solicitudes de datos personales.
En el caso de los menores, se recurre a dinámicas específicas como la escalera del ciberacoso, un juego enfocado en enseñar a niños y adolescentes a identificar comportamientos inadecuados en entornos digitales, saber a quién acudir si sufren acoso en Internet y comprender la importancia de no compartir ni difundir contenidos dañinos sobre otras personas.
Estas actividades se completan con explicaciones breves y ejemplos cotidianos, de forma que familias, educadores y jóvenes puedan hablar de estos temas con naturalidad. El objetivo es que la visita no se quede solo en el rato de juego, sino que sirva para abrir conversaciones en casa y en los centros educativos.
El personal del Incibe presente en la experiencia también anima a utilizar el servicio del teléfono 017 y sus canales asociados —como el chat o el correo electrónico— para resolver cualquier duda posterior. Así, las personas asistentes no solo reciben información en el momento, sino que conocen un recurso estable al que recurrir cuando se encuentren con problemas o consultas en el futuro.
Con este tipo de iniciativas itinerantes, el Instituto Nacional de Ciberseguridad refuerza la sensibilización en municipios de diferentes provincias andaluzas, acercando conceptos técnicos a un lenguaje más cercano y práctico. Al combinar juegos, escape rooms, miniformaciones y atención personalizada, se pretende que cada visitante salga con alguna idea clara para mejorar su seguridad digital, ya sea ajustando sus contraseñas, revisando la privacidad de sus dispositivos o acompañando mejor a los menores en su uso de Internet.
