- La Comunidad de Madrid abre inscripción para la II Liga Intermunicipal de Minecraft dirigida a Primaria, con 100 plazas para centros educativos de la región.
- El alumnado recreará en Minecraft monumentos representativos de su municipio, tras investigarlos mediante visitas, entrevistas y recogida de material.
- El torneo, con tres fases clasificatorias, impulsa competencias digitales, investigación histórica, trabajo en equipo y resolución de problemas.
- La iniciativa, respaldada por la Consejería de Digitalización y la de Educación, busca consolidarse como cita educativa clave ligada al patrimonio cultural madrileño.
La Comunidad de Madrid ha vuelto a poner en marcha la II Liga Intermunicipal de Minecraft para alumnado de Educación Primaria, una competición que combina videojuegos, aprendizaje y patrimonio cultural. Los colegios de la región ya pueden inscribirse para que sus estudiantes participen en este torneo educativo, que utiliza la conocida herramienta Minecraft en una versión adaptada al entorno escolar, para lo que resulta útil saber cómo crear una cuenta de Mojang.
Tras la buena acogida del curso anterior, la Consejería de Digitalización, en coordinación con la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades, refuerza esta propuesta como espacio de aprendizaje innovador y colaborativo. El objetivo es que los más pequeños descubran y valoren los monumentos y lugares emblemáticos de sus municipios, al tiempo que desarrollan competencias clave para su futuro académico y profesional.
Inscripción, plazas y quién puede participar
El plazo de inscripción se mantiene abierto desde mediados de enero hasta el 31 de enero, de manera que los centros disponen de varios días para organizar a sus equipos y formalizar la solicitud. La convocatoria está dirigida a todos los colegios de la Comunidad de Madrid que impartan Educación Primaria, sin distinción entre centros públicos, concertados o privados, siempre que cumplan las condiciones marcadas por la organización.
En esta segunda edición, la administración autonómica ha fijado un máximo de 100 plazas para equipos escolares, con el fin de garantizar un seguimiento adecuado de cada proyecto y facilitar el acompañamiento docente durante todo el proceso. Cada centro podrá proponer a su propio grupo o grupos de estudiantes, ajustándose a las normas establecidas para la conformación de los equipos, incluyendo, si lo desean, la posibilidad de configurar un servidor local para alojar sus proyectos.
La Liga está orientada específicamente a alumnado de segundo y tercer ciclo de Primaria, es decir, a los cursos más avanzados de esta etapa educativa. Se busca que los participantes cuenten ya con cierta autonomía, capacidad de investigación y manejo básico de herramientas digitales, de forma que puedan implicarse a fondo tanto en la parte de documentación como en la construcción dentro del mundo virtual.
La experiencia del año anterior sirve de referencia: en la primera convocatoria participaron 2.550 estudiantes procedentes de 30 centros de nueve municipios madrileños. El Ejecutivo regional quiere dar continuidad a estos buenos resultados y aspira a que la Liga se consolide como cita habitual en el calendario educativo de la región.

Cómo funciona la II Liga Intermunicipal de Minecraft
La mecánica del torneo gira en torno al trabajo por proyectos y a la colaboración dentro del aula. Cada equipo debe elegir un monumento o elemento patrimonial representativo del municipio donde se encuentra su colegio: puede tratarse de un edificio histórico, una plaza, una escultura o cualquier otro referente cultural destacado. Además, la competición fomenta la experiencia de multijugador local como fórmula para el trabajo cooperativo.
A partir de esa elección, el grupo se encarga de investigar la historia del monumento, su contexto y sus características arquitectónicas o artísticas. No se trata solo de reproducir el aspecto exterior, sino de comprender su significado para la localidad, su evolución con el paso del tiempo y la relación que mantiene con el entorno urbano o natural.
Con toda esa información, el siguiente paso es trasladar el monumento al videojuego. El alumnado, con el acompañamiento del profesorado, debe recrear la construcción y diseñar un entorno virtual que la rodee dentro de Minecraft, ajustando proporciones, materiales y perspectivas. En este proceso entran en juego habilidades como la planificación, la organización del trabajo y la toma de decisiones en equipo; aplicarán técnicas de construcción, por ejemplo cómo hacer una puerta de valla en Minecraft, para enriquecer sus reproducciones.
La competición se articula en tres fases clasificatorias. En cada etapa, los equipos deben superar una serie de retos relacionados con el currículo académico y con la propia evolución de su proyecto. El jurado evaluará aspectos como la calidad de la investigación, la fidelidad de la recreación virtual, la creatividad en el diseño del entorno y la capacidad para explicar el trabajo realizado.
Según vayan sumando puntuaciones, los grupos con mejores resultados avanzarán a las siguientes fases, hasta llegar al tramo final del torneo. De este modo, se genera un recorrido progresivo en el que los escolares pulen sus construcciones, amplían la documentación recopilada y mejoran la presentación de sus proyectos.
Investigación más allá de la pantalla: entrevistas, visitas y documentación
Uno de los elementos distintivos de esta Liga es que no se limita al uso del videojuego. La Comunidad de Madrid quiere que el alumnado aprenda a combinar recursos tecnológicos con métodos de investigación tradicionales, reforzando así el contacto directo con su entorno.
Para profundizar en la historia y relevancia del monumento elegido, los equipos deben recurrir a entrevistas, visitas in situ y recopilación de material gráfico o escrito. Esto puede implicar hablar con responsables municipales, personal técnico, vecinos de la zona o especialistas en patrimonio, así como revisar archivos locales, paneles informativos o publicaciones sobre la localidad.
Las salidas para conocer el monumento sobre el terreno se convierten en una oportunidad para observar detalles que no siempre aparecen en los libros o en internet: texturas, dimensiones reales, contexto urbano, estado de conservación o elementos decorativos. Toda esa información se incorpora después al diseño dentro de Minecraft, enriqueciendo la verosimilitud de la recreación.
Al mismo tiempo, los estudiantes aprenden a organizar la información recabada, a seleccionar las fuentes más útiles y a presentar sus conclusiones de forma clara. Esta combinación de juego, investigación y trabajo de campo ayuda a que los contenidos curriculares cobren sentido práctico y se relacionen con la vida cotidiana del municipio.
Objetivos educativos y competencias que se trabajan
Más allá del componente lúdico, la II Liga Intermunicipal de Minecraft persigue una serie de metas educativas muy definidas. La iniciativa pretende que los niños y niñas desarrollen competencias digitales en un entorno seguro, guiado por sus docentes y vinculado directamente con los contenidos de clase.
El uso de Minecraft como herramienta pedagógica permite trabajar habilidades informáticas básicas y pensamiento computacional, como la lógica, la secuenciación de tareas o la resolución de problemas mediante prueba y error. Además, la necesidad de coordinarse para construir en equipo impulsa la comunicación, la escucha activa y la gestión del tiempo.
La vertiente histórica y patrimonial del proyecto fomenta la investigación sobre el legado cultural de cada localidad. El alumnado debe buscar información, contrastarla y reinterpretarla, lo que refuerza competencias de análisis, síntesis y espíritu crítico. De paso, se genera un mayor sentimiento de pertenencia al municipio y se reconoce el valor de los espacios que forman parte del día a día.
Desde el punto de vista curricular, la actividad resulta transversal. A lo largo del torneo se conectan contenidos de Ciencias Sociales, Lengua, Matemáticas, Educación Artística y Tecnología, entre otras materias. Las mediciones para escalar el monumento, la redacción de textos explicativos o la presentación oral del proyecto se integran de forma natural en el desarrollo del trabajo.
El énfasis en el trabajo en equipo, la creatividad y la resolución de problemas convierte la Liga en una herramienta útil para entrenar habilidades que cada vez se consideran más relevantes en el ámbito educativo y profesional. La idea es que el alumnado compruebe que puede aprender de manera significativa mientras utiliza un recurso tecnológico con el que se siente familiarizado.
Apoyo institucional y estrategia de digitalización
La organización de la II Liga Intermunicipal de Minecraft se enmarca dentro de la estrategia de digitalización impulsada por la Comunidad de Madrid, que busca introducir las tecnologías de forma equilibrada en los centros educativos. La Consejería de Digitalización lidera el proyecto en estrecha coordinación con la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades.
Entre las prioridades del Ejecutivo regional se encuentra el impulso de proyectos que reduzcan la brecha digital y que abran oportunidades para que los más jóvenes se familiaricen con herramientas tecnológicas en contextos de aprendizaje rigurosos. Iniciativas como esta Liga permiten explorar metodologías activas en las aulas, al tiempo que se refuerza la formación del profesorado en el uso educativo de plataformas digitales; entre las medidas prácticas se estudian opciones para poner más RAM a Minecraft y optimizar equipos.
Las autoridades autonómicas han subrayado la importancia de promover talento joven ligado al futuro digital de la región, sin perder de vista la protección del patrimonio histórico y cultural. Al vincular ambos elementos —tecnología y memoria colectiva—, se pretende que los centros escolares se conviertan en espacios donde se ensayan nuevas formas de transmitir la historia local.
La participación en la Liga también sirve como laboratorio para detectar buenas prácticas docentes en el uso de videojuegos en el aula, que puedan extenderse posteriormente a otros niveles educativos o a nuevas iniciativas similares. El seguimiento de los proyectos y la evaluación del impacto pedagógico forman parte de la hoja de ruta de la administración regional.
Con todos estos ingredientes, la II Liga Intermunicipal de Minecraft para Primaria en Madrid se presenta como una propuesta en la que el juego se pone al servicio del aprendizaje: los estudiantes investigan su entorno, lo reconstruyen en un mundo virtual y comparten el resultado con sus compañeros, mientras desarrollan competencias digitales, históricas y sociales que les acompañarán más allá del propio torneo.
