Las cifras son inexactas debido al control de la información llevado a cabo en el período por la Unión Soviética. Entre las controversias, se estima que entre 1,5 y 7 millones de ucranianos murieron directa o indirectamente de hambre en el período.

Los historiadores consideran que la hambruna que plagó a los ucranianos es un genocidio impuesto por el gobierno estalinista a la población para imponer la aceptación del régimen.

El término “genocidio” se usa porque considera el evento como “hambre artificial”. Los historiadores afirman que hubo una intención de restringir el acceso a los alimentos como una forma de imponer el poder.

Holodomor, el holocausto ucraniano

En 1928, Stalin llegó al poder en la Unión Soviética y el régimen se endureció con la persecución y la confrontación con los opositores. Siguió una ola de colectivización de la agricultura.

Como resultado, los territorios de Ucrania que tradicionalmente eran lugares de intensa resistencia al poder centralizado de Moscú estaban sujetos a severas sanciones por parte del gobierno estalinista.

En el campo, llamado kulaks (la burguesía campesina) se negó a que sus propiedades fueran confiscadas por el Estado. Hubo innumerables casos de incendios en propiedades y parte de la producción, así como la muerte de animales y el sabotaje de la cosecha como una forma de protesta.

Este escenario condujo a una serie de revueltas y levantamientos armados contra el gobierno de Stalin, causando una caída en la producción de alimentos, comenzando la escasez.

En una carta a un colega, Stalin dice: “Si no hacemos nada para mejorar la situación en Ucrania, corremos el riesgo de perder Ucrania”.

El proceso de colectivización impuesto por el gobierno soviético se ha intensificado. Se retiró casi toda la producción de granos restante, se prohibieron las existencias de alimentos de los hogares y se intensificó el control sobre el territorio ucraniano.

La llamada “ley de los cinco oídos” entró en vigencia y las personas que robaron comida de kolkhoz (granjas colectivas pertenecientes al estado) fueron castigadas con pelotones de fusilamiento.

Así, a fines de 1932, el hambre afectó a casi toda la población. Además del hambre, las enfermedades relacionadas con la desnutrición avanzaban y diezmaban a miles de familias.

1933, el apogeo del Holodomor

A pesar de las intensas restricciones al acceso a los alimentos, el gobierno soviético aún percibía la resistencia del campesinado ucraniano. Así, en enero de 1933, el gobierno impuso la confiscación total de alimentos (no solo granos).

Hay documentos con relatos de testigos de la época sobre una gran cantidad de cadáveres en las calles, personas enloquecidas e incluso episodios de canibalismo debido al hambre.

Foto tomada por Alexander Wienerberger durante el Holodomor

Foto tomada por Alexander Wienerberger durante el Holodomor

 

Adecuación al régimen y al fin del Holodomor

Con el avance de 1933, los brotes de resistencia de Ucrania terminaron. Los sobrevivientes de la hambruna impuesta por el régimen estalinista recibieron capacitación y se pusieron a trabajar en las tierras colectivas del estado.

La adaptación al modelo de producción soviético significó que se lograron los objetivos de producción determinados por el gobierno, el Estado redujo las sanciones y, en consecuencia, el hambre.

Estatua del Holodomor Memorial en Kiev, Ucrania

Estatua del Holodomor Memorial en Kiev, Ucrania

Varios historiadores de hoy todavía intentan estimar el número de personas que murieron de hambre en Ucrania durante el Holodomor, es cierto que el episodio marca uno de los mayores genocidios en la historia de la humanidad.