- Los teleporters permiten crear una red de viaje rápido esencial para explorar Orbis sin perder tiempo caminando.
- Para fabricarlos es necesario mejorar el Workbench al nivel 2 y construir la Arcanist's Workbench con recursos avanzados.
- Los materiales clave incluyen piedra, Azure Logs, Azure Kelp, Linen Scraps, Essence of the Void y Thorium Ingots.
- El límite de teleporters activos comienza en 6 y puede ampliarse hasta 12 mediante el sistema de Memories en el Forgotten Temple.

El mundo de Orbis en Hytale es gigantesco y está pensado para que explores durante horas, con biomas alejados entre sí, mazmorras escondidas y un montón de puntos de interés repartidos por el mapa. Si intentas ir a todas partes caminando, acabarás perdiendo muchísimo tiempo y, al final, te dará pereza alejarte demasiado de tu base principal.
Por eso existen los Teleporters (teletransportadores), la herramienta clave para activar el viaje rápido en Hytale y moverte de un punto del mundo a otro en cuestión de segundos. No necesitas mods ni trucos raros (consulta cómo teletransportarse en Minecraft): son construcciones totalmente integradas en el juego, pero requieren una cadena de crafteos y materiales que conviene entender bien para no volverte loco buscando lo que falta.
Qué son los Teleporters y por qué te interesan tanto
Los Teleporters son, básicamente, portales que te permiten enlazar dos ubicaciones alejadas del mapa y viajar entre ellas al instante. Funcionan como una red de viaje rápido que tú mismo diseñas, así que puedes conectar tu base principal con minas lejanas, templos, biomas raros o cualquier sitio al que quieras volver a menudo sin cruzarte medio Orbis a pie.
Cuando colocas un teletransportador, aparece un icono identificable en el mapa muy parecido al del Forgotten Temple, lo que te permite localizarlo de un vistazo. Además, puedes asignarle un nombre personalizado para distinguirlo con claridad del resto y evitar confusiones cuando tengas varios repartidos por el mundo.
A nivel práctico, esto se traduce en que pasas mucho menos tiempo caminando y mucho más tiempo explorando, farmeando recursos o completando desafíos. Si tu base está lejos de los biomas importantes, los teleporters pasan de ser algo útil a convertirse en algo casi imprescindible para progresar con comodidad.
Otra ventaja importante es que no hay un límite estricto sobre cómo puedes conectar los teleporters entre sí: tú decides la red que construyes, su complejidad y qué puntos se enlazan. Eso quiere decir que puedes montar auténticas autopistas mágicas de viaje rápido a tu gusto, siempre y cuando respetes el número máximo de teleporters activos que permite el juego en cada momento.
Límite de teleporters activos y sistema de Memories
Antes de lanzarte a craftear portales como si no hubiera un mañana, es fundamental que tengas claro cuántos teleporters puedes tener activos al mismo tiempo en tu mundo de Hytale, porque el juego establece un límite que se amplía con el progreso.
De base, solo puedes tener hasta seis teleporters activos de forma simultánea. Esto te da margen para crear una pequeña red de viaje rápido alrededor de tu base y algunos puntos clave, pero se queda corto en cuanto empiezas a explorar Orbis con un poco de ambición.
Cuando avances lo suficiente, tendrás la posibilidad de ampliar ese límite máximo hasta un total de 12 teleporters activos. Para hacerlo tendrás que involucrarte con el sistema de Memories (Recuerdos) y explorar una localización muy concreta del mapa: el Forgotten Temple.
En el mapa verás un punto marcado como “Forgotten Temple Gateway” o acceso al Templo Olvidado. Al llegar, tendrás que localizar la entrada al templo, que suele estar algo escondida, y desde ahí descender hacia la zona del sótano, donde se encuentra el portal principal del recinto.
Lo interesante es que no estás obligado a derrotar al Golem que custodia la zona para usar el portal; puedes esquivarlo o colarte como buenamente puedas y cruzar el portal igualmente. Una vez dentro del Templo Olvidado, dirígete a la zona central, donde verás una gran estatua.
Es justo en esa estatua donde se desbloquea la mecánica de las Memories de Hytale. Al interactuar con ella, se activa un sistema que funciona como un registro de todo lo que has ido descubriendo: criaturas, materiales, objetos, animales, enemigos… Cada nuevo elemento que encuentras en tus aventuras suma una Memory a tu colección.
Estas Memories son la moneda que necesitas para ampliar el número de teleporters que puedes colocar en el mundo. Para gestionarlas, tendrás que abrir su menú específico: se accede a través de un botón situado junto a la imagen de tu personaje dentro del inventario. Desde ahí puedes canjear las Memories que tengas para obtener mejoras, entre ellas el aumento del límite de teletransportadores activos.
Con el tiempo, y si exploras a fondo, desbloquearás suficientes Memories como para duplicar el número de teleporters que puedes usar, pasando de 6 a 12. Esto te deja margen de sobra para montar una red de viaje rápido muy potente que cubra minas lejanas, biomas exóticos y zonas peligrosas donde no te apetece repetir el trayecto a pie una y otra vez.
Requisitos previos: mejorar la mesa de crafteo al nivel 2
Los Teleporters no se fabrican en la mesa de crafteo básica, así que el primer paso obligatorio es mejorar tu Workbench (mesa de trabajo) al nivel 2. Sin esa mejora no tendrás acceso a la estación especial de crafteo arcano que necesitas para construir portales.
Para subir tu Workbench a nivel 2, debes reunir tres tipos de materiales concretos y usar la opción de mejorar desde el propio menú de la mesa. Los recursos necesarios son los siguientes:
- 30 Copper Ingots (lingotes de cobre)
- 20 Iron Ingots (lingotes de hierro)
- 20 Linen Scraps (retazos de tela)
Los lingotes de cobre se consiguen fundiendo Copper Ore en el horno, así que tendrás que dedicar tiempo a picar vetas de cobre en las minas que encuentres por el mundo. Una vez tengas suficiente mineral, lo metes en el horno y lo transformas en ingots como harías con otros metales.
Con el hierro el proceso es igual: localiza Iron Ore en las minas, recógelo y fúndelo en el horno para obtener Iron Ingots. Normalmente, el hierro aparece en niveles algo más profundos que el cobre y puede requerir que te equipes mejor antes de lanzarte a buscarlo con tranquilidad.
Para los Linen Scraps la cosa cambia, porque no vienen de la minería. En este caso, deberás centrarte en combatir esqueletos, ya que son ellos quienes sueltan estos retazos de tela al morir. Lo más eficiente es localizar zonas donde aparezcan con frecuencia y farmearlos hasta reunir las 20 unidades que necesitas.
Cuando tengas todos los materiales, abre el Workbench, pulsa el botón de mejora y confirma el gasto para subirlo al nivel 2. A partir de ese momento desbloquearás nuevas recetas, entre ellas la que te hace falta para el siguiente paso: la Arcanist’s Workbench.
Cómo crear la Arcanist’s Workbench
La Arcanist’s Workbench es la estación de trabajo arcano donde se fabrican los Teleporters y otros objetos mágicos. Sin ella es imposible craftear portales, así que tu siguiente objetivo, una vez tengas el Workbench al nivel 2, es construir esta mesa especial.
Para elaborar la Arcanist’s Workbench tendrás que usar tu Workbench mejorado y reunir una combinación de recursos algo más avanzados, ya que algunos solo se obtienen en biomas o situaciones concretas. La receta general incluye:
- 30 Linen Scraps
- 20 Essence of the Void
- 10 Thorium Ingots
Los Linen Scraps, de nuevo, se obtienen derrotando esqueletos. Ten en cuenta que ya habrás gastado una buena cantidad para mejorar el Workbench, así que seguramente tendrás que volver a farmear a estos enemigos para acumular las 30 unidades extra que exige la mesa arcana.
Las Essence of the Void se consiguen de una fuente muy concreta: los ghouls, un tipo de enemigo que únicamente aparece por la noche. Tendrás que prepararte bien para enfrentarte a ellos, porque suelen ser peligrosos si te pillan mal equipado. La idea es patrullar por zonas donde aparezcan con frecuencia, eliminar todos los que puedas y recoger las esencias que dejen caer hasta llegar a las 20 que necesitas.
Para los Thorium Ingots tendrás que irte al desierto. El Thorium Ore se encuentra en minas ubicadas en cualquier bioma de desierto del juego, así que busca esas entradas naturales a cuevas en la arena y explóralas en profundidad. Cuando consigas el mineral, llévalo al horno para fundirlo y transformarlo en 10 lingotes de torio.
Con los 30 Linen Scraps, las 20 Essence of the Void y los 10 Thorium Ingots en tu inventario, solo te queda abrir el Workbench, buscar la receta de la Arcanist’s Workbench y craftearla. Colócala en tu base o en el lugar que prefieras, porque será tu centro de operaciones para todo lo relacionado con portales y objetos arcanos.
Craftear Teleporters en la Arcanist’s Workbench
Una vez tengas la Arcanist’s Workbench colocada, ya puedes comenzar con la parte interesante: fabricar los Teleporters que te permitirán activar el viaje rápido. Para ello tendrás que usar una de las pestañas especiales de este banco de trabajo.
Al abrir la mesa, dirígete a la pestaña llamada “Portals” (Portales), donde se encuentran las recetas de teleporters y otros elementos relacionados. Dentro verás la opción de crear teletransportadores, y lo mejor de todo es que el juego te permite craftearlos de dos en dos, lo que hace mucho más eficiente el proceso.
En comparación con otros objetos del juego, el teleporter no es excesivamente caro, pero sí exige materiales de un bioma concreto y algo de exploración (puedes consultar una guía de teletransporte en Minecraft). Para fabricar cada pareja de teleporters necesitas:
- 10 bloques de Stone (cualquier tipo de piedra)
- 8 Azure Log (troncos de Azure)
- 2 Azure Kelp (algas de Azure)
La piedra es lo menos problemático: puedes usar cualquier tipo de Stone que hayas picado en tus excursiones, así que probablemente ya tengas de sobra en el inventario o en cofres de tu base, sobre todo si has estado minando con frecuencia.
Los Azure Logs requieren que viajes hasta los bosques azules que crecen dentro del bioma Emerald. Allí encontrarás árboles característicos de tonalidad azulada; talarlos te dará los troncos de Azure que necesitas. Hazte con al menos 8 unidades por receta de teleporters, aunque lo recomendable es llevarte bastantes más si piensas construir una red de portales extensa.
En esa misma zona también puedes conseguir Azure Kelp. Estas algas crecen en estanques y ríos del ecosistema Azure, por lo que tendrás que explorar las zonas de agua del área hasta localizar estas plantas acuáticas. Córtalas para obtener las 2 unidades de Azure Kelp necesarias por cada pareja de teleporters que quieras fabricar.
Cuando tengas todos los recursos, vuelve a la Arcanist’s Workbench, entra en la pestaña de Portals y selecciona la receta de Teleporter para craftearlos en lotes de dos. En unos segundos tendrás tus primeros portales listos para colocar en el mundo y empezar a exprimir el viaje rápido.
Colocación, nombres y conexiones entre teleporters
Con los teleporters ya en tu inventario llega la parte más táctica: decidir en qué lugares del mapa vas a colocarlos para sacarles todo el jugo. Piensa en ellos como nodos de una red de transporte mágico: cuantos mejores puntos elijas, más cómodo te resultará moverte por Orbis.
Cuando coloques un teleporter en el suelo, este quedará fijado en el mundo y se marcará automáticamente en tu mapa con un icono reconocible, muy parecido al símbolo que indica la ubicación del Forgotten Temple. Eso te ayuda a tener controlados todos los portales que vayas plantando por ahí.
Al interactuar con el teleporter instalado, verás que puedes asignarle un nombre personalizado. Hazlo con cabeza: lo ideal es usar nombres que describan bien el lugar donde se encuentra (“Base Principal”, “Mina de Hierro”, “Bosque Azure”, “Templo del Desierto”…) para que luego no tengas dudas al seleccionar un destino.
Dentro del menú del teleporter encontrarás una sección llamada “Target Warp” o destino del salto. Ahí es donde eliges con qué otro teleporter quieres enlazarlo. Basta con que selecciones el nombre de otro portal que ya hayas colocado para que queden conectados entre sí.
La mecánica es sencilla: cada vez que entres por uno de los dos teleporters vinculados, aparecerás por el otro. Esto te permite montar parejas de portales entre tu base y una mina lejana, entre un pueblo y una mazmorra, o entre distintos biomas que quieras visitar habitualmente.
Lo interesante es que no existe una limitación rígida en cómo se relacionan los teleporters entre sí. Puedes crear redes más complejas que no sean solo parejas aisladas: por ejemplo, tener un teleporter central en tu base que conecte con varios portales repartidos por el mundo, o cadenas de portales que usas como “línea principal” para cruzar vastas regiones.
Eso sí, recuerda siempre que el límite global de teleporters activos (6 de inicio, 12 si lo amplías con Memories) sigue estando ahí. No sirve de nada llenar el mundo de portales si luego superas ese límite y algunos quedan desactivados. Gestiona bien las ubicaciones para que cada teleporter colocado realmente cumpla una función útil.
Usados con cabeza, los teleporters se convierten en una pieza central de tu estrategia de exploración y farmeo. Puedes colocar uno junto a una enriquecedora veta de recursos, otro en la entrada a una zona peligrosa, otro cerca de un pueblo con buenos comerciantes… y así montar una red que te permita exprimir el mundo de Hytale sin perder tardes enteras caminando.
Al final, toda esta cadena de pasos —mejorar el Workbench, construir la Arcanist’s Workbench, recolectar materiales de biomas concretos y gestionar las Memories— gira en torno a un objetivo muy claro: convertir el vasto mapa de Orbis en algo manejable, rápido y divertido de recorrer. Si priorizas conseguir tus primeros teleporters cuanto antes en la partida y planificas bien dónde colocarlos, notarás una diferencia enorme en tu ritmo de progreso y en lo cómodo que se vuelve explorar el mundo de Hytale.