- La operación valora a Energy Solar Tech en 85 millones de euros, ofreciendo una prima del 41%.
- El acuerdo contempla un canje de 0,9546 acciones de Greening por cada título de la adquirida.
- La integración permitirá sumar capacidades industriales en León y A Coruña y alcanzar 346 MW para 2030.
- Esta adquisición es la segunda gran operación corporativa de Greening tras la compra de EiDF.

Esta oferta pública de adquisición no es cualquier cosa, ya que ofrece un incentivo bastante jugoso para los actuales socios de la firma tecnológica, lo que se traduce en una prima del 41% respecto al cierre de la sesión bursátil previa al anuncio oficial. Parece que Greening no quiere dejar cabos sueltos en su expansión y está dispuesta a apostar fuerte por esta integración para ganar volumen de negocio.
Detalles financieros y el mecanismo de canje de acciones

Eso sí, para que el trato llegue a buen puerto de forma definitiva, se requiere que al menos el 50% del accionariado acepte las condiciones planteadas por el grupo de origen granadino. El tiempo vuela en los mercados y los interesados tendrán un plazo de apenas 15 días naturales para decidir si se suben al carro de esta nueva estructura empresarial, que dejaría el 31% del capital del grupo resultante en manos de los antiguos dueños de Energy Solar.
Expansión industrial y objetivos estratégicos a largo plazo

De cara al futuro cercano, los planes de la dirección ponen el foco en los mercados de España e Italia, reduciendo de paso su exposición en otras regiones que no consideran tan críticas para sus objetivos de rentabilidad. Con este impulso, la entidad espera alcanzar cifras de facturación que superen los 139 millones de euros en los próximos años, una meta ambiciosa que ahora parece mucho más factible con estas compras estratégicas.
El valor de los activos y el talento industrial incorporado

Si echamos un vistazo a las cuentas presentadas recientemente, la empresa que pretenden absorber no lo hace nada mal, pues el ejercicio pasado reportó una facturación de 81,2 millones de euros con un resultado operativo muy sólido. Esta robustez financiera es lo que Greening quiere aprovechar para dar más visibilidad a su propio balance y mejorar la capacidad de generación de caja recurrente desde el primer momento de la fusión.
El máximo responsable de la compañía, Pablo Otín, ha señalado en diversas comparecencias que su intención es ser uno de los referentes en la consolidación del sector energético en nuestro país. Según sus palabras, integrar este tipo de talento industrial y técnico les permite sumar una capacidad de generación muy predecible, algo que resulta vital en un momento donde la demanda de infraestructuras para centros de datos no para de crecer.
La culminación de esta compra supondría un salto de gigante para la entidad, ya que el grupo resultante aspira a aglutinar una potencia instalada de 346 MW en los próximos ejercicios. Es una apuesta clara por un modelo donde el autoconsumo industrial, la comercialización de energía y el almacenamiento cobran un protagonismo absoluto, permitiendo a la nueva estructura empresarial competir con mayor fuerza en el panorama renovable europeo.
