Gran cisma de occidente


Gran cisma de occidente

El Gran Cisma de Occidente, también conocido como el Gran Schism o la Escisión de Occidente, fue un período turbulento en la historia de la Iglesia católica romana, que duró desde el año 1378 al 1417. Durante este tiempo, la Iglesia estuvo dividida entre dos líderes papales: la línea francesa, seguida en Francia, Italia y España, y la línea romana, reconocida en América Latina, Alemania, Polonia y los países bálticos. Esta división de la Iglesia duró casi 40 años, hasta que la línea francesa renunció con el papa Benedicto XIII en el año 1417. Desde entonces, solo hay una línea papal, y el Gran Cisma de Occidente ha pasado a la historia.

Principales causas de la Escisión de Occidente

Hay varias causas que contribuyeron a la división de la Iglesia. Entre ellos se destacan los siguientes:

  • Cultura política: La Iglesia estaba involucrada en la política de la época, y los conflictos entre los Estados Italianos (por el control de la ciudad de Roma) llevaron a la elección de dos papas a la vez. Esto creó un vacío de autoridad en la Iglesia, y los dos papas comenzaron a luchar por el control.
  • Cultura Social: El aumento de la ruptura entre las clases ricas y pobres llevó al aumento de la descontento entre los seguidores de la Iglesia y al aumento de la desconfianza de la Iglesia por parte de los pobres.
  • Organización del Poder Eclesiástico: La organización en el poder eclesiástico fué otra de las principales causas de la gran escisión. Los cardenales franceses y italianos lucharon por el control, creando tensiones que llevaron a la división.

Afectación del Gran cisma de occidente

El Gran Cisma de Occidente tuvo profundas consecuencias para la Iglesia católica, además de afectar a muchos otros ámbitos de la vida europea. Las principales consecuencias fueron las siguientes:

  • Disminución de la autoridad: La Iglesia sufrió una profunda disminución de su autoridad y credibilidad, ya que los fieles se dividían entre dos papas rivales y sus seguidores.
  • Disminución de la financiación: La contienda entre los dos papas disminuyó significativamente la financiación recibida por la Iglesia, llevándola a un estado de dificultad económica.
  • Resistencia al cambio: El Gran Cisma también contribuyó a la resistencia al cambio y a la conservación de la estructura feudal existente en Europa.

El Gran Cisma de Occidente terminó con el Concordato de Constanza de 1417, donde los miembros de ambas facciones eligieron al Papa Martín V para formar una sola línea papal. Esto significó el fin de la división en la Iglesia y la restauración de la autoridad del papa como cabeza principal de la Iglesia.

El Gran Cisma de Occidente

El Gran Cisma de Occidente fue uno de los acontecimientos más importantes de la Iglesia Católica Romana durante los siglos XIV y XV. Causó una profunda división entre los poderes establecidos y la mayoría de los fieles en todo el Occidente cristiano.

Causas

Las principales causas de este cisma fueron:

  • Escándalo del papa Bonifacio VIII: el papa Bonifacio VIII fue acusado de usar su posición para beneficiar a sus parientes y obtener grandes sumas de dinero. Esto provocó un gran descontento entre los líderes políticos y religiosos de la época.
  • Escisma de Aviñón: el cisma de Aviñón fue un conflicto entre el Papa Clemente V y el emperador alemán Enrique VII por el control de la Iglesia. Esto provocó una profunda división entre los fieles, además de una gran cantidad de revueltas y disturbios en toda Europa durante muchos años.
  • Movimiento Reformador: durante esta época se dieron importantes movimientos reformistas en varios países europeos como Francia, Alemania, Inglaterra, España e Italia. Estos movimientos reclamaron una profunda reforma de la Iglesia Católica, generando muchas discusiones y conflictos con la autoridad papal.

Consecuencias

Esto desencadenó importantes consecuencias, entre las que se destacan:

  • La división entre la Iglesia Católica Romana y las Iglesias Protestantes.
  • Un gran descontento y revuelta popular hacia la autoridad papal.
  • Un nuevo orden en el frente religioso, basado en la garantía de los derechos de los ciudadanos.
  • El surgimiento de un nuevo tipo de liderazgo eclesiástico.
  • La caída de la autoridad papal sobre las cortes espirituales.

El Gran Cisma de Occidente fue una profunda crisis para la Iglesia Católica Romana, pero también fue una oportunidad para una importante reforma de los valores, estructuras y principios establecidos por la misma.

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