- Disco es un entorno experimental de Google Labs que usa Gemini 3 para transformar pestañas del navegador en aplicaciones web interactivas.
- Su primera función, GenTabs, crea y sugiere apps personalizadas a partir del contexto de navegación y del historial de chat.
- Permite generar herramientas sin saber programar, simplemente describiendo en lenguaje natural lo que se necesita.
- El acceso está limitado a una lista de espera y, por ahora, solo se puede usar en macOS y en un grupo reducido de testers.

Google ha empezado a probar Disco, un nuevo entorno de navegación experimental que quiere ir un paso más allá del navegador clásico. En lugar de limitarse a mostrar páginas, este proyecto utiliza inteligencia artificial para generar interfaces interactivas sobre la marcha y ayudar a completar tareas complejas sin necesidad de ir saltando entre pestañas.
En este laboratorio de pruebas, la compañía combina su modelo Gemini 3 con una idea sencilla pero potente: convertir las pestañas abiertas en aplicaciones web funcionales. El resultado es una experiencia en la que estudiar, planificar un viaje o montar un plan de comidas se hace desde una única ventana, con pequeñas apps hechas a medida según lo que el usuario está haciendo en internet.
Disco llega a través de Google Labs como un experimento de largo recorrido, pensado para explorar cómo debería ser la navegación del futuro. En esta primera etapa, el acceso está restringido a una lista de espera y solo se ofrece para macOS y para un grupo muy reducido de testers, muchos de ellos en Estados Unidos, aunque es previsible que con el tiempo se abra la puerta a más mercados, incluida Europa.
Lejos de presentarlo como un reemplazo inmediato de Chrome, Google describe Disco como un “vehículo de descubrimiento”: un sitio donde ensayar ideas, equivocarse y aprender rápido a partir de usos reales. La intención es que las funciones que mejor funcionen acaben integrándose en productos más masivos, desde el propio navegador Chrome hasta servicios ligados a Google Workspace.
En un contexto en el que proliferan los navegadores con IA y asistentes integrados, esta apuesta se diferencia de propuestas como los navegadores de Perplexity o ChatGPT Atlas: en vez de lanzar un navegador completamente nuevo, Google está probando cómo reorganizar la web a partir de lo que el usuario ya hace con sus pestañas.
Qué es realmente Disco y qué papel juega GenTabs
Más que un navegador al uso, Disco funciona como un entorno experimental desde el que Google intenta replantear la navegación web moderna. Su pieza central es GenTabs, una función que actúa como asistente inteligente y que convierte el caos de pestañas abiertas en herramientas concretas para cada tarea.
GenTabs analiza el contexto de lo que el usuario está haciendo: las pestañas activas, las sesiones anteriores y el historial de chat con Gemini. A partir de esa información, identifica cuál es el objetivo (por ejemplo, preparar unas vacaciones o investigar un tema académico) y propone crear aplicaciones web interactivas pensadas específicamente para resolver esa tarea.
La idea es que, en lugar de acumular enlaces, foros, artículos y hojas de cálculo en ventanas distintas, el sistema genere una única interfaz donde todo esté organizado y conectado. Es una forma de reducir la sensación de desorden que produce tener docenas de pestañas abiertas al mismo tiempo, algo muy habitual en estudiantes, profesionales o cualquier usuario que trabaja con mucha información.
GenTabs no se limita a “resumir” páginas como hacen otros chatbots. Su objetivo es montar pequeñas apps a medida que se puedan ajustar y reutilizar, funcionando casi como mini-herramientas internas para cada persona.
Google enmarca Disco como un banco de pruebas abierto a la comunidad interesada en la IA generativa: desde usuarios curiosos hasta equipos técnicos y fundadores de startups que quieran experimentar con formas nuevas de organizar su trabajo en la web.
Creación de aplicaciones sin código desde el navegador
Uno de los aspectos más llamativos de GenTabs es que elimina la barrera técnica para crear herramientas a medida. Los usuarios no necesitan escribir código ni conocer plataformas low-code; basta con describir en lenguaje natural lo que quieren conseguir.
El funcionamiento es bastante directo: el usuario explica qué tipo de app necesita o simplemente deja que Gemini 3 le proponga una solución en función de lo que ya tiene abierto. Si se están consultando comparadores de vuelos, reseñas de hoteles y mapas, el sistema puede sugerir una app para planificar un viaje con fechas, presupuesto estimado y rutas. Si todo gira en torno a recetas, tablas nutricionales y artículos de salud, GenTabs puede levantar una herramienta para organizar un menú semanal según objetivos concretos, como controlar el colesterol o ajustar calorías.
Una vez creada la aplicación, se puede refinar con nuevas instrucciones, también en lenguaje natural: añadir filtros, cambiar la forma de visualizar datos, introducir nuevas fuentes de información o ajustar el nivel de detalle. Este enfoque convierte a GenTabs en una especie de “constructor de apps” siempre activo, donde cada iteración se hace hablando con la IA en vez de tocando líneas de código.
Google subraya que todos los elementos generados por GenTabs mantienen enlaces a las fuentes originales. Es decir, cuando una app muestra listas, gráficos o fichas de información, cada elemento puede enlazar de vuelta a la página de la que se tomó el contenido, algo relevante tanto para la verificación de datos como para evitar la sensación de información descontextualizada.
Esta trazabilidad acerca el enfoque de Disco a lo que ya se ve en productos como NotebookLM o en ciertas búsquedas avanzadas, donde la IA no pretende sustituir la web, sino reordenarla y hacerla más digerible sin romper el vínculo con los sitios que aportan la información.
Desde una óptica de productividad, GenTabs también puede servir para montar, en cuestión de minutos, pequeñas herramientas internas: paneles para seguir leads comerciales, comparadores de competidores, resúmenes de normativas europeas o cronogramas de proyectos, todo ello construido directamente a partir de pestañas abiertas en el navegador.
Ejemplos prácticos de uso en el día a día
Los casos de uso que plantea Google para Disco y GenTabs son bastante variados y tocan tanto la vida cotidiana como entornos profesionales y educativos. La gracia está en que todos parten de algo tan simple como tener varias pestañas abiertas y una tarea en mente.
En el ámbito académico, un estudiante que repasa varios artículos, vídeos y apuntes sobre un tema concreto puede pedir a GenTabs que cree una aplicación enfocada a visualizar los conceptos clave. Esa app podría agrupar definiciones, esquemas, ejercicios y enlaces relevantes, facilitando entender de un vistazo lo importante en vez de saltar de pestaña en pestaña.
En el terreno más personal, alguien que está revisando recetas, blogs de nutrición y comparadores de supermercados puede generar una herramienta para planificar la dieta de toda la semana, con listas de la compra y distribución de comidas. La app no se inventa la información de la nada: se apoya en las páginas que la persona ya estaba consultando.
A la hora de organizar un viaje, GenTabs puede recoger datos de vuelos, alojamientos, actividades turísticas, mapas y condiciones meteorológicas para armar una interfaz única en la que se combinen fechas, lugares, rutas y precios. El resultado es algo más cercano a un planificador interactivo que a una simple colección de marcadores.
También se mencionan usos educativos para familias: por ejemplo, un padre o madre que busca recursos para ayudar a su hijo con una tarea escolar puede reunificar webs de museos, vídeos explicativos y ejercicios interactivos en una aplicación sencilla, pensada para que el menor aprenda con una estructura más clara.
En contextos de trabajo, especialmente en Europa donde muchas pymes y startups están adoptando IA generativa con prudencia, esta clase de herramienta puede convertirse en una forma rápida de prototipar flujos internos: desde tableros de seguimiento de clientes hasta comparadores de proveedores o vistas unificadas de métricas repartidas por diferentes servicios online.
IA dentro del navegador: cómo se apoya en Gemini 3
Detrás de todo el comportamiento de Disco está Gemini 3, el modelo de IA de última generación de Google. No se trata solo de interpretar instrucciones sueltas, sino de entender el propósito general de la sesión de navegación, algo que la compañía ya experimenta en otros productos, pero que aquí se lleva un paso más allá.
Gemini 3 utiliza información procedente de las páginas abiertas, de las pestañas recientes y del historial de conversación con el usuario. De este modo, no actúa únicamente sobre lo que se ve en un momento dado, sino sobre el conjunto de la experiencia de navegación: qué se ha consultado, qué se ha preguntado a la IA y cómo han ido evolucionando las necesidades del usuario.
Ese contexto amplio le permite a GenTabs anticipar sugerencias. Por ejemplo, si alguien lleva un rato cambiando de pestañas entre noticias del sector energético, informes de precios y análisis de mercado, el sistema puede proponer una app que organice esos datos en una vista comparativa. Lo mismo ocurriría con búsquedas sobre legislación europea, convocatorias de ayudas o programas de formación.
En comparación con otros asistentes integrados en navegadores, Disco apuesta por una aproximación menos centrada en responder preguntas y más en reconstruir la interfaz de trabajo. En lugar de lanzar un simple cuadro de texto que responde con párrafos, la IA construye componentes interactivos: tablas, filtros, secciones temáticas o paneles de seguimiento.
La compañía insiste en que los contenidos generados mantienen la referencia a los sitios de origen, algo especialmente importante en un contexto europeo, donde la transparencia y la trazabilidad de la información son aspectos sensibles tanto para usuarios como para reguladores.
Este enfoque se suma a otros movimientos de Google para integrar IA en su ecosistema, como la presencia de Gemini en Chrome y las funciones automáticas de resumen o ayuda en distintas aplicaciones. Disco es, en cierto modo, el laboratorio donde se ponen a prueba las ideas que podrían llegar después al gran público.
Disponibilidad, fase de pruebas y posibles implicaciones en Europa
Por ahora, Disco y GenTabs están en una fase claramente experimental. El acceso se gestiona mediante una lista de espera alojada en Google Labs, y solo quienes utilizan macOS y residen en las zonas seleccionadas pueden probar la aplicación tras inscribirse y ser aceptados.
Google advierte que en esta etapa inicial es normal encontrarse con errores, funciones inacabadas o cambios frecuentes. La idea es recoger comentarios de un grupo pequeño de usuarios para pulir la experiencia, entender qué usos son realmente útiles y decidir qué merece escalar a otros productos.
Aunque de momento la compañía no ha detallado un calendario de lanzamientos para España o el resto de Europa, sí ha dejado caer que las funcionalidades que mejor encajen podrían integrarse en servicios ya consolidados, como Chrome o herramientas de productividad dentro de Google Workspace. Esto abriría la puerta a un despliegue más controlado, sujeto a las normativas locales en materia de datos y privacidad.
En el panorama europeo, marcado por la entrada en vigor de marcos regulatorios como la Ley de IA de la UE y por un creciente escrutinio sobre el uso de datos personales, experimentos como Disco tienen también una vertiente de prueba: ver hasta qué punto es posible ofrecer experiencias avanzadas basadas en IA manteniendo unas garantías claras de seguridad y confidencialidad.
Para empresas, administraciones y centros educativos en Europa, si la herramienta termina extendiéndose, podría convertirse en una vía más para automatizar procesos de consulta y organización de información con menos dependencia de desarrollos a medida, algo especialmente interesante para organizaciones con recursos técnicos limitados.
En cualquier caso, Google insiste en que se trata de un experimento que puede cambiar con rapidez: funciones que hoy están presentes podrían redefinirse o desaparecer, y nuevas capacidades podrían llegar sobre la marcha a medida que los testers aporten sugerencias y se detecten nuevos patrones de uso.
Con Disco, la compañía explora un camino distinto dentro de la carrera por llevar la IA a la web: pasar de una navegación basada en acumular pestañas y enlaces a otra centrada en crear pequeñas aplicaciones sobre la marcha que se adaptan a cada tarea. Si la idea cuaja y se ajusta a las exigencias técnicas y regulatorias, la forma de moverse por internet podría cambiar de manera notable en los próximos años.