- Visita institucional de autoridades portuguesas al centro de coordinación gallego en San Lázaro.
- Ambos países destacan la importancia de una respuesta conjunta en la prevención y extinción de incendios.
- La base aérea de Verín-Oímbra se consolida como eje clave para la cooperación entre Galicia y Portugal.
- El intercambio de protocolos y experiencias fortalece la gestión de emergencias forestales en la región.
Las autoridades gallegas y portuguesas han fortalecido sus lazos de colaboración para combatir los incendios forestales durante una importante visita institucional celebrada esta semana en Santiago de Compostela. Esta iniciativa se suma a los constantes esfuerzos que ambos territorios mantienen para hacer frente a un problema que comparten especialmente en los meses de mayor riesgo.
Con una extensa frontera y numerosos retos derivados de las condiciones del terreno y el clima, Galicia y Portugal han encontrado en la cooperación transfronteriza una herramienta esencial para mejorar la prevención y la capacidad de respuesta ante emergencias forestales. La visita a las instalaciones de coordinación gallegas ha servido para intercambiar experiencias, protocolos y recursos técnicos que permitan reforzar la acción conjunta en caso de fuego.
Intercambio de experiencias en el Centro de Coordinación Central de Galicia
Durante la jornada, responsables de la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil de Portugal (ANEPC), encabezados por el director regional Carlos Alves y el comandante subregional de Arcos de Valdevez, Marco Domínguez, recorrieron el Centro de Coordinación Central de lucha contra incendios forestales de la Xunta de Galicia, en San Lázaro. Allí les acompañó Manuel Rodríguez, director general de Defensa del Monte, quien remarcó el valor estratégico de este tipo de encuentros institucionales para poder hacer frente de forma coordinada a la amenaza de los incendios en ambos lados de la frontera.
La comitiva portuguesa pudo conocer de primera mano cómo se gestionan los medios y la logística en el centro neurálgico de las operaciones gallegas, así como los protocolos de actuación conjunta que ya se han puesto en marcha en veranos anteriores. Se dio especial importancia a la comunicación permanente y a la capacidad de movilizar recursos rápidamente allí donde surja un incendio que pueda extenderse entre los dos países.
La base aérea de Verín-Oímbra, infraestructura clave
Uno de los puntos destacados de la visita fue el papel que desempeña la base aérea de Verín-Oímbra, reconocida como una infraestructura estratégica en la lucha transfronteriza contra los incendios forestales. Esta base, situada en una zona limítrofe entre Galicia y Portugal, permite la coordinación de medios aéreos y terrestres de ambos países, facilitando una respuesta mucho más eficaz ante situaciones de riesgo compartido.
Manuel Rodríguez recordó que la existencia de esta infraestructura ha supuesto un antes y un después en la colaboración operativa, ya que permite compartir tanto información como recursos materiales y humanos ante emergencias que podrían tener consecuencias en más de un territorio.
Retos comunes y beneficios de la cooperación transfronteriza
Galicia y el norte de Portugal conviven con problemáticas similares por la gran masa forestal de sus territorios y las condiciones climáticas que, especialmente en verano, incrementan el riesgo de grandes incendios. Los encuentros y coordinaciones mantienen un enfoque en una mejor prevención y la puesta en común de estrategias de extinción y protocolos de alerta temprana.
El intercambio de experiencias, conocimientos y tecnologías entre ambas administraciones permite optimizar los resultados de los dispositivos desplegados y reducir el impacto de los incendios tanto en el entorno natural como en las poblaciones cercanas a la frontera.
La colaboración técnica e institucional, así como la planificación conjunta de campañas y simulacros, se considera fundamental para anticiparse al avance de los fuegos y aumentar la seguridad tanto de los operativos como de la ciudadanía.
Este compromiso refleja el esfuerzo conjunto de Galicia y Portugal por mantener una relación cercana y eficaz en la defensa del patrimonio natural, sabiendo que la eficiencia en la lucha contra los incendios depende, en gran medida, de la capacidad de actuar juntos y sin fronteras ante las amenazas forestales.