El fascismo en Italia fue el régimen de gobierno vigente desde 1922 hasta 1943.

Creado por Benito Mussolini en 1919 y oficializado como partido político en 1922, el fascismo dominó todos los aspectos del país, como la educación, la economía, la religión y la política.

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Características del fascismo

La ideología fascista se caracteriza por el totalitarismo, la defensa de un gobierno fuerte y centralizado, donde no hay partidos políticos, elecciones ni parlamento. También estaba en contra de las ideas socialistas, liberales y democráticas.

Asimismo, al ser un movimiento totalitario, el Partido Nacional Fascista debe ocupar todos los sectores del Estado y la sociedad. Para ello, los fascistas utilizaron medios como la censura, la persecución política y la detención de opositores.

Utilizaron propaganda política, ensalzaron al líder, los valores de la “raza italiana” y el pasado de conquistas militares para lograr la sumisión de la población.

Así, lograron llegar al poder y establecer un régimen político donde todo debe estar sujeto al Estado y al Partido.

Símbolo del fascismo

Los fascistas eligieron como símbolo el "fascio", un palo formado por varios haces de palos, atados con cinturones, donde estaba la hoja de un hacha. Este objeto fue utilizado por los reyes etruscos y más tarde por dictadores y emperadores de la antigua Roma.

Este símbolo se difundió en edificios públicos italianos, banderas, uniformes, etc.

Fascismo italiano

Después de la Primera Guerra Mundial, parte del territorio italiano fue destruido y la economía fue caótica. Además, el país estaba resentido con los vencedores de la guerra, ya que sus peticiones no fueron atendidas en el Tratado de Versalles (1919).

Entonces, el país se vio inmerso en una pugna entre diversas corrientes políticas. Hubo socialistas, liberales y fascistas que se opusieron a estos dos movimientos.

El crecimiento del Partido Nacional Fascista fue relativamente rápido. Fundada por Benito Mussolini en 1921, al año siguiente, sus seguidores marchan a Roma y exigen ingresar al gobierno.

La maniobra funcionó y Mussolini fue invitado por el rey Vittorio Manuel III para ser el primer ministro del país.

Gobierno de Mussolini

En 1925, el Partido Fascista ganó las elecciones de manera fraudulenta y se consolidó en el poder. Mussolini aprovecha la oportunidad para promulgar las “Leyes Muy Fascistas” que no dejarían dudas sobre quién estaba a cargo del país.

Estas leyes determinaron que el Partido Nacional Fascista era el único partido que existía y el Gran Consejo Fascista, presidido por Mussolini, era el órgano supremo del estado. Del mismo modo, el jefe de gobierno (es decir, Mussolini) debe responder solo al Rey y ya no al Parlamento.

Aún así, determinó que las asociaciones civiles deberían ser controladas por la policía y los sindicatos fascistas eran los únicos reconocidos. A su vez, los funcionarios públicos debían prestar juramento de fidelidad al régimen fascista y los que se negaban eran despedidos.

En 1927, Mussolini presentó la "Carta del Lavoro" que eran las líneas generales de cómo se debían conducir las relaciones laborales en el país. La Carta garantizaba la propiedad privada y determinaba que la organización de los sindicatos debía ser realizada por el Estado.

En la década de 1930, el fascismo asumió el discurso de la expansión territorial, al declarar la guerra a Etiopía. El conflicto sirve para exaltar la "raza italiana" y sus virtudes. También es el momento en que Mussolini se acerca a Adolf Hitler y el resultado (después de mucha presión nazi) es la promulgación de leyes antisemitas en las que los judíos italianos han perdido sus derechos civiles.

El gobierno de Mussolini llegó a su fin en 1943 cuando Italia comenzó a sufrir graves derrotas durante la Segunda Guerra Mundial. Asustado, Mussolini es llevado por los alemanes al norte, donde funda la efímera República de Salò.

Cuando intenta escapar a Alemania es descubierto por partisanos que lo capturan, lo juzgan brevemente y le disparan.

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Licenciada y Licenciada en Historia, PUC-RJ. Especialista en Relaciones Internacionales, Unilasalle-RJ. Máster en Historia de América Latina y Unión Europea por la Universidad de Alcalá, España.