- Una falla informática obligó a American Airlines a suspender temporalmente todos sus despegues en EE.UU. el martes por la noche.
- La FAA emitió una orden de "ground stop" que duró aproximadamente 48 minutos, afectando a más de 1.100 vuelos con retrasos y 221 cancelaciones.
- Los sistemas se restablecieron y las operaciones se reanudaron gradualmente, aunque las tormentas eléctricas en la costa este agravaron la situación.
- La aerolínea no ha revelado la causa del fallo, pero descartó un ciberataque.
El pasado martes por la noche, una grave incidencia informática en American Airlines provocó la suspensión temporal de todos sus despegues en Estados Unidos. La Administración Federal de Aviación (FAA) emitió una orden de inmovilización en tierra que afectó a la totalidad de los aeropuertos donde opera la aerolínea, generando retrasos y cancelaciones en cadena.
Según confirmaron fuentes oficiales, el problema técnico comenzó alrededor de las 18:30 hora del este y obligó a paralizar las salidas mientras los equipos de la compañía trabajaban para restablecer la conectividad de sus sistemas. Los vuelos que ya estaban en el aire pudieron continuar con normalidad, pero los que aún no habían despegado quedaron en tierra.

La FAA ordena una parada en tierra
La FAA, organismo regulador de la aviación civil en Estados Unidos, emitió un «ground stop» obligatorio para toda la flota de American Airlines a las 18:30 hora local. Esta medida, habitual en situaciones de emergencia, impide el despegue de cualquier aeronave hasta que se resuelva la incidencia. La restricción se levantó oficialmente a las 19:18, tras aproximadamente 48 minutos de interrupción.
American Airlines comunicó a través de sus redes sociales que un problema de conectividad había afectado temporalmente algunos de sus sistemas internos. «Nuestro equipo de informática está trabajando con la mayor rapidez posible para restablecer el sistema», señalaron en un primer mensaje. Posteriormente, la aerolínea confirmó que los sistemas estaban volviendo a la normalidad y que los vuelos reanudaban sus operaciones.

Impacto en vuelos y pasajeros
El incidente tuvo consecuencias inmediatas en la operativa de la aerolínea. Según datos de FlightAware y Flightradar24, más de 1.100 vuelos sufrieron retrasos y 221 fueron cancelados como resultado directo de la falla. Esto representa aproximadamente el 30% de los vuelos programados por American Airlines para esa jornada. Además, el número de aeronaves en el espacio aéreo estadounidense se redujo en 130 respecto a la semana anterior en el mismo horario.
Los aeropuertos más afectados fueron los de Nueva York, Newark, Miami, Dallas-Fort Worth, Charlotte, Chicago O’Hare y Phoenix. Las terminales de la costa este ya arrastraban demoras por tormentas eléctricas, lo que agravó la situación. En total, más de 2.500 vuelos fueron cancelados en todo el país, aunque cerca de 800 de ellos se debieron al mal tiempo, según FlightAware.

Reanudación de operaciones y causas
Tras la resolución del fallo, American Airlines comenzó a reanudar los despegues de forma gradual. La compañía advirtió que la normalización completa de los itinerarios llevaría tiempo debido a los retrasos acumulados y a la necesidad de reorganizar aeronaves y tripulaciones. En un comunicado, la aerolínea pidió disculpas a los pasajeros por las molestias y aseguró que los sistemas ya operaban con normalidad.
Hasta el momento, American Airlines no ha revelado la causa concreta de la falla informática. La empresa descartó que se tratara de un ciberataque, pero no ha ofrecido más detalles sobre el origen técnico del problema. La FAA tampoco ha emitido un informe adicional sobre el incidente.

Tormentas agravan la situación
La interrupción tecnológica coincidió con fuertes tormentas eléctricas que azotaban la costa este de Estados Unidos, especialmente en la zona de Nueva York. Estas condiciones meteorológicas ya habían provocado retrasos y cancelaciones en varios aeropuertos, y la falla informática de American Airlines se sumó a los problemas, multiplicando las demoras. Las autoridades aeroportuarias recomendaron a los viajeros comprobar el estado de su vuelo antes de acudir a las terminales.
El incidente se produjo en plena temporada alta de viajes, lo que incrementó el malestar entre los pasajeros. American Airlines reiteró sus disculpas y aseguró que sus equipos técnicos trabajaron sin descanso para restablecer la conectividad lo antes posible. La aerolínea no ha informado de cuántos pasajeros se vieron afectados directamente.

La falla informática de American Airlines, que obligó a la FAA a decretar una parada en tierra de casi una hora, dejó más de 1.100 vuelos retrasados y 221 cancelados, en una jornada ya complicada por las tormentas en la costa este. Aunque los sistemas se restablecieron y las operaciones se reanudaron, la aerolínea aún no ha aclarado el origen del problema. Los pasajeros afectados continúan a la espera de compensaciones mientras la compañía trabaja para recuperar la normalidad en sus itinerarios.