- Primer Exynos para móviles fabricado en 2 nm GAA con CPU de 10 núcleos Arm v9.3
- Gran salto en GPU Xclipse 960 con ENSS, ray tracing mejorado y foco en gaming
- NPU mucho más potente para IA generativa, fotografía computacional y seguridad
- Mejora clara en gestión térmica con Heat Path Block y apuesta fuerte para Galaxy S26 en Europa

Samsung ha hecho oficial el Exynos 2600, un nuevo sistema en chip para móviles que supone un paso importante en la estrategia de la compañía para volver a competir en la gama alta, especialmente en mercados como España y el resto de Europa, donde los Exynos llevan años arrastrando la fama de calentarse más y rendir menos que sus rivales directos.
La clave de este procesador está en que es el primer SoC para smartphones fabricado en 2 nanómetros con tecnología Gate-All-Around (GAA). Este salto de nodo no es solo una cifra bonita para el marketing: abre la puerta a mejoras apreciables en rendimiento sostenido, consumo y control de temperatura, puntos en los que Samsung sabe que tiene mucho que demostrar frente a Qualcomm.
Fabricación en 2 nm GAA: el gran salto de proceso
El Exynos 2600 estrena el nodo de 2 nm GAA de Samsung Foundry, una tecnología que mejora el control de corriente respecto a los transistores FinFET tradicionales y reduce las fugas eléctricas. Sobre el papel, esto se traduce en chips más eficientes y con más margen térmico, algo crucial en un dispositivo tan compacto como un móvil.
Según cifras internas de la propia compañía, este proceso de fabricación permite hasta un 8 % más de eficiencia energética y una reducción aproximada del 5 % en el tamaño del chip. Es decir, se puede concentrar más potencia en menos espacio manteniendo el consumo a raya, un factor que en un gama alta se nota en autonomía y temperatura al jugar o grabar vídeo.
Este nodo de 2 nm con GAA es también una declaración de intenciones: Samsung quiere demostrar que su fabricación avanzada puede plantar cara tanto a TSMC como a los Snapdragon de última generación, no solo en benchmarks puntuales, sino en uso diario prolongado.
CPU de 10 núcleos con Arm v9.3: esquema 1+3+6
En el corazón del Exynos 2600 encontramos una CPU de diez núcleos basada en la arquitectura Arm v9.3. Samsung mantiene la estructura 1+3+6, pero habla de una transición hacia un enfoque de “núcleos medianos” optimizados, alejándose del clásico reparto entre núcleos grandes, medios y pequeños de generaciones anteriores.
La configuración concreta queda así, con frecuencias muy similares en todas las fuentes oficiales y filtraciones técnicas:
- 1 núcleo Arm C1-Ultra hasta 3,8 GHz, pensado para los picos de carga más exigentes y para dar rapidez en tareas que requieren respuesta inmediata.
- 3 núcleos Arm C1-Pro hasta 3,25 GHz, orientados al alto rendimiento en aplicaciones multihilo, edición, juegos o multitarea intensa.
- 6 núcleos Arm C1-Pro a 2,75 GHz, enfocados a la eficiencia para sostener el sistema, procesos en segundo plano y tareas menos pesadas sin disparar el consumo.
Con esta combinación, Samsung asegura que la CPU del Exynos 2600 ofrece un incremento de rendimiento de hasta un 39 % frente al Exynos 2500, acompañado de mejoras claras en eficiencia. La adopción de instrucciones Arm v9.3 y extensiones SME2 (Scalable Matrix Extension) permite además acelerar cargas de trabajo complejas, especialmente las relacionadas con inteligencia artificial y procesamiento matricial.
Algunas filtraciones mencionan también la integración de la plataforma Arm Lumex como base de los núcleos, un paso que encaja con el objetivo de reforzar tanto el rendimiento como el consumo en escenarios de IA y multitarea pesada, muy habituales en un gama alta actual.
GPU Xclipse 960 con ADN de AMD y enfoque en gaming
Si hay un punto en el que el Exynos 2600 quiere marcar diferencias, es sin duda en la parte gráfica. El chip monta una GPU Samsung Xclipse 960, desarrollada en colaboración con AMD y basada en arquitectura RDNA, que en algunas filtraciones internas aparece con el nombre clave AMD Juno funcionando alrededor de los 985 MHz.
Samsung indica que esta GPU duplica la capacidad de cómputo respecto a la generación anterior y consigue hasta un 50 % más de rendimiento en ray tracing, una técnica de iluminación avanzada que empieza a aparecer en títulos móviles más ambiciosos. Además, la Xclipse 960 ofrece soporte para Vulkan 1.3, OpenGL ES 3.2 y OpenCL 3.0, lo que facilita su integración con motores gráficos modernos y aplicaciones de cómputo general en GPU.
El chip busca así ofrecer una experiencia más estable en juegos exigentes, algo especialmente sensible en Europa, donde los Exynos han sido criticados durante años por recortar rendimiento tras pocos minutos de partida debido al calor. La combinación de mayor potencia gráfica, nuevas tecnologías de IA y mejoras térmicas pretende precisamente atacar ese problema.
Samsung afirma que, con estas mejoras, el usuario debería notar una fluidez superior en títulos AAA, realidad aumentada y edición de vídeo pesada, siempre que el sistema de refrigeración del teléfono acompañe y las optimizaciones de software estén bien afinadas.
ENSS: reescalado y generación de fotogramas por IA
Junto a la GPU, la gran novedad en el ámbito del juego es la introducción de Exynos Neural Super Sampling (ENSS), una tecnología de reescalado y generación de fotogramas que se ejecuta con ayuda de la NPU integrada en el Exynos 2600.
Esta solución combina dos técnicas: por un lado, sube la resolución aparente de los juegos mediante IA a partir de una imagen renderizada a menor resolución interna, y por otro, interpola fotogramas adicionales para aumentar la tasa de imágenes por segundo sin incrementar en la misma medida la carga sobre la GPU.
En los materiales promocionales de Samsung se muestra un ejemplo en el que un título pasa de 22 FPS a 90 FPS al activar ENSS, lo que implicaría casi cuadruplicar la fluidez en determinadas circunstancias. Obviamente, estas cifras dependen mucho del juego, la calidad gráfica y la configuración, pero marcan la dirección: más rendimiento percibido sin necesidad de disparar el consumo.
Además, esta tecnología de reescalado por IA puede ayudar también en otros escenarios, como vídeo en alta resolución o aplicaciones creativas que necesiten mejorar nitidez y detalle, aunque Samsung la está posicionando principalmente como herramienta para gaming en sus móviles de gama alta.
NPU y funciones de IA: más rendimiento y procesamiento en el dispositivo
El Exynos 2600 integra una NPU de 32K MAC que Samsung presenta como un salto importante respecto a la generación anterior en todo lo relacionado con IA generativa y tareas de aprendizaje automático que se ejecutan directamente en el móvil.
La compañía habla de una mejora de hasta un 113 % en rendimiento de IA generativa frente al Exynos 2500, con una arquitectura revisada que busca aumentar la eficiencia, reduciendo tanto el consumo como la latencia en inferencias. Esto permite mover modelos de IA más grandes y variados en el propio dispositivo, sin tener que depender tanto de la nube.
En el uso real, esto se traduce en edición inteligente de imágenes más rápida, asistentes con funciones avanzadas que responden localmente, traducción y transcripción mejoradas o herramientas de generación de contenido que no requieren conexión permanente. Para el usuario europeo, que cada vez da más importancia a la privacidad, también es relevante que más operaciones de IA se gestionen dentro del móvil.
Samsung, además, refuerza este apartado con mejoras de seguridad a nivel de hardware, como virtualización, aislamiento de procesos y criptografía postcuántica híbrida (PQC), pensadas para proteger tanto los modelos de IA como los datos procesados por ellos.
Cámaras, vídeo e ISP con IA: hasta 320 MP y 8K
Otro de los pilares del Exynos 2600 es el apartado fotográfico. El SoC puede trabajar con sensores de hasta 320 megapíxeles y ofrece latencia prácticamente cero en capturas de hasta 108 MP, lo que permite disparos casi instantáneos en alta resolución sin tener que esperar a que el procesador termine de “pensar”.
En vídeo, el chip admite grabación en 8K a 30 fotogramas por segundo y en 4K a 120 FPS con HDR, además de soportar descodificación de vídeo 8K a 60 FPS. También adopta el códec APV/APV8, diseñado para mejorar el nivel de detalle y la precisión del color en clips de calidad profesional.
El procesador de señal de imagen (ISP) incorpora varias funciones basadas en IA, como el Sistema de Percepción Visual (VPS), capaz de reconocer elementos muy concretos dentro de la escena, incluido el parpadeo de los sujetos, y ajustar el procesado en tiempo real. Samsung asegura que estas operaciones se realizan con un consumo hasta un 50 % menor en comparación con la generación anterior.
También entra en juego la Reducción de Ruido de Vídeo con Aprendizaje Profundo (DVNR), orientada a mejorar grabaciones en condiciones de poca luz, reduciendo ruido sin destruir detalle. En conjunto, el ISP del Exynos 2600 busca ofrecer una fotografía móvil de nivel “premium”, con especial énfasis en escenas nocturnas y vídeo de alta resolución.
Memoria, almacenamiento, pantalla y conectividad
Para acompañar todo este despliegue de CPU, GPU, NPU e ISP, el Exynos 2600 es compatible con memoria LPDDR5X, pensada para ofrecer anchos de banda elevados con un impacto moderado en consumo, algo fundamental cuando se manejan modelos de IA complejos, juegos exigentes o vídeos 8K.
En almacenamiento, el SoC se apoya en unidades UFS 4.1, un estándar que ya se ha asentado en la gama alta y que permite velocidades de lectura y escritura muy altas. Esto reduce tiempos de carga en juegos, agiliza la apertura de aplicaciones pesadas y mejora la experiencia al mover grandes volúmenes de fotos y vídeos.
En cuanto a pantallas, el Exynos 2600 puede gestionar paneles de hasta resolución 4K/WQUXGA con tasas de refresco de 120 Hz, lo que encaja con la tendencia de los buques insignia de Samsung de ofrecer pantallas con mucha resolución y altas frecuencias para una navegación fluida.
En conectividad, el procesador incluye módem 5G con soporte para sub-6 GHz y ondas milimétricas, alcanzando velocidades de descarga de hasta 12 Gb/s en condiciones ideales. Se completa con Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4, preparando a los Galaxy S26 para los próximos años en redes inalámbricas domésticas y accesorios de nueva generación.
Gestión térmica: Heat Path Block para contener el calor
Una de las críticas más repetidas hacia los Exynos en Europa ha sido su tendencia a calentarse y reducir rendimiento en sesiones largas de juego, cámara o uso intensivo. Samsung es consciente de ello y ha puesto mucho foco en el control térmico del Exynos 2600.
El chip estrena la tecnología Heat Path Block (HPB), un sistema que mejora la conductividad térmica utilizando nuevos materiales y un empaquetado rediseñado. El objetivo es crear una ruta de evacuación del calor más directa desde el procesador hacia los elementos de disipación del teléfono.
Samsung habla de una reducción de la resistencia térmica de hasta un 16 %, e incluso se han mencionado escenarios de prueba con bajadas de temperatura cercanas al 30 % frente al Exynos 2500, dependiendo de la carga y el diseño del dispositivo. Aunque estas cifras hay que tomarlas con cautela, cualquier descenso real en temperatura se traduce en menos throttling y mejor autonomía en uso intenso.
En la práctica, si esta tecnología cumple lo prometido, los usuarios en España y el resto de Europa deberían notar menos caídas de brillo, menos recortes de frecuencia y menos calentones inesperados al jugar, grabar vídeo 4K/8K o utilizar apps que exprimen la IA y la cámara durante periodos prolongados.
Rendimiento filtrado y comparación con Qualcomm
Más allá de las cifras oficiales de Samsung, algunas pruebas preliminares en herramientas de benchmarking apuntan a valores en torno a 3.455 puntos en single core y 11.621 en multi core en Geekbench para el Exynos 2600. Estos datos son todavía provisionales, pero indican que el chip está en la liga de los SoC más potentes del mercado.
En el horizonte aparece como rival directo el Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm, que también apunta muy alto en frecuencia de CPU y potencia gráfica. Aunque en muchos mercados el debate volverá a centrarse en si es mejor optar por una variante con Snapdragon o con Exynos, Samsung parece haber recortado una parte importante de la brecha histórica, sobre todo en eficiencia y rendimiento sostenido.
En el terreno gráfico, algunas filtraciones sugieren que la GPU Xclipse 960 podría igualar o incluso superar en ciertos escenarios a la Adreno 840, especialmente cuando se activan tecnologías como ENSS. No obstante, el resultado final dependerá de drivers, optimización de juegos y gestión térmica, factores que suelen marcar las diferencias más allá de las especificaciones puramente teóricas.
En cualquier caso, la combinación de 2 nm GAA, CPU de 10 núcleos Arm v9.3, GPU RDNA con ray tracing y NPU reforzada coloca al Exynos 2600 como una alternativa real a los Snapdragon de gama alta, algo que no siempre ha sido así en generaciones anteriores.
Galaxy S26 en España y Europa: dónde encaja el Exynos 2600
La estrategia de Samsung para la familia Galaxy S26 vuelve a pasar por una distribución diferenciada de procesadores según región y modelo. Todo apunta a que el Exynos 2600 será el corazón de los Galaxy S26 y Galaxy S26+ en la mayoría de mercados internacionales, incluyendo previsiblemente España y el resto de Europa.
En cambio, en Estados Unidos, Canadá y China la compañía apostaría por equipar estos modelos con el Snapdragon 8 Elite Gen 5, manteniendo la tradición de ofrecer variantes distintas según país. El Galaxy S26 Ultra, por su parte, se espera que utilice exclusivamente el chip de Qualcomm a nivel global, al menos según las informaciones más consistentes hasta la fecha.
Esta decisión mantendrá vivo el debate habitual entre quienes prefieren la opción con Snapdragon y quienes consideran suficiente —o incluso interesante— la propuesta de Exynos. Para el público europeo, el Exynos 2600 será la prueba de fuego de Samsung Foundry después de años en los que su proceso de fabricación ha estado un escalón por detrás en eficiencia.
Si las promesas de rendimiento sostenido, menor calentamiento y mejores capacidades de IA se cumplen en los Galaxy S26 vendidos en España, el procesador podría ayudar a recuperar parte de la confianza perdida entre los usuarios que veían reacios a los modelos con Exynos.
Mirando al uso cotidiano, el potencial del Exynos 2600 debería notarse en fotos procesadas casi al instante, una interfaz fluida incluso con pantallas 4K a 120 Hz, juegos más estables y funciones de IA que trabajan “en segundo plano” sin que el usuario tenga que preocuparse por el consumo o la temperatura. Al final, más que batir récords en una tabla de especificaciones, el reto para Samsung es lograr que, al usar un Galaxy S26 con Exynos 2600, no se eche de menos otro procesador incluso después de muchos meses de uso intensivo.