- La NASA completa un ensayo general de lanzamiento para el telescopio Nancy Grace Roman, previsto para el 30 de agosto.
- Un nuevo planeta llamado Beta Pictoris d ha sido descubierto en viejas observaciones gracias al VLT y al James Webb.
- Este tercer planeta es el más tenue que se ha fotografiado directamente desde la Tierra y pasó una década escondido.
- El observatorio Roman permitirá estudiar exoplanetas, materia oscura y la energía oscura con un campo de visión cien veces mayor que el Hubble.
La cuenta atrás para el telescopio espacial Nancy Grace Roman ya ha comenzado en Florida, y la NASA ha completado esta semana un ensayo general de lanzamiento que ha puesto a prueba cada paso de la misión antes del despegue. Mientras tanto, la ciencia de exoplanetas no para: un tercer planeta en el sistema Beta Pictoris ha salido de las sombras después de llevar más de una década escondido en archivos astronómicos.
Ambas noticias reflejan que la exploración de mundos lejanos está en plena efervescencia. El nuevo telescopio, junto con un descubrimiento que ha pillado por sorpresa a los expertos, abren una etapa de grandes cambios para comprender el universo.
Ensayo general para el lanzamiento de Roman

El ensayo ha consistido en una simulación completa del día de lanzamiento, desde la activación de la nave hasta el instante del despegue. Los técnicos practicaron el encendido del telescopio, las operaciones de repostaje del cohete Falcon Heavy de SpaceX, simularon partes meteorológicos y ensayaron varios escenarios de fallos. También se probaron las conexiones entre las consolas de la NASA y SpaceX en la estación de Cabo Cañaveral y el Centro Espacial Kennedy.
Estas pruebas no son un trámite, sino que se consideran esenciales porque cada nave espacial tiene sus particularidades. Durante la práctica, el personal demostró que sabía manejar los sistemas críticos y coordinar equipos en distintos centros de control, lo que deja la preparación en un punto muy avanzado. Con esta maniobra, la misión queda un paso más cerca del espacio profundo.
El lanzamiento está previsto para el 30 de agosto a las 7:26 hora del este, desde el Complejo 39A de Kennedy y a bordo de un Falcon Heavy. Todo indica que Roman pasará a su última fase de preparación, y su nombre es todo un homenaje: el primer telescopio de la agencia con una vocación de censo de mundos. El campo de visión será 100 veces mayor que el del Hubble, lo que le permitirá medir la luz de mil millones de galaxias a lo largo de su vida útil.
El tercer planeta que estaba en los archivos

Pero mientras Roman se prepara, la astronomía ha sacado un as de la manga. Un grupo de la Universidad de Edimburgo y del Observatorio Europeo Austral (ESO) ha conseguido revelar la presencia de Beta Pictoris d, un planeta que orbitaba a una de las estrellas más estudiadas, Beta Pictoris, y que ya aparecía en fotos de 2014. Su señal estaba tan apagada que se confundía con la de otra planeta más brillante, y solo al restar la luz de su vecino han podido extraerla del ruido.
No ha sido fácil porque Beta Pictoris d se escondía bajo una estrella y un disco de escombros. En imágenes de 2014, el nuevo planeta aparecía prácticamente pegado al brillante Beta Pictoris b. Ahora, gracias a los datos de telescopios como el VLT, se ha podido separar por fin. Es el exoplaneta más tenue jamás fotografiado directamente desde la Tierra y su masa se estima en unas 2,4 masas de Júpiter, bastante menos que sus otros hermanos de sistema.
Curiosamente, el hallazgo llegó por dos vías independientes y casi al tiempo. Mientras el equipo del ESO analizaba con ERIS, en el Very Large Telescope, otro grupo liderado desde California usaba el James Webb y llegaba al mismo planeta. Cuando compararon los datos, se dieron cuenta de que habían detectado el mismo cuerpo y, por lo tanto, el resultado estaba doblemente confirmado. Ahora Beta Pictoris pasa a tener tres gigantes gaseosos conocidos y es solo el segundo sistema con más de dos planetas fotografiados directamente, después de HR 8799.
¿Qué vendrá después?
El telescopio Roman se centrará en los exoplanetas de una forma totalmente diferente. Podrá observar de forma directa bloqueando la luz estelar, lo que le permitirá hacer un censo de sistemas planetarios de la galaxia. Además, intentará medir la energía oscura y la materia oscura, algo que todavía pone en jaque a los cosmólogos. Su capacidad para detectar planetas de hasta unas pocas veces la masa de la Luna será decisiva para saber si hay vida fuera de la Tierra.
Por otro lado, la técnica que ha dado con Beta Pictoris d demuestra que a veces no hace falta esperar a datos nuevos para encontrar cosas interesantes. Los propios autores creen que otros sistemas pueden esconder más planetas en imágenes ya guardadas. Instrumentos como METAR, que se instalará en el futuro Extremely Large Telescope, harán que esas pequeñas señales sean mucho más fáciles de recuperar.
Todo esto apunta a una de las grandes sorpresas de la astronomía moderna: un planeta puede estar en tus observaciones y no darte cuenta hasta que mires el resultado con otras técnicas. Las revistas The Astrophysical Journal Letters han publicado los dos estudios que confirman a Beta Pictoris d, y el telescopio Roman apunta a que verá cosas parecidas. Las próximas temporadas, tanto desde Florida como desde los observatorios en tierra, se llenarán de pequeñas revoluciones.
Por ahora, tenemos la mesa preparada para que el universo nos cuente muchas más cosas. La ciencia de exoplanetas ya no solo se trata de descubrir nuevos mundos, sino de entender por qué algunos han estado ahí, ocultos, esperando a que alguien los mirara con los ojos de hoy. Eso es lo que hace grande a la astronomía.