- El telescopio Steinheil cumple un siglo en funcionamiento en el Observatorio de la USC.
- Ramón María Aller fue pionero en la investigación astronómica en España gracias a este instrumento.
- El Steinheil permitió avances en el estudio de estrellas dobles visuales y otras observaciones astronómicas relevantes.
- La tradición y la innovación conviven en el Observatorio, que sigue siendo referente en ciencia y divulgación.
El Observatorio de la Universidade de Santiago de Compostela se encuentra en un momento especial, ya que su emblemático telescopio Steinheil ha alcanzado el siglo de vida y, sorprendentemente, sigue ofreciendo el mismo rendimiento que el primer día. Este instrumento, adquirido en 1925 por el profesor Ramón María Aller en Alemania, marcó un antes y un después en la historia de la astronomía gallega y española, convirtiéndose en una auténtica referencia tanto para la investigación científica como para la divulgación universitaria.
La llegada de este telescopio centenario permitió a Aller, desde su residencia en Lalín, abrir nuevos caminos en el estudio del universo. Gracias a sus prestaciones técnicas, el astrónomo pudo ampliar los horizontes de la investigación, realizando observaciones de astros y fenómenos tan relevantes como eclipses solares y lunares, ocultaciones estelares y dinámicas planetarias. No obstante, fue en el campo de las estrellas dobles visuales donde el Steinheil se convirtió en una herramienta verdaderamente indispensable.
Una pieza clave en la historia de la astronomía española

Con el micrómetro de hilos incorporado al Steinheil, Aller publicó numerosas series de medidas sobre estrellas dobles visuales en revistas científicas del máximo prestigio internacional. Desde Lalín, calculó por primera vez en España las órbitas de este tipo de sistemas estelares, colocándose en la vanguardia de la astronomía del país. Por estos méritos, su labor es considerada como el punto de partida para este tipo de estudios en España.
En 1944, el histórico refractor Steinheil fue trasladado a Santiago, donde se instaló en el Campus Vida. Ahí, siguió siendo el principal instrumento del Observatorio hasta la llegada de un telescopio ruso tipo Ritchey-Chretien mucho más moderno en 2023. Sin embargo, las continuas labores de mantenimiento han conseguido que el Steinheil siga operativo y en excelentes condiciones, un hecho insólito dada su antigüedad.
Tradición, modernidad y divulgación científica

Durante los actos de celebración, autoridades universitarias y científicas quisieron destacar tanto la calidad extraordinaria del telescopio como la relevancia del Observatorio Ramón María Aller para la investigación y la formación académica. El catedrático emérito José Ángel Docobo subrayó el papel vertebrador que el Steinheil ha tenido en la creación y el desarrollo del observatorio, así como su contribución a la vida científica de Galicia.
Por su parte, representantes institucionales recalcaron la importancia de la divulgación científica y la educación que emana del Observatorio, poniendo en valor que Galicia destaca en conocimiento científico a nivel nacional. La labor pionera de Ramón María Aller, quien fue además sacerdote, constituye un ejemplo para las nuevas generaciones, demostrando que el entusiasmo por la astronomía puede florecer incluso en contextos inesperados.
El Observatorio, hoy en día, combina la herencia histórica del Steinheil con instrumentación moderna y una actividad científica y divulgativa de gran alcance. Mantiene colaboraciones con entidades como la AEMET y cuenta con recursos como una valiosa biblioteca especializada, desempeñando un papel indispensable tanto en la investigación puntera como en el acercamiento de la ciencia a la sociedad.
Este telescopio ejemplifica cómo la perseverancia en el mantenimiento y el talento científico permiten que instrumentos de hace cien años sigan contribuyendo al avance del conocimiento y a la formación de las próximas generaciones de astrónomos.